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18/07/1994 - 27 AÑOS

Caso AMIA, otro aniversario del fracaso del Estado argentino

Bomba contra la ex sede de AMIA, choque con Irán, antes con Siria, también con la comunidad judía, discusiones dentro del Estado argentino. ¡Qué mal!

Fue un lunes, en el barrio de Once. Invierno duro para la regularidad de julio en Buenos Aires. Por aquellos días, el país se reconvertía casi a diario; en lo particular, yo había salido de la guardia del servicio internacional de ENTel el viernes anterior y ese lunes ingresaba a Telintar, un híbrido, cohesión entre Telecom France y Telefónica de España.

El ómnibus de la 132 me había dejado en la calle Paraguay, y bajando por Pasteur, hacia Juan D. Perón, vi cómo la calle se empezaba a llenar de gente: la hora en que despertaba el comercio. Cuando llegué a la empresa, vistiendo el mismo uniforme, me dirigí hacia el ascensor que me llevaría a la sala de comunicaciones, donde trabajaba como operadora bilingüe.

Tenía que ingresar la contraseña en el sistema, un Siemens con el que operaba desde mi isla de trabajo, antes de que el reloj diera las 10:00 AM. No tenía reloj, pregunté la hora, eran las 9:50

Esta pudo haber sido la historia sencilla y anónima de cualquier argentino aquel día pálido, al igual que la rutina que exuda por los poros el porteño a diario. Pero a los pocos minutos el ascensor cimbró y se estancó en el 3er. piso.

Cimbró Buenos Aires, voló por los cielos el edificio de la AMIA, emplazado en Pasteur 633.

Antecedentes había, Jurisprudencia, no

Era el 2do. atentado en sólo 2 años, contra la comunidad judía-argentina... y contra la humanidad toda tal como sucede con cualquier terrorismo.

En 1992, en la Argentina se había producido la voladura de la embajada de Israel, que supo emplazarse sobre la calle Arroyo 910 y que dejó un saldo de 22 fallecidos.

Esta segunda vez, explotó la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina, y puso fin a la vida, a los proyectos y sueños de 85 personas y a la de sus familiares, amigos, conocidos y demás vínculos, por carácter transitivo: una masacre.

Aquel día que se había iniciado con el letargo propio de los lunes, de pronto se encendió de gente, que corría de un lado hacia otro;

  • policía, bomberos, transeúntes, vendedores de la zona, que apenas habían levantado las cortinas de los locales;
  • empleados de los alrededores, nosotros, los de la ex Entel, todos congregados ante aquél holocausto;
  • ofreciendo ayuda, esquivándonos los unos a los otros mientras las fuerzas de seguridad nos disuadían diciéndonos que nuestra presencia no colaboraba en nada, sino todo lo contrario…
  • pero retirarse era imposible, voló el edificio, volaron los pedazos de las personas que allí servían a la comunidad y a todos se nos voló algo; se nos voló la esperanza de ser un día, humanos.
EN DIRECTO I Acto Central - 27º aniversario del atentado a la AMIA

Las dos miradas

Una pluralidad de opiniones y de conjeturas se asocia a ambos atentados –al de la voladura de la Embajada de Israel (1992) y al atentado y voladura de la AMIA (1994); no obstante hay dos visiones destacables en relación con las responsabilidades que a tales horrores involucran.

  • la versión que implica al partido libanés Hezbollah junto con la República Islámica de Irán, la primera.
  • la pista que involucra a la República Árabe de Siria, la segunda.

En torno de la postura-visión que hemos llamado “primera”, ¿quiénes la sostienen?

La magra investigación por aproximación que hemos realizado a los fines de traer a la evocación el siniestro, enuncia que la mayoría de los actores, se inclinan por la pista Hezbollah-Irán.

Es más, el Estado argentino como política de Estado, a lo largo de los sucesivos gobiernos desde 1994 hasta el 2007, han direccionado su atención hacia la culpabilidad de estos actores internacionales, pero siempre pronunciándose a favor de que quien tiene la última palabra son los tribunales, no el gobierno.

AMIA: acto por el 27 aniversario del atentado

Sin embargo, los Tribunales miran hacia el poder político, en especial la Justicia penal.

No hay una política de Estado acerca de esta tragedia.

  1. Hubo guerra entre los investigadores gubernamentales, en especial en la ex SIDE hoy AFI, la llamada 'inteligencia' gubernamental (acaba de recordarlo Cristina Fernández de Kirchner al solicitar la nulidad del caso Memorando Irán).
  2. Ocurrieron graves diferentes entre las entidades judías en la Argentina y entre las entidades y los familiares de las víctimas.
  3. Existió un cambio en el enfoque dentro del propio Partido Justicialista / Frente para la Victoria / Frente de Todos.
  4. También un cambio en el enfoque dentro del Gobierno de Estados Unidos. De hecho el tratamiento de Washington DC hacia Irán de Barack Obama no fue ni el de George W. Bush ni el de Donald Trump, y con Joe Biden aún se desconoce cuál es.

Sin embargo, lo permanente en el caso de Israel, con gran influencia sobre Washington y conocimiento de Irán por sus diferencias regionales, sí fue apuntar a Hezbollah, con quien combatió en el Líbano, y en la 2da. invasión israelí, Hezbollah tuvo éxitos militares que obligaron a retirarse a los israelíes.

En cualquier caso, una historia compleja, que nos supera.

La responsabilidad argentina era más sencilla, sin ingresar a la geopolítica global: determinar quiénes cometieron el delito en el territorio nacional, los responsables y colaboradores. Y en eso ha fracasado el Estado argentino.

https://twitter.com/alferdez/status/1416754337800499209

También ha sido motivo de fortísimas diferencias dentro del Estado, motivo por el cual fue declarado nulo el fallo del primer juicio oral y público, luego se denunció y proceso a quienes realizado la investigación inicial, más tarde se designó una Fiscalía especial que no aportó nada nuevo y así han pasado los días, los meses y los años.

A tal punto se mantienen las diferencias que el caso AMIA derivó en el caso Memorando Irán, cuya nulidad solicitan varios líderes del Frente de Todos. En éste expediente, las entidades judías AMIA y DAIA han sido patrocinantes de la denuncia.

Es evidente que no hay final. Grave problema el de la sociedad argentina, con tantos temas -no sólo AMIA- sin explicación, tantos hechos sin culpables identificados, tantos 'muertos en el placard' (literal).

No existe consuelo, acaso Bertolt Brecht nos redima:

Muchos jueces son absolutamente incorruptibles; nadie puede inducirles a hacer justicia. Muchos jueces son absolutamente incorruptibles; nadie puede inducirles a hacer justicia.

FUENTE: Urgente24

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