Completamente enfurecido, el presidente Alberto Fernández intentó recuperar la agenda mediática que el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, había centralizado tras el episodio violento con el secretario de Seguridad nacional, Eduardo Villalba, a quien le dijo "hijo de puta, hipócrita, inoperante, inútil", insultos que también fueron dirigidos a la ministra Sabina Frederic.
CON COMPLICIDAD DE LOS MEDIOS
Alberto F. lo logró: El Caso Maia Beloso murió
Gracias al "nado sincronizado" -tal como les gusta decir a los trolls K- el presidente Alberto Fernández logró recuperar la agenda que el ministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni había violentado tras la aparición de Maia Beloso, foto a la que Nación intentó sumarse.
Para rematar, en plena conferencia de prensa le dijo al jefe de Estado, próximamente presidente del Partido Justicialista Nacional, que le da vergüenza ser peronista. Todo esto ante la atenta mirada de toda la sociedad y en una virtual cadena nacional.
Hoy (19/03), sin el enviado de Nación en la foto de esa conferencia sobre la aparición de Maia Beloso, sin poder pegarle al jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta por los pobres en la Capital Federal -como esperaba hacerlo- y con el debate instalado de la ausencia total del Estado en un Gobierno peronista, los medios corrieron la mirada por completo y solo hablan de inseguridad y la falta de vacunas. Hasta ayer (18/03), los y las periodistas se rasgaban las vestiduras por los pobres y los chicos de la calle. Hoy ya es historia.
Lo cierto es que la crisis económica está haciendo estragos en todos los estratos sociales y está expulsando del sistema a aquellos que pendían de un hilo. Mientras, la inflación sube, los impuestos asfixian, la economía muestra serias limitaciones para seguir la "reactivación", que no es más que volver a la prepandemia, con el agravante de la amenaza latente de una eventual Fase 1 a la que el oficialismo se resiste por las elecciones.
La Argentina no es más que una fabrica de pobres desde el 2011. Anteayer la excusa era los medios hegemónicos, ayer fue Macri, mientras Macri culpaba a los K, y hoy es la pandemia. Horror.
Lo concreto es que, de esta manera, Fernández apagó el fuego amigo al menos por unas horas pero la interna en el Frente de Todos es feroz.
¿A Alberto le generó envidia que Berni y Santilli se hayan quedado con el "trofeo"? Posiblemente.
Pero el problema del jefe de Estado no es Maia, Berni, Santilli, Larreta o los medios. El problema es mucho más profundo: de ser el presidente de la reactivación económica, que venía a encender la economía con una perilla que prende la luz, pasó a ser el presidente de la pandemia, que solo cuenta enfermos, muertos y pobres sin un plan económico que plantee la salida.
Y otro más: podrá matar el caso Maia en los medios pero no el 50% de pobres, el 30% de desempleados y el 15% de indigencia. Números que van en aumento.
Tampoco están resueltas sus diferencias con Berni y menos aún las que tiene con su vicepresidenta Cristina Fernández, que por momentos parece estar pagándole con la misma moneda cada una de las críticas que él hizo hasta 2019 hacia su figura y sus 2 gobiernos. En la vida todo vuelve.










