En 2008 estrellas de primer nivel de Hollywood estuvieron detrás de la campaña de Barack Obama. Hollywood es un gran bastión demócrata desde hace mucho tiempo aunque también tiene su minoría republicana. Sin embargo, en 2020 las voces parecen haberse multiplicado y las críticas por parte de los ciudadanos que no viven en la burbuja del estrellato, también. Aunque, ¿realmente hay más voces? ¿Hay más espacio?, ¿O es el rechazo liberal hacia Trump lo que lo hace más fuerte?
ELECCIONES 2020
¿Podrán el patriotismo y narcisismo hollywoodense provocar la salida de Trump?
El próximo 3 de noviembre los norteamericanos se acercarán a las urnas para elegir a su presidente por los siguientes 4 años. Tan solo hace falta seguir a algunas celebridades de Hollywood en redes sociales. Si bien la convergencia de la elité artística y Washington no es una novedad, teniendo en cuenta que al fin y al cabo Ronald Regan fue primero actor y luego presidente, muchos comenzaron a cuestionar el lugar de las celebridades en el activismo político.
“La gran diferencia hoy son las redes sociales”, explicó Cooper Lawrence, periodista y autora norteamericana del libro “Celebritocracy”. Hoy las opiniones de figuras públicas no son a través de un comunicado o una entrevista, sino que la comunicación es directa y multidireccional en las redes, principalmente Twitter e Instagram. Y por supuesto hay espacio para todos: republicanos y demócratas. Aunque la plataforma de Hollywood se extiende mucho más allá de los canales de comunicación que todos conocemos. Claro que la voz de Demi Lovato va a sonar más fuerte si hace la gran Pink en 2006 y le dedica una canción directamente a Donald Trump.
Sobre todo en cuarentena cuando la principal herramienta de contacto con el mundo exterior fueron las redes sociales y lo único que se veía en ellas eran conversaciones y publicaciones de estrellas incentivando a la gente a votar. De acuerdo con Lawrence, a esto se le suma el efecto de intimidad que emana de las redes. “ La mayoría de los millenials saben más acerca de Kim Kardashian que de un vecino o sus compañeros de clase”, explica la autora. Esto hace que indudablemente creamos en sus mensajes. Aunque rara vez esas opiniones de celebridades se convierten en votos.
“La petición de Taylor Swift hizo que 65.000 fanáticos se registren a votar en menos de 24 horas, y Kyle Jenner causó lo mismo con una foto en bikini”, recuerda Cooper. Al fin y al cabo son los famosos líderes de opinión de los que ya hablaba Paul Felix Lazarsfeld en 1940. Personas carismáticas, que conozcan sobre un tema (no es el caso específico de las celebridades) e identificarse con la comunidad a la que le habla. No es casualidad que Jennifer Lopez hable con Joe Biden el potencial de los latinos en Estados Unidos. Sin embargo, la clave está en los grupos de pertenencia.
“La familia y amigos tienen mucho más impacto en quien vas a votar porque son más propensos a hablarte acerca de temáticas específicas claves y debatir los planes de los candidatos”, explica Lawrence basándose en estudios que utilizó para su libro. Entonces, ¿por qué a muchos les molesta que las celebridades den su opinión y sean activistas en la política? “Las celebridades no son expertos y no saben más que otro ciudadano. Pero actúan como si lo fueran,y es poco atractivo”, concluye la periodista y analista.
La realidad es que cuando se trata de acercarse a las urnas o enviar el voto por correo, la participación de la elité artística y de un granjero en Iowa o Nebraska. Aunque según Cooper, el narcisismo hollywoodense es una de las tres razones que llevan a los artistas a ponerse en el rol de líderes. Por otro lado, un gran sentido de culpabilidad.
"Son tan agradecidos de estar donde están que se sienten un tanto culpables de tener tanto dinero y acceso a oportunidades”, asegura la experta dando en el punto clave teniendo en cuenta que uno de los mensajes más leídos en redes sociales con respecto a esta temática es sobre la realidad paralela en la que parece que viven los famosos. Es muy fácil hacer cuarentena en una mansión o sacarse fotos en las marchas por #BlackLivesMatter. Y tercero, el hecho de que entienden que su gran alcance y plataforma los llama a ser responsables.
Sin embargo, ¿hasta qué punto se involucran? Por un lado existen figuras como Julia Roberts o Jennifer Aniston que solo hablan de política cuando todo el país lo está haciendo, pero después aparece un Arnold Schwarzenegger que se involucró tanto que fue gobernador durante dos mandatos acaparando el 55% de los votos. “La situación nos obliga a hacer nuestra propia investigación y no tomar todas las palabras de las celebridades como importante”, concluye Lawrence.
Si bien Hollywood siempre fue mayormente demócrata, tiene su bastión republicano pero que no suele tomar el rol de activista sino que como Schwarzenegger, Regan, Kanye West o el mismo Donald Trump, eligen ir por un lugar en el gobierno. Aunque este año la atención no parece estar centrada en el apoyo hacia Joe Biden, sino más bien el rechazo hacia el presidente Trump. Tal es así que muchos que apoyaban a Bernie Sanders o Amy Klobuchar en los debates demócratas, se vieron obligados a girar hacia Biden. Incluso Dwayne Johnson: "The Rock", quien siempre se había autodefinido como “centrista”, apoyo a los demócratas.











