Luego de una corta carrera musical, que se vio interrumpida con su trágica muerte un 7 de septiembre de 1996, la popularidad de Gilda jamás menguó. Adorada por igual entre fanáticos de la cumbia y quienes le atribuyen milagros, la cantante ha estado presente no sólo en las bailantas sino también en las canchas, con temas que fueron goles.
Su familia era de Vélez y no, no por el apellido
Myriam Bianchi, el verdadero nombre de Gilda, creció en una familia donde todos eran hinchas de Vélez Sarsfield. Y no tenía nada que ver con que compartieran el apellido con el del Virrey Carlos Bianchi, cuya labor como entrenador del Fortín les dio la gloria varias veces. Su padre, su hermano, su exmarido y hasta su hijo, todos hinchas de Vélez.
La maestra jardinera “se arrepentía de este amor” que sentía su familia por el club de Liniers y sentía más fanatismo por Boca Juniors, quizá por influencia de su tío materno. A pesar de su admiración por el club de La Ribera, en El Fortín era muy amada, al punto que en 2020 inauguraron un mural en el Polideportivo con su rostro, para que esté presente y lo ilumine con la luz que emanaba.
Es más, en un momento de su carrera le preguntó a su pareja y director musical Toti Giménez cuándo sería popular, y él le respondió: “El día que la hinchada de Boca cante tus canciones”. Poco después de que Giménez le hiciera ese comentario y Gilda se despidiera para siempre del mundo, sus canciones encontraron un lugar no sólo en las hinchadas sino también en los vestuarios de las canchas.
Gilda hacía temas que eran goles
Se decía posterior a su muerte que Gilda era milagrosa y por eso para muchos es una santa popular (al igual que el Gauchito Gil o la Difunta Correa). Y en las canchas donde los equipos ponían sus canciones, parecía que ocurrían los milagros.
Allá por 1997, cuando jugaba en Newell’s Old Boys, la actual entrenadora Mónica Santino y sus compañeras ponían a Gilda y se sentían revigorizadas. Si bien no llegaron a ganar los dos importantes campeonatos que disputaron ese año, la intérprete de Fuiste y Corazón valiente “las hermanaba”.
A Gilda la traían las compañeras que vivían en Merlo y Marcos Paz. Aparte de cuando salíamos a bailar, empezó a sonar en el vestuario. No necesariamente ganábamos, sino que salíamos a comernos la cancha, con más confianza.
Mónica Santino – Entrenadora y exjugadora de Newell’s Old Boys
Gilda no hacía hits, hacía temas que “eran gol” como dijo ella en su última entrevista antes de su trágica muerte en un accidente camino de Entre Ríos a sus 34 años. Y es que no importa los años que pasaron ni los que pasarán, Gilda va a seguir ocupando un lugar en el corazón de los argentinos. Ya lo dijo ella en No es mi despedida: “Recuérdame a cada momento porque estaré contigo. No habrá distancia que te aleje porque estarás conmigo”.








