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ESTADO POR ESTADO

El sistema electoral de USA bajo la lupa: Caótico, pero anti-autoritario

Una nota de opinión en The New York Times propone la creación de una Agencia Federal Electoral que vuelva homogéneas las reglas y sistemas electorales de todos los estados. Los críticos dicen que esta sería una manera de que el gobierno federal quite poder a los estados y que el sistema actual, aunque caótico, es el mejor freno que existe en el mundo para el avance del autoritarismo.

Mientras el mundo permanece expectante frente al resultado electoral (pasaron más de 24 horas y todavía no sabemos quién será el próximo presidente de Estados Unidos), con algunos estados que podrían terminar siendo definitorios como Arizona avisando que no va a retomar el conteo de votos hasta el 12/11, la lupa se ha posado sobre el sistema electoral estadounidense.

Cada estado del país tiene sus propias leyes electorales, metodología y tiempos de conteo de votos. Esto engendra el caos que estamos viendo: en una elección tan ajustada y reñida, el resultado final termina dependiendo de un puñado de estados, cada uno con su propio sistema, reglas, fechas, etcétera. Surge la pregunta: ¿para qué un sistema tan complicado? ¿Por qué no alinear a todos los estados bajo las mismas reglas y simplificar un poco la cosa?

La nota plantea que pese a las circunstancias extraordinarias de 2020, desde comienzos de los 2000 que las batallas judiciales sobre los resultados electorales se han vuelto una constante.

"Más allá de quien se termine imponiendo, está claro que el Congreso necesita establecer una Agencia Federal Electoral para asegurarse de que el proceso de votación es justo, consistente, seguro y legítimo -desde la redistribución de distritos al registro para votar y las tecnologías."

El artículo explica que la posibilidad de establecer cambios en ese sentido es posible gracias al Artículo 1 de la Sección 4 de la Constitución que otorga al Congreso poderes para "cambiar o alterar" las regulaciones en torno a las elecciones.

Los organismos reguladores que ya existen, plantean los autores, como la Comisión de Asistencia Electoral -que distribuye los fondos a los estados y elabora recomendaciones de seguridad- y la Comisión Federal Electoral -que observa las leyes de financiamiento de campaña- son insuficientes.

Para observar las diferencias entre estados, muestran como ejemplo lo que sucede con el registro y la votación:

"Algunos estados y ciudades registran automáticamente a los votantes y les envían de manera proactiva sus papeletas.

Otros estados requieren a las personas registrarse semanas antes de la elección y, a menos que tengan una excusa válida para votar en ausencia, presentarse personalmente a las urnas, donde puede haber largas colas, trabajadores poco entrenados para la organización y equipo poco confiable - sin mencionar la chance de infectarte con un virus letal que prospera en ambientes cerrados y populosos.

Si alguien vive en un distrito manipulado o desequilibrado, el voto de esa persona puede importar menos. En la gran mayoría de los estados, legisladores partidarios deciden cómo dibujar las líneas de los distritos - gestionados de manera cuidadosa para mantener el poder en el estado, aún cuando la mayoría de los votantes prefieran a otro partido.

En los peores escenarios, que son demasiado comunes, los oficiales partidarios se aprovechan de la falta de estándares electorales federales para purgar de manera desproporcionada a los votantes minoritarios de las encuestas de registro por completo, o invalidar sus votos por temas técnicos menores a tasas más altas."

Esta Agencia Federal Electoral que proponen será imposible a menos que los demócratas consigan recuperar el Senado, apuntan.

Los críticos de esta propuesta, sin embargo, piensan que esta agencia también podría ser usada para tomar ventaja partidaria. Y que sería una manera de que el gobierno federal quite poder a los estados.

El politólogo germano-americano Yascha Mounk, tuiteó en respuesta al artículo:

"En casi cada país, los populistas autoritarios han logrado subvertir los sistemas electorales llenando las comisiones electorales de gente leal a ellos-excpeto aquí. La diversidad de leyes electorales trae caos y complejidad. Es también la mejor defensa contra un intento de avance autoritario.

Este artículo es un gran ejemplo de una fantasía de expertos progresistas, que es también una característica constante en los debates sobre la libertad de expresión. Describir presuntos males sistémicos que supuestamente definen a USA. Luego diseñar reglas para combatirlos bajo la presunción de que El Bien siempre estará a cargo."

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