La ‘segunda ola’ de Coronavirus en Argentina es casi inevitable. Todos se relajaron en cuanto a las medidas de prevención desde que el Gobierno nacional pasó el sector del AMBA al Distanciamiento Social, Preventivo y Obliogatorio (Dispo).
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2da Ola: Alberto olvidó los cuidados y hay poco margen para restricciones y ayuda de CABA
El Gobierno nacional puso en el centro de la escena la vacuna contra el Covid-19 y dejó en segundo plano la prevención. Es notorio que la gente se relajó. Se multiplicaron las marchas callejeras y aglomeraciones como en el funeral de Diego Maradona, los festejos de River Plate, las marchas por el aborto, los movimientos del último fin de semana largo y en los centros comerciales. Ya se nota un leve aumento en los contagios en el AMBA. Por eso se convocó a una reunión en Casa de Gobierno con funcionarios de CABA y PBA. Pero la relación con la Ciudad se deterioró por la quita de fondos, y hay dudas sobre si tendrá la misma intención de coordinar medidas de restricción. Además, el gobierno porteño no ve una suba de casos.
Al Gobierno de Alberto Fernández le cerraría un nuevo esquema de restricciones, pero es difícil implementarlo desde que puso el tema de vacuna en el centro de la agenda.
Además, fue notoria la desaparición de las campañas oficiales de Salud para mantener los cuidados y la prevención de contagios.
Todo esto se complica aún más en un contexto de fiestas. Sería imposible volver atrás en Navidad, después de 9 meses de cuarentena y donde todos querrán reunirse con sus familiares.
Luego está el movimiento turístico por las fiestas. Ya hubo ejemplos de ciudades donde no se pudo aplicar el cierre de comercios en sitios turísticos y menos practicable será en lugares como la Costa Atlántica, donde se espera esta temporada de verano para recuperar pérdidas económica del año, sin mencionar que se vinieron preparando con protocolos acordados con los gobierno locales.
Por último, otra cuestión política. Tras la quita de fondos coparticipables a la Ciudad de Buenos Aires, la predisposición del gobierno porteño ya no es la misma para colaborar con Nación en nuevas restricciones.
El Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta siempre fue el más partidario en habilitar actividades contra las negativas que siempre ponía Axel Kicillof. Allí mediaba Alberto Fernández, por lo general inclinándose hacia la opinión bonaerense.
Ya la Ciudad marcó sus diferencias sobre la suba de contagios que advierte la Nación. En el gobierno porteño no creen que haya un aumento de casos.
En el marco de la reunión de emergencia a la que convocó el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero con los representantes de CABA y PBA, el ministro de salud porteño Fernán Quirós opinó que "no hay aumento de casos, pero sí una estabilización cuando veníamos de un descenso de contagios, así que analizaremos lo que ocurre".
"Seguimos con un promedio de 300 casos diarios, el punto más importante aquí y que discutiremos es cómo nos preparamos para un potencial rebrote, es decir, cómo mitigar y demorar el rebrote", explicó el funcionario.
Por su parte, el jefe de gabinete bonaerense Carlos Bianco, “depende de nosotros y de las políticas que establezcamos” y advirtió que “tenemos los instrumentos para dar un paso atrás y poner determinadas restricciones” si se registra un incremento de contagios en algunas ciudades.
Sobre la segunda ola, Elisa Estenssoro, jefa del Servicio de Terapia Intensiva del Hospital San Martín, en La Plata, y expresidenta de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) dijo recientemente al diario La Nación: "No hay posibilidad de que no llegue. Además de que la gente está relajada, hay vacaciones y mucho movimiento de personas. El asunto es que vamos a ir a una segunda ola, pero desde una cantidad de casos alta, de una meseta como la actual en la que los contagios bajan muy lentamente. En estos días hubo 7000 casos diarios otra vez. Es un descenso que debería ser mucho más marcado para poder hacer frente a la segunda ola".
Daniel Stecher, jefe de la División Infectología del Hospital de Clínicas, habló del comportamiento: " dependerá de la capacidad de cuidado que tengamos, porque la segunda ola europea se da por el relajamiento de los cuidados. Y si tenemos otro impacto, debería ser menor ya que comenzará la vacunación".
"El objetivo es que se vacunen quienes tienen otras enfermedades, los mayores, el personal de salud, seguridad y docencia, lo que sumaría entre 10 y 13 millones de personas. Estaríamos muy lejos de esa inmunidad de rebaño", opinó Jorge Geffner, profesor titular de Inmunología (UBA) e investigador superior del Conicet.
Por último dijo sobre la continuidad de la pandemia, agregó: "La vacuna es una oportunidad histórica, pero hacen falta siete meses más de cuidados".
En Europa, la lección parece ser para los expertos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que “no debemos bajar la guardia", según resume el Dr. Marcos Espinal, director del Departamento de Enfermedades Transmisibles de la OPS en declaraciones recientes a BBC Mundo.
"En Europa, con la llegada del verano y la caída de los casos, un poco que se relajaron las medidas", es la explicación de Espinal para el repunte del coronavirus en tierras europeas.
Y advierte que con las infecciones actualmente a la baja en Argentina y varios países de la región andina -y las fiestas navideñas y el verano austral acercándose - el riesgo de que algo parecido pueda ocurrir en la región latinoamericana no debe desestimarse, con el agravante de que América Latina todavía no ha superado la primera oleada de la pandemia.











