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EN TIEMPOS DE PANDEMIA

Con la caída del petróleo: Trump se ahoga, Putin celebra y el reino saudí busca nuevos horizontes

Mar, 21/04/2020 - 2:18pm
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Por Urgente24

El último gran golpe a la economía global y más exactamente al gobierno de Donald Trump fue la reciente caída del petróleo: el WTI (Texas) alcanzó un precio negativo por primera vez en la historia mientras que el Brent se mantienen por encima de los US$ 25. La noticia llega mientras en Estados Unidos estallan las protestas en los distintos estados reclamando a los gobernadores la apertura de la economía y la flexibilización de restricciones. En tanto, la Casa Blanca y los republicanos se empeñan en salvarse culpando a China, el reino saudí no deja de sumar problemas y Rusia parece tener el camino libre para extender su red petrolera.

Príncipe saudí: Mohammad bin Salman y Donald Trump
Príncipe saudí: Mohammad bin Salman y Donald Trump
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Este lunes 20/04 llegó lo que los mercados estaban esperando en un contexto de crisis económica internacional e incertidumbre: el petróleo norteamericano de Texas o WTI tocó precios negativos porque los contratos futuros para mayo se terminaron y a partir de ahora la demanda es nula en comparación a la producción teniendo en cuenta que este es el gran problema detrás de la crisis: el mercado está inundado de oro negro pero no hay nadie que lo quiera comprar ni mercado en donde colocarlo. 
Si bien se esperaba que China, el principal consumidor, vuelva a comprar la misma cantidad que lo hacía anteriormente ahora que está camino a reabrir su economía, ya nada es seguro. 

Aunque el gran perjudicado en esta situación además de los países productores de petróleo es el presidente norteamericano Donald Trump que ve su gobierno desmoronarse a su alrededor cuando faltan casi 7 meses para las elecciones generales que definirán si será reelecto como presidente o su estadía fue corta, rápida pero intensa. Tal es así que según la encuesta publicada en Real Clear Politics con respecto a la dirección del país refleja que solamente solo el 37% cree que está haciendo un buen trabajo. A esto se le suma que la mayoría de los sondeos aseguran que el candidato demócrata, Joe Biden le ganaría en noviembre.

Sin embargo ese no fue el único golpe que recibió la Casa Blanca este lunes ya que inmediatamente después de la caída del mercado petrolera, las acciones de Estados Unidos alcanzaron números preocupantes ya que por supuesto todos los comerciantes de petróleo no le alcanzaban las manos para sacarse de encima los contratos, lo que sin duda reflejo una gran crisis del sector y volvió a remitir a una imagen de la Gran Depresión de Wall Street en 1930. Es así que o el Dow Jones cerró en casi 600 puntos. 

"La preocupación en el mercado de valores más amplio es que la falta de demanda muestra que no vamos a salir de esta recesión", explicó a The Washington Post, Frank Verrastro, miembro del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

Aunque esta caída no es solamente otro golpe para el gobierno de Trump sino que tiene impacto a nivel internacional, lo que significa también una gran caída para el príncipe de Arabia Saudita, Mohhamad Bin Salman, uno de los mayores aliados de Trump en Medio Oriente cuya economía depende 100% de la extracción y comercialización de petróleo de la mano de Saudi Aramco. 

El único que sin duda está festejando es el presidente ruso, Vladimir Putin quien tiene el ojo puesto y destinado en los mercados asiáticos y Europa desde un principio. A su vez no olvidemos la existencia de su red de oleoductos que le permiten hacer negocios con los mayores consumidores el mundo y por supuesto le permiten "coloocar el petróleo a tasas más baratas en comparación con su rival que tiene que encontrar camiones cisterna y pagar el transporte", explicaron los comerciantes a Reuters. Es así que ahora la grn pregunta es: ¿será "Putin o nada" a partir de ahora?

Eso todavía es una incógnita al igual que lo es cuáles serán los próximos movimientos de la corona saudí. Pero lo único que está claro es que Donald Trump tiene el agua hasta el cuello, cada día se hunde un poco más y que su intervención en la grieta de la OPEP, más exactamente entre Arabia Suadita y Rusia que concluyó en un acuerdo para recortar la producción, no sirvió para mucho y tampoco lo hizo quedar como el salvador del mercado. Aunque el mismo ya dejó en claro que haría cualquier cosa para estar un paso más cerca de la reelección. 

"La capacidad del gobierno de Estados Unidos para cambiar fundamentalmente esta situación es mínima", dijo a POLÍTICO,  el analista de petróleo de Raymond James, Pavel Molchanov. El gran problema detrás es que Estados Unidos tiene tanta producción petrolera que ya no tiene donde almacenarlo, es así que solamente existen dos soluciones que podrían traer ventajas: que se derriben las barreras puestas por el COVID-19 así los aliados de Estados Unidos pueden comprar o reducir la oferta existente.