Con nombres destinados a brillar en la historia del fútbol argentino, la selección argentina juvenil conquistó el 7 de febrero de 1997 el Campeonato Sudamericano Sub-20 en Chile, bajo la dirección de José Pekerman. Tras una primera fase desafiante, emergieron como campeones del torneo, logrando su segundo Campeonato Sudamericano Sub-20.
CON UN EQUIPO DE ESTRELLAS
El Campeonato Sudamericano Sub-20: una alegría para la selección argentina que demoró tres décadas
La selección argentina se corona en el Campeonato Sudamericano Sub-20. Liderados por Aimar y Riquelme, sellaron el triunfo bajo la dirección de José Pekerman.
La selección argentina se adueña del hexágono final
Tras una primera rueda donde Argentina quedó en segundo lugar, el equipo se fortaleció en el hexagonal final. Comenzaron con una victoria contundente sobre Venezuela, donde Diego Quintana, Pablo Aimar y Bernardo Romeo sellaron un 3-0. Con este triunfo se aseguraron tres puntos vitales, pero además reafirmaron el poder ofensivo de sus jóvenes talentos.
Luego, en un emocionante encuentro frente a Uruguay, Walter Samuel logró un crucial empate para la Argentina. La racha victoriosa continuó con un 2-0 sobre Brasil, gracias a los tantos de Riquelme y Samuel, con los que pudieron empujar más abajo de la tabla a uno de los principales contendientes al título.
En un duelo transcendental contra el anfitrión Chile, Romeo, Riquelme y Peralta dieron el presente para una victoria por 3-0, que acercó el trofeo aún más a las manos argentinas. Con ese aplastante triunfo, el plantel albiceleste consiguió llegar a la cima del hexagonal final, y también consolidó el dominio indiscutible de Argentina en el torneo.
Un empate y el segundo Campeonato Sudamericano Sub-20
El último partido del hexagonal final enfrentó a Argentina contra Paraguay en un duelo de titanes. Los dos equipos lucharon hasta el último minuto, con Diego Placente adelantando a Argentina con un gol tempranero, hasta que Paraguay consiguió igualar el marcador. El empate final, sin embargo, no impidió que Argentina alzara el trofeo, asegurando así su consagración como campeones.
El título sudamericano aseguró un lugar en la historia del fútbol argentino para estos jóvenes talentosos, que demostraron su valía en cada partido del torneo. Además, la victoria confirmó el legado de José Pekerman como uno de los entrenadores más exitosos del país, sentando las bases para futuros éxitos en el ámbito internacional.
















