"Todos al control antidoping", ironiza un sociólogo tucumano, profesor univesitario, a quien le fascina analizar la política provincial.
CURIOSO TUCUMÁN
Jaldo sigue siendo un enigma
Cuando estalló el conflicto político tucumano en el FdT, muchos legisladores se alinearon junto al vicegobernador Osvaldo Jaldo en impedir la reelección del candidato del gobernador Julio Manzur y ubicar a Eduardo Cobos, cercano a Jaldo. ¿Qué esperaban que ocurriese luego de su triunfo, humillando en público a Manzur? Es ridículo el reclamo de alguno de ellos... que recién comienza.
Él se refiere a que el médico sanitarista devenido en gobernador, Juan Manzur, va a tomar exámen a cada integrante del Frente de Todos que llame a su puerta.
A causa de la estructura clientelar de la política tucumana, y de una reducida influencia de los privados, todos golpean esa puerta, y detrás está sentado Manzur preguntando de qué lado se encuentra cada interesado en que el Estado se apiade de su economía familiar o individual.
La novedad es que, ahora, a Manzur no le interesa tanto la respuesta sino cómo lo demuestra el interesado.
La situación es complicada porque, entonces, el Frente de Todos vive algunas situaciones llamativas:
# en el Legislativo unicameral, el vicegobernador Osvaldo Jaldo, hace lo mismo que Manzur pero al revés. La 'caza de brujas' se encuentra actualizada;
# pero el Ejecutivo tiene más recursos que el Legislativo;
# luego, los municipios tambien recurren al Ejecutivo ya que el Legislativo no puede satisfacer sus necesidades;
# el Judicial también necesita más del Ejecutivo que del Legislativo;
# ¿hasta dónde está dispuesto a escalar Jaldo?
Para comenzar, no tiene mayoría suficiente para ir hasta el juicio político contra Manzur; y antes de todo eso, tiene gente suya que quiere participar del año electoral 2021: ¿en qué lista?
A Manzur no le importa tanto el electoral 2021 sino el decisivo 2023, y la verdad es que Jaldo intentó poner en riesgo el 2023, no tanto el 2021.
Por lo tanto, Manzur necesita disciplinar a la fuerza política que quiere seguir liderando, y eso obliga a reflexionar qué sucederá con Jaldo.
La pregunta sigue siendo, ya que Jaldo tiene experiencia como político, ¿qué le llevó a apurar su enfrentamiento? (al fin de cuentas, hubo muchas luces amarillas antes de que se encendiera la roja).
Esto quiere decir: ¿Jaldo tiene una estrategia secreta que todavía no consigue percibir Manzur o esto es todo lo que tenía y debe iniciar el retroceso? ¿Cómo sería la rendición? No habrá 'ni vencedores ni vencidos'. Imposible. Días interesantes mientras se aproximan las PASO tucumanas.










