EXCLUSIVO 24

RECUERDOS

Rodolfo García y aquella noche en el Teatro Coliseo

Un breve recuerdo que despierta la noticia sobre Rodolfo García, cuya tragedia atrae otras memorias que parecían olvidadas.

Fue Marcelo Baldonedo quien me sorprendió invitándome al concierto del grupo Aquelarre en el Teatro Coliseo. Marcelo ya era músico y estaba egresando del ENCA N°1, el Comercial de Avellaneda, donde yo estaba comenzando. Además, era el hermano de Patricia, que tenía mucha 'polenta', pero la hermana de un amigo era algo jodido y, por si faltara algo, no me daba ninguna bola.

Marcelo falleció en 2018 y, además de enseñar música más adelante él fue director del Instituto Municipal de Música de Avellaneda, y durante años socio y voz del estadio de Arsenal de Sarandí. Pero él vivía en Wilde, a media cuadra de Claudio Solari, mi compañero de banco. Marcelo, además, me pagó la entrada al Coliseo. Historias de la secundaria.

Aquelarre era un grupo musicalmente más complejo que otros referentes de la época. También menos popular. Pero aquella noche los 4 estuvieron impresionantes. Impecable el sonido. Incluyeron en el repertorio 'Violencia en el parque' y 'Ceremonias para disolver', 2 temas que no estaban ni en 'Brumas' ni en 'Siesta', por temor a la violencia política de la Triple A, y luego la censura del Proceso.

La voz y guitarra era de Emilio del Guercio, pero Rodolfo García me impactó con 'Silencio Marginal', que creo que fue un bis.

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Homenaje de Urgente24 by Cata Barbot

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Poco tiempo después, Aquelarre se marchó a España, donde la banda se disolvió. Edelmiro Molinari se estaba yendo a USA. De Almendra sólo quedaría Luis Alberto Spinetta, amarrado a Villa Urquiza.

'El Flaco' ya estaba en Invisible, ensayando lo que presentaría en agosto en el Luna, 'El Anillo del Capitán Beto'.

García siempre fue el más cercano a Spinetta, quien lo respetaba como persona, pero también como músico. García fue famoso como 'batero' pero su inicio musical era anterior a la batería. Él había comenzado con el acordeón a piano. Y antes del rock conoció, y mucho, el jazz. En definitiva, era un músico muy interesante.

Eran tiempos en que quienes seguían el rock valoraban mucho la capacidad interpretativa de los músicos y las letras debían ir más allá del tarareo. No hubo más recitales compartidos con Marcelo. Cuando los chicos de la Juventud de Avanzada organizaron en Odontología el recital con Charly García y Nito Mestre, María Rosa Yorio y los hermanos Makaroff, ya estaba con las obligaciones curriculares del Conservatorio. Tampoco cuando en Derecho estuvieron los Sui Generis y también Moris. 

Era otra música, musicalmente más sencilla que la propuesta de García, Del Guercio, Héctor Starc y Hugo González Neira. Por cierto más cercana a lo que había sido Almendra. Pero recuerdo haberlo hablado con él y conocía todo lo que estaba pasando.

Luego, la vida, que nos envió por senderos que se bifurcan.

En cuanto a García mantuvo un perfil bajo. El rock fue por otro lado. Él también mantuvo un compromiso social y político bastante conocido. Y conoció el reconocimiento en vida, antes de que el ACV conspirase en su contra. Un lagrimón porque fue el coprotagonista de mi primer recital de rock y qué bien se lo escuchó aquella noche.

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