¿Telefónica es el brazo financiero de Grupo Prisa?
Expediente abierto en España por la comercialización de los derechos de televisación del fútbol profesional. Bajo la lupa, el verdadero vínculo entre el presidente de Telefónica, César Alierta, y el titular de Grupo Prisa, Juan Luis Cebrian.
11 de diciembre de 2012 - 09:30
por DANIEL TOLEDO
MADRID (El Confidencial). La Comisión Nacional de Competencia (CNC) amenaza con abrir en canal el negocio televisivo del fútbol. Y también las relaciones empresariales que, en apariencia, lo sostienen. El organismo supervisor anunciaba el pasado viernes la apertura de un expediente sancionador contra Prisa, Telefónica y Mediapro por posibles “prácticas restrictivas” de la competencia en la explotación del fútbol de pago. Una decisión que, según ha podido saber El Confidencial, responde a la presentación de varias denuncias en los últimos meses, una de las cuales, al menos, acusa a Prisa y Telefónica de llegar a acuerdos en la compra y comercialización de derechos que estrangulan el mercado.
“El proceso abierto tiene varios frentes. Uno de ellos afecta al concurso que convocó Prisa en agosto para compartir en exclusiva su canal de la Champions League –explican fuentes jurídicas conocedoras de la investigación en marcha-. Los denunciantes han trasladado a la CNC la queja de que no tuvieron ni tiempo de concurrir a esa subasta, ganada por Telefónica. Sotto voce, alientan la sospecha de que la teleco partía con ventaja, en atención a las relaciones que existen entre ambas empresas. Incluso recuerdan que Telefónica está en el accionariado de Digital+. Y no olvidan el elevado precio pagado por Prisa -cuya situación económica no es precisamente boyante- para adquirir los derechos de la Liga de Campeones”.
Según la notificación oficial de la CNC, el expediente tiene su origen en las denuncias de diversos operadores “por posibles infracciones de la normativa de competencia en relación con la explotación de los canales Canal+ Liga y Canal+ Liga de Campeones”. La Dirección de Investigación ve indicios de “acuerdos y actuaciones concertadas entre DTS [la distribuidora de Prisa] y Telefónica a la hora de explotar los canales Canal+ Liga y Canal+ Liga de Campeones, que podrían estar excluyendo injustificadamente a terceros operadores de televisión de pago”. La editora de El País, que obtuvo los derechos de la Champions a principios de 2011, convocó el 30 de julio una subasta pública ante notario dirigida a todos los operadores de televisión de pago de ámbito nacional para compartir y rentabilizar la inversión realizada. La resolvió en diez días en favor de la propietaria de Imagenio.
Las relaciones Prisa-Telefónica no son difíciles de recorrer. La compañía de César Alierta acordaba entre finales de 2009 y principios de 2010 la compra de un 22% de Digital+, la plataforma de pago de la firma de Juan Luis Cebrián. Más significativo si cabe, la teleco se comprometía en junio de este mismo año a suscribir bonos convertibles en acciones del grupo de comunicación por valor de 100 millones de euros. Una inversión que, en 2014, cuando se haga efectivo el acuerdo, otorgará a la firma entre un 6% y un 7% del capital de la otrora empresa de los Polanco. La operación –que se producía en paralelo a la entrada de la banca en el accionariado de la compañía- daba algo de aire a la tesorería de Prisa, cuya deuda rondaba entonces los 3.500 millones de euros.
No eran los únicos contactos en marcha dentro de una relación más que estrecha. Como publicó El Confidencial, ambas compañías habían cortejado durante meses un gran pacto comercial en torno a Digital+ que permitiera a la teleco acceder a los contenidos premium que atesora la plataforma de pago y desarrollar ofertas de cuádruple play. “Prisa tiene los contenidos y el soporte para que la teleco pueda lanzar ofertas ambiciosas de telefonía fija y móvil, Internet y televisión digital. Y Telefónica tiene el acceso a los clientes que Digital+ no puede atraer. Buscan cómo poder atender una demanda conjunta. Además, la teleco se ha dado cuenta de que la fibra óptica que utiliza en Imagenio como soporte está en declive frente al satélite, sobre todo por las inversiones que requiere”, apuntaban fuentes conocedoras de las conversaciones.
Unos fijos desproporcionados
No es el único frente con el que tendrá que lidiar Competencia. Y es que la otra denuncia lanzada por los socios/competidores de Prisa afecta a los mínimos garantizados que pagan por emitir la Liga. “Sostienen ante la CNC que el reparto de las obligaciones es desproporcionado y refleja una posición de dominio –exponen estas fuentes-. Los Telecable, ONO, Orange, Euskaltel o R se quejan de que los fijos que abonan están por encima de lo que el mercado puede soportar. Prisa tiene que rentabilizar lo que ha pagado a Mediapro durante las próximas tres temporadas por obtener los derechos y eso genera una burbuja especulativa. De hecho, añaden que las ofertas minoristas de Prisa son muy inferiores en precio al coste que traslada al mercado mayorista. Hay toda una inflación de derechos”.
Prisa explicaba en su informe de los últimos resultados trimestrales el modelo de explotación del fútbol. Y aseguraba contar con “ingresos garantizados de multidistribución a terceros”, que abonan el citado mínimo a Digital+ en función de sus contratos. Fuentes del sector explican que Prisa maneja dos modelos de explotación de sus canales. Por ejemplo, los acuerdos con Telefónica se basan en una distribución flexible, que le da completa libertad para utilizar el canal como parte de su oferta comercial de la forma que considere más oportuna, garantizando a Prisa una cuota por suscriptor. El resto de operadores funciona bajo una fórmula a la carta, que obliga a los arrendadores a incluir el canal en el paquete básico ofertado a sus clientes. Digital+ obtiene un porcentaje garantizado de la base de suscriptores a la oferta del operador del pago.










