El 29 de mayo de 2014 es un día grabado en la memoria de los hinchas de Argentinos Juniors como aquel en que Juan Román Riquelme realizó una de sus mayores proezas. En un partido crucial frente a Douglas Haig, Riquelme lideró al equipo hacia el tan anhelado ascenso.
román y el bicho al olimpo
El último tango de Riquelme y el ascenso de Argentinos Juniors
Riquelme lideró a Argentinos Juniors a un ascenso histórico. Su despedida en su último partido selló la gloria del equipo en La Paternal.
El maestro Riquelme guía el camino al ascenso
Con Román en cancha, Argentinos Juniors selló su retorno a la máxima división con un empate 1-1 frente a Douglas Haig de Pergamino. La jornada, cargada de emociones, vio a Riquelme despedirse de los fanáticos con un rendimiento que encapsuló su genialidad futbolística.
Desde el pitido inicial, el equipo de Néstor Gorosito se mostró determinado a conquistar el ascenso, necesitando al menos un empate para asegurar el objetivo. La rápida apertura del marcador a los 6 minutos, gracias al defensor Cristian Álvarez, llevó la euforia a las gradas de La Paternal.
Riquelme, con su precisión en los pases, orquestó cada movimiento desde mitad de cancha, demostrando que su magia aún estaba intacta. Sin embargo, Douglas Haig no estaba dispuesto a hacer las cosas fáciles y un gol de Rodrigo Caballuci a los 33 minutos puso una cuota de suspenso en el ambiente.
La paridad en el marcador agregó intensidad al encuentro y desafió la calma de los hinchas del ‘Bicho‘, pero la maestría de Riquelme en el campo mantuvo la esperanza viva.
Un adiós emotivo y un ascenso histórico
El partido contra Douglas Haig marcó no sólo el ascenso de Argentinos Juniors, sino también el último baile de Juan Román Riquelme. A pesar de las emociones encontradas en La Paternal, el marcador permaneció inmutable hasta el final, sellando el destino del equipo en la máxima categoría.
Para Román, esta despedida fue más que un adiós personal; fue un tributo a una carrera extraordinaria. La hinchada no pudo más que agradecerle los momentos de magia que les regaló a lo largo de su carrera y lo despidió con ovaciones y lágrimas de nostalgia.
Este empate fue el cuarto ascenso que Argentinos Juniors a la categoría mayor, un logro que se suma a los obtenidos en 1955, 1996/97 y 2003/04. Pero fue la genialidad de Riquelme la que guio al equipo una vez más. El último partido fue un cierre perfecto para la leyenda de un maestro del fútbol argentino.













