RADIO Y TV

TRAS CIFRAS DE LA TV PÚBLICA

Se pudrió todo en La Nación y LN+: Delegados piden a Feinmann y otros que también hablen de los sueldos en el diario

Gremialistas de La Nación aprovecharon un editorial del diario contra los sueldos en la TV Pública para arremeter contra los directivos del grupo empresarial: "Las y los trabajadores de La Nación nos preguntamos, ¿cómo puede haber tanto dinero para unos pocos mientras resulta tan difícil conseguir que los básicos de La Nación superen la línea de pobreza?".

Luego de varios espacios en el canal LN+ en los que se criticaron los polémicos sueldos en la TV Pública, que se pagan con el dinero de los contribuyentes, el diario La Nación publicó un picante editorial titulado: Una TV Pública anacrónica e insostenible.

Entonces, detalló: "Teniendo en cuenta que los recursos para el financiamiento del canal de televisión oficial salen fundamentalmente del presupuesto nacional –esto es, del bolsillo de todos los ciudadanos–, resulta cuanto menos provocador saber que el 42% del plantel de la TV Pública recibe sueldos mensuales de entre 200 mil y 600 mil pesos, al tiempo que la empresa estatal gastó más de 200 millones en salarios en enero de 2021, engrosados por horas extras y unos 150 ítems adicionales previstos en viejos convenios colectivos de trabajo.

Radio y Televisión Argentina Sociedad del Estado, administradora de los medios de comunicación estatales, gastó durante enero de 2021 al menos $202.925.300 en los salarios de los 1033 empleados de la TV Pública, sin contar contrataciones aisladas y servicios tercerizados".

Los delegados gremiales tomaron nota y abrieron fuego contra los directores y accionistas del diario y el canal LN+, que son diferentes, para lanzar un extenso comunicado:

"En las ediciones online e impresa del diario La Nación y en las revistas que edita el grupo, un alto porcentaje de trabajadores cobran salarios iguales o inferiores a la canasta básica. Otros apenas un poco por arriba.

El promedio es de entre 60 y 80 mil pesos. Algunos trabajadores y trabajadoras con muchos años en la empresa o que pudieron acordar un sueldo mejor al ingresar, superan un poco estas cifras.

Lo cierto es que en La Nación más del 60% no llega a percibir sueldos mayores a los 150 mil pesos bruto.

En el editorial de ayer titulado: “Una TV Pública anacrónica e insostenible”, siguiendo la línea de una serie de notas ya publicadas que indagan en las condiciones laborales de los medios públicos, La Nación argumenta que sueldos de 200 mil pesos son una desmesura.

Más allá de posturas sobre el rol de los medios públicos, en las que se puede o no coincidir, como trabajadoras y trabajadores de este medio nos preocupan esta serie de notas que atacan las conquistas laborales y la gestión de los sindicatos que nos representan.

Las cifras que presentan tanto el editorial, como las notas que lo precedieron, no se ajustan a la realidad, ya que el 63.45% de las y los trabajadores de la TV Pública tienen ingresos menores a 200 mil pesos. De cualquier manera, nos preguntamos: ¿Qué tiene de malo que un trabajador sea bien remunerado por su tarea?¿Qué tiene de malo que se le reconozcan las horas extras y otros pluses por servicios no contemplados en su categoría?

La respuesta está en el anteúltimo párrafo, cuando dice “…no es posible seguir aferrados a convenios laborales del año 1975…”, entonces queda claro que la nota justifica la política que la empresa lleva adelante hace años puertas adentro con sus propios trabajadores, que se basa en el desconocimiento de las leyes que regulan el trabajo en prensa. Una política que implementa reducción de la dotación y flexibilización de condiciones laborales (horarios extendidos, multiplicación de tareas, tercerización y pasantías que no lo son, contratos a termino para trabajadores/as que hacen tareas propias de una redacción), y una política salarial a la baja que pauperiza cada año más y más a las y los trabajadores

La difamación de quienes representan a los trabajadores busca minar la fortaleza de quienes resisten estas políticas. 

La vara no es igual para unos y otros. Desde este mes se relanzó el canal LN+, con contratos que superan el millón de pesos mensual para las figuras de la tele.

En su última charla por Meet, Francisco Seghezzo, Ceo de la empresa, informó que esta inversión, millonaria en dólares, sale de los bolsillos de los propietarios de la empresa, negando rotundamente la participación de inversores externos.

Las y los trabajadores de La Nación nos preguntamos ¿cómo puede haber tanto dinero para unos pocos mientras resulta tan difícil conseguir que los básicos de La Nación superen la línea de pobreza?

¿Cómo puede ser que no se retribuya económicamente el enorme esfuerzo de sostener la producción de manera remota, cubriendo gastos que la empresa desconoce, poniendo incluso en muchos casos, equipos propios para asegurar que las ediciones sigan llegando a los lectores?

En cambio, en este mes de marzo, cuando asoma un rebrote virulento de la Covid-19, la empresa requiere que quienes trabajan en la redacción, vuelvan al trabajo presencial en Vicente López, expondiéndonos al contagio.

Esa es la manera en que reconocen la labor realizada durante 2020, con sueldos a la baja, multiplicando tareas y horarios sin reconocimiento económico, manteniendo planes de reducción de personal cuando está probado que la reducción la cubren los  trabajadores con mas esfuerzo.

El problema no son los sueldos de los trabajadores y trabajadoras de la TV Pública, el problema son los sueldos y las condiciones de trabajo de las y los trabajadores de La Nación".

Por estas horas, el periodista Eduardo Feinmann es blanco de estas críticas por ser quien sigue minuciosamente lo que se cobra y paga en la TV Pública: