EXCLUSIVO 24

HISTORIA DE LA JUNTA PROVISIONAL

Mentiras y mitos del 25 de mayo de 1810

Para comenzar, nunca hubo una Primera Junta sino una "Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata a nombre del Señor Don Fernando VII".

Fue un buque inglés, HMS Mistletoe, el que llegó al puerto de Buenos Aires entre el domingo 13 de mayo y el lunes 14, de 1810, con los diarios de enero: Andalucía en manos de José Bonaparte, disuelta la Junta Suprema de España e Indias, con sede en Sevilla.

La Junta era un bastión de la monarquía de los Borbón pero, lo más importante, había designado en 1809 al virrey en ejercicio, el marino Baltasar Hidalgo de Cisneros y de la Torre.

Por lo tanto quedaba en duda la legitimidad de Cisneros.

Cisneros había arribado en reemplazo de Santiago de Liniers, sospechoso de deslealtad a España por su origen francés, y enfrentado al gobernador de Montevideo, Francisco Javier de Elío, quien había creado una Junta de Gobierno local.

La desinformación es poder: grave error de la Junta de Sevilla porque Liniers, conde de Buenos Aires, estaba orgulloso de su lealtad a España, era un héroe de las invasiones contra los ingleses en 1806 y 1807, y fue fusilado por su lealtad a la Junta de Sevilla y Fernando VII. Fue lo que ordenó la Junta que emergió en Buenos Aires el viernes 25/05/1810 y él fue ejecutado por Juan José Castelli y el pelotón del coronel Domingo French, el domingo 26/08/1810 en el Monte de los Papagayos, cercano a la posta de Cabeza de Tigre, Córdoba. 

Pero en 1809, en Sevilla, la Junta Suprema de España e Indias estaba en emergencia, no sólo por los sucesos en España sino porque en enero había llegado la noticia de la convocatoria de las Cortes de Anáhuac y la formación de una junta de gobierno autónoma en Nueva España, el Virreynato de México. José Moñino y Redondo, conde de Floridablanca, jefe de la Junta en Sevilla, propusó medidas severas contra la "conspiración secesionista". En el desorden, llegó Cisneros al Río de la Plata. 

Confirmado

Mientras el HMS Mistletoe amarraba en el puerto de Buenos Aires, otro buque inglés, más grande, HMS John Paris, llegó al muelle de Montevideo, con similares noticias, que el jueves 17/05/1810 llegaron a Buenos Aires. 

Francisco Javier de Elío había disuelto la Junta de Gobierno de Montevideo, y aceptado la autoridad de Cisneros, pero conservaba sus ambiciones de virrey.

En verdad, la agitación llevaba ya 2 años, y con muchos incidentes. 

El 5 y 6 de mayo de 1808, en el castillo de Marracq de la ciudad francesa de Bayona, se habian registrado las renuncias sucesivas de los reyes Carlos IV y su hijo Fernando VII al trono de España en favor de Napoleón Bonaparte, quien cedió tales derechos a su hermano José Bonaparte.

Luego, el 25/05/1809 una revolución destituyó al gobernador y presidente de la Real Audiencia de Charcas o Chuquisaca, Ramón García de León y Pizarro, acusado de apoyar al protectorado portugués en Brasil. Los revolucionarios mantenían fidelidad a la Corona española.

En julio, 2 meses después, un movimiento revolucionario liderado por el coronel Pedro Domingo Murillo obligó a renunciar al gobernador intendente de La Paz, Tadeo Dávila, y al obispo, Remigio de la Santa y Ortega. 

Murillo lideró la Junta Tuitiva de los Derechos del Pueblo. Fue un movimiento independista.

El Virreynato del Perú arrasó con La Paz y el Virreynato del Río de la Plata restableció el control sobre Chuquisaca. No habían sido movimientos equivalentes pero fueron tratados por igual y ocurrieron fusilamientos que provocaron debates sobre el doble estándar judicial entre criollos e hispanos.

A Martín de Álzaga no lo fusilaron sino que lo habían desterrado, fue el reclamo.

El 01/01/1809, Álzaga organizó una revolución para deponer a Liniers, liderando los tercios (batallones) de "Gallegos", "Miñones de Cataluña" y "Vizcaínos", todos integrados por españoles. Él exigió a Liniers su reemplazo por una Junta dirigida por españoles europeos y 2 secretarios españoles americanos: Mariano Moreno y Julián de Leyva. Pero Liniers exigió pasar el mando al general Pascual Ruiz Huidobro, desconcertando a Álzaga. Así fue como reaccionó el coronel Cornelio Saavedra, comandante del Regimiento de Patricios, disolvió las fuerzas españolas europeas sublevadas y obligó a Liniers a retirar la renuncia. Álzaga fue enviado preso a Carmen de Patagones. Luego llegó Cisneros.

Pie izquierdo

El nuevo Virrey tuvo problemas desde que comenzó su mandato.

En Buenos Aires, Juan Martín de Pueyrredón intentó desconocer la autoridad del nuevo delegado de la Junta de Sevilla, con el apoyo de varios criollos, y fue Santiago de Liniers quien respaldó a quien llegaba a reemplazarlo.

En el día a día, un líder era Martín de Álzaga, en decadencia luego de su frustrado motín de enero de 1809, y sus rivales se agrupaban en el llamado 'carlotismo', que prefería la regencia de Carlota Joaquina de Borbón, hija primogénita del rey Carlos IV de España, hermana de Su Majestad Católica, Fernando María Francisco de Paula Domingo Vicente Ferrer Antonio José Joaquín Pascual Diego Juan Nepomuceno Genaro Francisco Francisco Xavier Rafael Miguel Gabriel Calixto Cayetano Fausto Luis Ramón Gregorio, Lorenzo Jerónimo de Borbón, más conocido como Fernando VII.

Dato no menor: para evitar enfrentarse a los 'carlotistas', Cisneros hizo el traspaso del mando en Colonia del Sacramento y no en Ciudad de Buenos Aires.

Los 'carlotistas' se reunían en una fábrica de jabones propiedad de Nicolás Rodríguez Peña e Hipólito Vieytes

Pero el debate no era acerca de la independencia.

Los ánimos estaban exacerbados por un tema que se remontaba a los días previos a las invasiones inglesas, y explica ese doble intento de la Corona británica: el librecomercio vs. el proteccionismo.

Al parecer, el lado occidental del Río de la Plata nunca logró superar esa cuestión colonial.

El grupo favorable a importar directamente con cualquier país sin tener que comprar todas las mercaderías trianguladas por España, pagando elevados derechos de importación, incluía a Mariano Moreno.

En el otro rincón, los comerciantes monopolistas, autorizados por la Corona española, y millonarios gracias a sus privilegios. 

Esta puja de intereses comerciales, o sea de riqueza, se mezclaba con la rivalidad entre los habitantes nacidos en la colonia y los nacidos en España.

Esa diferencia fue clave en el reclamo de una autonomía.

Cisneros autorizó el libre comercio con Gran Bretaña, pero provocó reclamos de los comerciantes más poderosos que obtenían grandes ganancias con el contrabando. 

Entonces, él anuló el decreto de libre comercio que había firmado, provocando las quejas de los comerciantes ingleses, quienes recordaban que eran aliados de España contra Napoleón.

Luego, intentando un fallo salomónico, él concedió una prórroga de 4 meses al libre comercio para que los ingleses pudieran finalizar sus asuntos. Esto explica las diferentes posiciones que se manifestaron durante los días de mayo de 1810.

Contradicciones

Cisneros intentó impedir la difusión de las noticias de los periódicos que la goleta HMS Mistletoe trajo desde Gibraltar. No lo logró totalmente.

Luego lo desestabilizó la confirmación de las noticias que hizo la fragata HMS John Paris en Montevideo.

La información también es poder: ni la HMS Mistletoe ni la HMS John Paris informó que en la isla de León, en la bahía de Cádiz, ya se había establecido un Consejo de Regencia de España e Indias. De hecho, el Consejo nombraría virrey a Elío en agosto, aunque él no fue reconocido por la Junta Grande de las Provincias Unidas del Río de la Plata.

Si en mayo de 1810 se hubiera tenido información del Consejo de Regencia en Cádiz, los sucesos quizás hubiesen sido diferentes.

En Ciudad de Buenos Aires quienes primero se informaron de lo que había sucedido en Sevilla fueron Manuel Belgrano y Juan José Castelli, quienes pusieron al corriente a Cornelio Saavedra, jefe del regimiento de Patricios, que en ocasiones anteriores había desaconsejado tomar medidas contra el virrey. 

Aquí se plantea otro debate porque el relato que el propio Saavedra hizo de su desempeño al frente de la Junta inicial discrepa con la historia convencional.

Saavedra: «Con las más repetidas instancias, solicité al tiempo del recibimiento se me excuse de aquel nuevo empleo, no sólo por falta de experiencia y de luces para desempeñarlo, sino también porque habiendo dado tan públicamente la cara en la revolución de aquellos días no quería se creyese había tenido particular interés en adquirir empleos y honores por aquel medio. A pesar de mis reclamos no se hizo lugar a mi separación. El mismo Cisneros fue uno de los que me persuadieron aceptase el nombramiento por dar gusto al pueblo. Tuve al fin que rendir mi obediencia y fui recibido de presidente y vocal de la excelentísima Junta (…) Por política fue preciso cubrir a la junta con el manto del señor Fernando VII a cuyo nombre se estableció y bajo de él expedía sus providencias y mandatos».

El testimonio de Saavedra acerca del pedido de Cisneros contradice la historia convencional que afirma que Liniers se levantó contra la Junta por pedido de Cisneros.

Por si faltara otra corrección necesaria, no se llamó Primera Junta sino "Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata a nombre del Señor Don Fernando VII".

Insólito

Tal como sucede en todo proceso de pérdida de autoridad, abundaron los rumores, las especulaciones y también los extremistas. 

Pero Saavedra era un conservador. Y los notables que impusieron su voluntad en el Cabildo, también.

La Junta de Gobierno fue provisional y reivindicaba a Fernando VII, quien no era monarca español en ejercicio.

En tanto, la sangre regaba los campos de batalla pero las Provincias Unidas del Río de la Plata mantenían, en forma insólita e inexplicable, lo que se llamó 'la máscara de Fernando VII', aparentemente por sugerencia / pedido del Reino Unido, que necesitaba a los españoles para sus guerras napoleónicas.

Por lo tanto, no hubo símbolos característicos del afán de libertad porque el reclamo era la autonomía limitada.

## La escarapela recién sería una institución del 18/02/1812, durante el 1er. Triunvirato.

## La bandera argentina fue enarbolada el 27/02/1812 pero desautorizada por el gobierno de las Provincias Unidas. Cuando Manuel Belgrano la utilizó para presidir la ceremonia de juramento de lealtad a la Soberana Asamblea General Constituyente del Año XIII, el 13/02/1813, no era una enseña patria. Su diseño oficial recién fue establecido el 26/09/1816 por el Congreso de Tucumán.

## El himno nacional, con el rango de Marcha Patriótica, recién fue entonado el 14/05/1813.

## No hubo declaración de la independencia ni Constitución Nacional en la Asamblea General Constituyente del Año XIII.

## La declaración de la independencia recién ocurrió el 09/07/1816, y por presión de José de San Martín porque no podía comenzar el cruce de los Andes.

## La Constitución Nacional recién llegaría en 1853.

Final

La verdad es que la infanta Carlota Joaquina de Borbón, esposa del rey Juan VI de Portugal, no quedó a cargo del Virreynato del Río de la Plata, por presión del embajador inglés en Río de Janeiro, Lord Strangford, el principal mediador entre los criollos y el gobierno de Gran Bretaña.

Él logró que el jefe naval británico en Río, William Sidney Smith, un aliado de la Infanta, fuese relevado en 1809.

En 1810, Lord Strangford manifestó su apoyo a la Junta pero lo condicionó "...siempre que la conducta de esa Capital sea consecuente y se conserve a nombre del Sr. Dn. Fernando VII y de sus legítimos sucesores". 

En 1811, él logró una tregua entre Manuel de Sarratea -embajador de la Junta Grande- y el virrey Francisco Javier de Elío, gobernador de Montevideo, y si bien fracasó en muchos otros emprendimientos, pudo mantener al gobierno de Buenos Aires interesado en no afectar los intereses de los comerciantes británicos.

Fue otro buque inglés, el cúter Dart, al mando del corsario y contrabandista Marcos Bayfield o Grigied, quien se llevó a Cisneros hacia islas Canarias. Lo negoció con su amigo, el comerciante español Juan Larrea, quien fue vocal de aquella Junta pionera.

Larrea y Domingo Matheu fueron los 2 españoles de la Junta. Se diría que al revés de la Junta propuesta por Álzaga. Su inclusión se ha considerado la busqueda de un equilibrio entre 'carlotistas' y los 'alzaguistas'

Larrea apoyaba a Mariano Moreno, y logró que 8 integrantes de la Junta Provisoria firmaran el contrato con Bayfield, quien en compensación podría introducir de regreso mercaderías por un valor de $100.000  y cargar frutos del país por igual valor, sin pagar derechos aduaneros. Al final, más que ideales, siempre prevalecieron los intereses comerciales.

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