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un prócer efímero

Daniel Fonseca: el héroe que salvó a River sin jugar oficialmente

Daniel Fonseca se convirtió en héroe de River tras empatar con un golazo y ganando en penales. Pronto perdió protagonismo y se fue del club.

El 23 de enero de 2002, Daniel Fonseca se convirtió en el héroe de River en el Superclásico de verano que se jugó en Mendoza. El uruguayo, que había llegado recién de la Juventus, ingresó en el segundo tiempo y empató el partido en tiempo de descuento con un golazo de tiro libre. En la tanda de penales, Fonseca convirtió el suyo y le dio la victoria al Millonario.

El gol que cambió todo

El partido empezó mal para River, con un gol de Román Riquelme a los tres minutos que los puso rápidamente en desventaja. El ‘Millonario‘ había tenido varias oportunidades para empatarlo pero no pudo concretarlas, y Boca, que también tuvo un par de ocasiones para aumentar la diferencia, no lo conseguía.

Ya entrado el segundo tiempo, ingresó Fonseca por Juan Esnáider que venía teniendo un flojo partido. En esa etapa, el partido se volvió más friccionado y ambos equipos quedaron con uno menos por las expulsiones de Guillermo Barros Schelotto y Ariel Garcés.

Román Riquelme colocó el 1-0 a los 3 minutos del partido. A último momento, Daniel Fonseca igualaría el marcador para definir al ganador en penales.

En tiempo de descuento, cuando la tribuna de Boca festejaba el triunfo, Fonseca se vistió de héroe. El uruguayo recibió un tiro libre a unos 25 metros del arco y, sin dudarlo, sacó un zurdazo que se clavó en el ángulo izquierdo del arco de Roberto Abbondanzieri.

El gol fue un baldazo de agua fría para Boca y una inyección de moral para River. El partido se fue a los penales y el ‘Millonario‘ se impuso 4-3 (también con un gol de último momento de Fonseca), adjudicándose la Copa Desafío.

Fin del sueño para el héroe de River Plate

El gol de Fonseca fue una de las grandes emociones que se vivieron en aquel Superclásico de verano. El uruguayo se convirtió en el héroe del partido y en el nuevo ídolo de los hinchas de River. Sin embargo, la alegría del delantero y el entusiasmo del público por el charrúa duró muy poco.

Algunos días después, Fonseca desperdició un penal en otro Superclásico de verano, esta vez en Mar del Plata, y el ‘Millonario‘ terminó aplastado 4-0 ante un juvenil equipo de Boca. Desde entonces, Fonseca comenzó a transitar por un camino de sombras: no podía jugar en el torneo local porque su habilitación no llegaba, y cuando finalmente llegó, no encontró lugar en el equipo.

Después de salvar a River, la gloria de Fonseca se terminó. Entre conflictos y desaciertos, abandonó el club de Núñez a los dos meses.
Después de salvar a River, la gloria de Fonseca se terminó. Entre conflictos y desaciertos, abandonó el club de Núñez a los dos meses.

Su puesto había sido ocupado por un juvenil que comenzaba a dar sus primeros pasos en River, Fernando Cavenaghi. El uruguayo solamente pudo jugar unos cuantos minutos en dos partidos por Libertadores. Ante ese panorama y peleado con Ramón Díaz, cambió a River por el Nacional a menos de dos meses de aquella inolvidable noche del verano mendocino, cuando se vistió de héroe ante Boca.