Para resolver un conflicto de intereses, YPF se está generando uno nuevo o peor: recientemente la petrolera estatal contrató a un nuevo estudio de abogados, Debevoise & Plimpton LLP, en reemplazo de la firma que la venía asesorando, Cravath, Swaine & Moore, para que la asista en el millonario juicio que se sustancia ante los tribunales del distrito sur de la ciudad de Nueva York, en donde el fondo Burford le reclama a dicha empresa y a la República Argentina una suma millonaria por la estatización del 51% de las acciones de YPF, hasta entonces de propiedad de Repsol.
CONFLICTO DE INTERESES
YPF contrató a un estudio premiado por asesorar a un fondo buitre que litigó contra Argentina
Se trata del estudio de abogados Debevoise & Plimpton LLP, que asesoró exitosamente al fondo buitre EM Limited, del multimillonario Kenneth Dart. Por esa gestión recibieron el premio Global Dispute of the Year a la disputa del año por el reclamo de unos US$ 724 millones durante la gestión Kirchner por el default 2001. Ahora, YPF contrata a ese estudio en un claro conflicto de intereses para reemplazar a Cravath, Swaine & Moore, con quien tenía el mismo problema.
El cambio entre estas dos firmas de primer nivel se produjo luego de que se conociera que el estudio jurídico que asesoró al fondo inglés en la operatoria de salida a la bolsa de Nueva York fue precisamente Cravath Swaine & Moore LLP, que hasta entonces asesoraba a YPF en el litigio por la estatización de las acciones.
Precisamente, por el manifiesto conflicto de intereses, YPF decidió cambiar de abogados y contrató a Debevoise & Plimpton.
Sin embargo, ahora surgen datos que indicarían nuevos y más severos conflictos de intereses, en la medida en que el estudio Debevoise & Plimpton había litigado contra el país trabajando para el fondo EM Limited, del famoso multimillonario Kenneth Dart, llegando a ganar el premio Global Dispute of the Year por conseguir el pago de Argentina por el incumplimiento de 2001.
Se trata de un litigio que en 2004 ascendía a US$ 724 millones.
En el marco de ese juicio contra la Argentina, se conocieron declaraciones de importantes socios del estudio Debevoise & Plimpton, en las que se ataca de manera pertinaz la reputación internacional de nuestro país, y en particular en la manera en que la administración de los Kirchner conducía las políticas del país.
Entre otras manifestaciones, desde dicha firma afirmaron el 7 de mayo de 2014 ante la Corte Suprema de los Estados Unidos que la Argentina “se está comportando como un fugitivo que apela su condena y al mismo tiempo se niega a someterse a la autoridad de los tribunales".
Del mismo modo, en junio de 2011 se sostuvo que “la infame historia de Argentina de incumplimiento de sus obligaciones de deuda se remonta a dos siglos atrás”.
Este renombrado bufete de abogados no sólo desprestigió a la Argentina sino también a sus figuras políticas.
Así, en un memorándum presentado en enero de 2010 en los tribunales del Distrito Sur de Nueva York se puede leer textualmente que “a lo largo de 2009, los Kirchner financiaron su máquina de clientelismo político con fondos asignados del Banco Central, el Banco de la Nación Argentina y el sistema de pensiones de Argentina”.
Al margen de estas declaraciones, también ha surgido que Debevoise & Plimpton no habría informado a YPF su anterior participación a favor del ahora contrincante de la Argentina, el fondo inglés Burford. En este sentido, el conflicto tiene que ver con el acceso a información confidencial y privilegiada del litigio, que la obligaba a informar previamente de esta situación antes de ser contratada. Efectivamente, en los momentos preliminares del juicio que se sustancia ante los tribunales de Nueva York, Debevoise contactó a Burford para competir, junto con otros estudios jurídicos, por constituirse en una de las firmas que la asesoraría en el inicio y posterior trámite de la demanda. Esta situación ha motivado una presentación por parte de Burford ante el Tribunal de Loretta Preska para que se evalúen las irregularidades. Por su parte, el estudio Debevoise realizó una presentación ante dicho Tribunal haciendo saber que YPF no fue informada de este conflicto con anterioridad a la contratación.
Por otro lado, también se conoció ahora que Debevoise & Plimpton no sólo había asistido anteriormente a Burford sino que esta relación se mantuvo hasta momentos recientes en el asesoramiento jurídico sobre cómo manejar en general la información y la evidencia en procesos de discovery (distintos a la demanda por la que ahora fue contratada por YPF).
Sin embargo, es precisamente el proceso de discovery, una de las etapas más relevantes en el juicio que tramita ante los tribunales de Nueva York y de allí la relevancia del asesoramiento previo. De esta manera, la historia parecería repetirse y el estudio recientemente contratado estaría en la misma condición de incompatibilidad que su antecesor, Cravath, Swaine & Moore. En esta situación compleja, la petrolera estatal argentina deberá enfrentar días decisivos en el juicio que se está llevando a cabo en la Corte Suprema de los Estados Unidos.










