Raphinha volvió a caer con Brasil cuando atravesaba el mejor momento goleador de su carrera. El delantero marcó en la victoria por 4-2 ante Australia, pero no regresó al campo después del descanso por una molestia en el muslo derecho que reavivó inmediatamente la preocupación en FC Barcelona.
ALARMA EN EL CAMP
Raphinha vuelve a caer: otra lesión con Brasil amenaza su gran momento en FC Barcelona
Marcó ante Australia, pero salió al descanso por molestias en el muslo derecho. Su reiterado historial físico vuelve a preocupar al Barça.
El brasileño había comenzado como capitán y centrodelantero, una posición en la que también encontró una nueva dimensión dentro del conjunto azulgrana. Su penalti permitió igualar el encuentro antes del entretiempo, aunque Carlo Ancelotti decidió reemplazarlo por Endrick después de conocer sus síntomas. El seleccionador evitó confirmar una lesión y explicó que el propio futbolista aseguró encontrarse bien; sin embargo, reconoció que aguardará el informe médico antes de decidir si continúa con la delegación o regresa anticipadamente a España.
La alarma llega en medio de una campaña que parecía encaminada a instalar definitivamente a Raphinha entre las grandes figuras del mundo. Sus 14 goles en ocho partidos dispararon los reclamos por su ausencia entre los candidatos al Balón de Oro, pero también devolvieron una contradicción que acompaña su último año: cuando juega, ofrece números extraordinarios; cuando alcanza continuidad, el físico vuelve a frenarlo. Ya se perdió encuentros decisivos con el Barça y la “canarinha” por problemas musculares, incluidos el Clásico del Bernabéu y los cuartos de final de la Champions League. Todavía falta conocer si este episodio representa una nueva rotura o solamente una sobrecarga, aunque su reiteración amenaza otra vez con interrumpir el período más brillante de su carrera.
La sombra de Neymar sobre el Balón de Oro de Raphinha
La nueva alarma no aparece aislada, sino al final de una secuencia que ya condicionó seriamente la carrera reciente de Raphinha. Durante la temporada 2025/26 acumuló cinco problemas físicos, permaneció cerca de 125 días de baja y se perdió 26 encuentros entre FC Barcelona y Brasil. La lesión más extensa comenzó en septiembre de 2025, lo mantuvo casi dos meses afuera y le impidió disputar el Clásico del Bernabéu; meses después, otro problema en el muslo lo apartó de los cuartos de final de la Champions League ante Atlético de Madrid.
El Mundial volvió a mostrar la misma fragilidad en el peor momento posible. Raphinha llegó a la competición después de recuperarse de una baja muscular, participó en los dos primeros partidos de Brasil y volvió a lastimarse frente a Haití. La dolencia en la parte posterior del muslo derecho, la cuarta de ese tipo sufrida en aproximadamente un año, lo dejó sin más minutos antes de la eliminación contra Noruega en los octavos de final. El delantero había sacrificado buena parte del curso para llegar entero a la gran cita, pero tampoco consiguió sostenerse físicamente cuando la selección más lo necesitaba.
Esa discontinuidad representa el mayor obstáculo en su carrera por el Balón de Oro. Su nivel futbolístico admite pocas discusiones: terminó quinto en la votación de 2025, marcó 21 goles pese a perderse buena parte de la campaña siguiente y comenzó el nuevo curso con 14 tantos en ocho presentaciones. La producción explica por qué entrenadores, compañeros y referentes reclamaron públicamente su presencia entre los candidatos de 2026. Sin embargo, los premios individuales también se definen en las eliminatorias europeas, los clásicos y los grandes torneos internacionales, precisamente los escenarios de los que las lesiones comenzaron a apartarlo.
Allí aparece una comparación incómoda con Neymar. No porque ambos padezcan exactamente las mismas dolencias ni porque sus carreras puedan equipararse todavía, sino porque Raphinha empieza a quedar atrapado en un dilema parecido: posee el talento para discutir con los mejores, pero su cuerpo interrumpe cada período de esplendor antes de que pueda transformarlo en una temporada completa. El exjugador del PSG perdió varias de sus mejores oportunidades de competir por el Balón de Oro entre recaídas, operaciones y regresos incompletos; su compatriota enfrenta ahora una versión temprana de esa amenaza.
Las molestias sufridas ante Australia no permiten afirmar todavía que exista una nueva rotura. Los estudios determinarán si se trató únicamente de una sobrecarga provocada por el calendario o de otro episodio muscular. Para Raphinha, sin embargo, el problema ya excede el diagnóstico inmediato: cada partido perdido reduce su margen para convertir cifras brillantes en una candidatura sostenida y vuelve a colocar la disponibilidad física por encima de cualquier discusión sobre su calidad.
El Barcelona pierde a su goleador antes de un octubre decisivo
El alcance del problema determinará si la alarma permanece en un susto o altera nuevamente los planes de Hansi Flick. El Barcelona regresará a la competición el 10 de octubre frente a Getafe y tres días después recibirá a Galatasaray por la Champions League. Luego visitará al Betis antes de afrontar el Clásico contra Real Madrid, programado para el 25 en el Camp Nou. Una lesión muscular moderada podría comprometer prácticamente todo ese recorrido.
La inquietud no solamente responde a sus goles. Después de las salidas de Robert Lewandowski y Ferran Torres, el entrenador transformó al extremo en su nuevo delantero centro y construyó alrededor de sus movimientos buena parte del ataque. La apuesta produjo resultados inmediatos: Raphinha atacó mejor el área, multiplicó su eficacia y se convirtió en el máximo anotador del equipo. Su ausencia obligaría a devolver la titularidad a Gabriel Jesus o a modificar nuevamente el frente ofensivo, con Karim Adeyemi, Anthony Gordon y Lamine Yamal como alternativas para reorganizar las bandas.
Dentro del club también observan con incomodidad la utilización que tuvo durante la gira de Brasil. El capitán disputó los 90 minutos del primer amistoso ante Australia y volvió a comenzar como titular cuatro días más tarde, en medio de un viaje intercontinental y cuando todavía quedaba un tercer encuentro frente a India. Ancelotti lo retiró apenas aparecieron las molestias, pero la carga acumulada vuelve a alimentar el choque permanente entre las necesidades de las selecciones y los intereses de los clubes que pagan los salarios y administran la recuperación diaria de los futbolistas.
El informe médico decidirá ahora si Raphinha abandona la concentración y regresa a Barcelona para realizar nuevos estudios. Flick necesita que el episodio no avance más allá de una sobrecarga, porque su equipo ya no observa al brasileño como una pieza complementaria, sino como el delantero sobre el que resolvió una de las mayores incertidumbres del mercado. Perderlo otra vez significaría quedarse sin el goleador, el capitán y el principal responsable de la presión ofensiva justo cuando la temporada comienza a entrar en su primer tramo determinante.
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