EXCLUSIVO 24

CRISIS EN EL FRENTE DE TODOS

Capitanich, Español y el consejo de CFK a Guzmán que se haga keynesiano

Faltan vacunas y sobra inflación: el resultado es adverso en el pandémico año electoral. Esto provoca choques internos en el Frente de Todos.

Es un viejo truco de quienes frecuentan la política: cuando se ambiciona erosionar a un funcionario público se lanzan nombres de posibles reemplazos. 

La consecuencia inmediata es que se aflojan algunas tuercas que sostienen al personaje en cuestión. No es necesario que los nombres lanzados al ruedo resulten realmente precandidatos al reemplazo. Ya se verá esa posibilidad. Primero hay que terminar con el objetivo.

Esto es lo que está sucediendo con Martín Guzmán. El día lunes 03/05 se lanzaron al menos 2 nombres a escena como posibles sustitutos de Guzmán:

# Jorge Capitanich, gobernador de Chaco, ex jefe de Gabinete de Ministros de Cristina Fernández de Kirchner; y
# Paula Español, secretaria de Comercio de la Nación, ex subsecretaria de Comercio Exterior  en días de Cristina, cuando reemplazó al fallecido Iván Heyn, por entonces pareja de la hoy titular del PAMI, Luana Volnovich.

Ninguno de los 2, Capitanich y Español, se ha destacado en sus gestiones presentes pero no interesa porque no son candidatos 'de verdad'.

Probablemente se difundan en las próximas horas otros nombres de posibles aspirantes a reemplazar a Guzmán, debilitando el deseo del presidente Alberto Fernández de que Guzmán lo acompañe en su posible viaje a Europa en las próximas semanas, en los que pedirá la refinanciación del Club de París y el apoyo en el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario.

Resulta complicado para un Presidente llegar a negociaciones muy importantes acompañado por un funcionario que es blanco de 'campañas de prensa' de parte de integrantes de la propia coalición gobernante, quienes promueven su reemplazo.

Los diplomáticos estacionados en Ciudad de Buenos Aires que deben enviar sus informes a sus respectivas cancillerías se ven en figurillas para explicar la situación pero coinciden en que algunos de quienes se quejan de que Federico Basualdo fue 'víctima' de una campaña de prensa desde Presidencia de la Nación, han promovido su propia retaliacion con otra campaña de prensa pero sobre Guzmán.

De pronto, Guzmán recibe el adjetivo "prescindible", que es muy negativo para cualquiera.

Sin embargo, lo más grave que ha sucedido horas atrás no fue la maniobra distractiva con Capitanich y Español sino la irrupción de la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, hablando de economía.

Desde aquellos discursos interminables por cadena nacional explicando su esfuerzo por potenciar 'la demanda agregada', CFK no había regresado a la predicación del neokeynesianismo, tema de graduación de Axel Kicillof en la Universidad de Buenos Aires, según se comenta desde entonces.

Carece de sentido polemizar acerca de la teoría macroeconómica, pero el dato político es que intentando aplaudir el discurso de Joe Biden ante el Congreso estadounidense, CFK procura darle una ruta a la economía de Alberto Fernández, señalándole el rumbo.

Por supuesto que esto es muy alambicado. En la revista 'America', de la Compañía de Jesús en USA, el mismo discurso fue interpretado como una ratificación de la adhesión de Biden a la Doctrina Social de la Iglesia, ya que Biden es el 2do. Presidente estadounidense católico apostólico romano.

Evidentemente, cada uno hace la lectura que más le conviene de la oratoria presidencial.

En el caso de la Argentina, el cuadro de situación es particularmente complejo porque así como el kirchnerismo le quitó a Fernández, o sea el Presidente, el Ministerio de Justicia, ahora parece que va por el Ministerio de Economía.

El gobierno del Frente de Todos es una coalición en la que sus participantes han logrado una determinada representación, que está cambiando desde la silenciosa salida de María Eugenia Bielsa del Ministerio de Desarrollo Social y Habitat para que ingresara quien era alcalde del bonaerense municipio Avellaneda, Jorge Horacio Ferraresi, un ferviente kirchnerista.

Luego ocurrió el derrumbe de Marcela Miriam Losardo.

Martín Guzmán sufre una erosión similar a la que convirtió a Losardo, amiga personal y ex socia comercial de Alberto Fernández, de ministra de Justicia y Derechos Humanos de la Nación en embajadora ante la Unesco, en París, Francia.

Y al diputado nacional Martín Ignacio Soria en ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, promovido por el kirchnerismo.

En tanto han ocurrido rumores de reclamos al Presidente para que cambie su gabinete de ministros, y rumores de que Fernández se niega a ejecutar una acción que teme le provoque un resultado adverso.

En teoría, el sector político que cambia un ministro debería promover su reemplazo. Esto sucedió con el Frente Renovador ante el fallecimiento de Mario Meoni, ministro de Transporte de la Nación.

El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Sergio Massa, logró que Alexis Guerrera ocupe el Ministerio de Transporte.

Pero no es el caso de Fernández, que ha perdido los ministerios de Desarrollo Social y de Justicia.

Ni hablar del tema que emerge en el horizonte, la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación, que ocupa Santiago Andrés Cafiero, que ha provocado el enojo de los amigos de Federico Basualdo Richards acerca de cómo se gestionó la supuesta 'operación de prensa' que instaló la salida no concretada del subsecretario de Energía Eléctrica.

Tal como puede apreciarse, no es el mejor momento para iniciar una campaña electoral. También podría especularse que sólo la torpeza de la oposición le provoca padecer su propio infierno en simultáneo.

Volviendo al comienzo: Guzmán keynesiano es el único camino que le queda al debilitado ministro, según acaba de decírselo Cristina Fernández de Kirchner. 

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