Los constantes cambios de reglamento de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) salvaron a varios equipos del descenso en estos últimos años. Es que, en las temporadas 2020 y 2021 ningún club perdió la máxima categoría del fútbol argentino.
DESCENSOS EN ARGENTINA
La AFA no salvó al Gimnasia de Maradona
En el 2020, Gimnasia se salvó del descenso por un milagro de Maradona (o del coronavirus). Tres años más tarde, vuelve a estar en zona roja.
Uno de los beneficiados fue la Gimnasia de Diego Armando Maradona que, cuando estaba al rojo vivo, Claudio Tapia determinó la suspensión de los descensos en 2020. Pelusa, que ya había hecho milagros como jugador, consiguió otro como director técnico del Lobo.
El panorama en 2020
Durante el 2020, la pandemia de COVID-19 paró el fútbol (y las rutinas en general) en todo el mundo. En Argentina, el 17 de marzo de ese año, el Ministerio de Turismo y Deportes – en consenso con la Superliga Argentina de Fútbol (SAF) y la AFA – decidió suspender el fútbol en todas las categorías. Tres días más tarde, el presidente Alberto Fernández decretó el aislamiento social preventivo y obligatorio en todo el país.
Luego, sucedió lo conocido, aquellos 15 días de cuarentena se estiraron para todas las actividades no esenciales de la república, incluido el fútbol. Por este motivo, a fines de abril, Claudio Tapia informó la finalización de la temporada 2019/20 y la suspensión de los descensos hasta 2021, inclusive. “Son medidas que se necesitan para salir de la crisis”, justificó. De esta manera, la Copa de la Superliga 2020 – de la que sólo se jugó una fecha – quedó cancelada de manera definitiva. Y, finalmente, el fútbol local se reanudó con la Copa de la Liga Profesional 2020.
Seis meses más tarde de aquel anuncio del Ministerio de Turismo y Deportes, cinco equipos argentinos – Racing, River, Boca, Defensa y Justicia y Tigre – volvieron a disputar un partido oficial por la Copa Libertadores 2020. Mientras tanto, el resto de los clubes – que no participaban en competencias internacionales – seguían a la espera de la reanudación del fútbol nacional.
Así fue como, casi un mes después de que cinco privilegiados retornen a las canchas, Tapia confirmó el regreso de la actividad en el ámbito local. “La Liga Profesional se iniciará el viernes 30 de octubre”, anunció el presidente de la AFA.
Justamente, uno de los equipos que jugó el primer día fue Gimnasia y Esgrima de La Plata, dirigida por Diego Armando Maradona. A las 19 horas rodó la pelota – después de 6 meses y medio de parate – en el Bosque. En el día del cumpleaños del DT platense, el Lobo goleó 3 a 0 a Patronato esa tarde-noche para el festejar por duplicado.

La palabra de Dios en Gimnasia
Aquella decisión de Tapia en abril del 2020 benefició al Lobo, pero no a cualquier Lobo. La suspensión de los descensos fue salvavidas para la Gimnasia de – ni más ni menos que – Diego Armando Maradona. Pelusa metió otro milagro y mantuvo al Tripero en la máxima categoría.
El conjunto platense – bajo el mando del ‘10’ – había conseguido 6 victorias, 5 empates y 8 derrotas sobre el final de la Superliga Argentina 2019/20. Con estos resultados, miraba la zona roja de la tabla de promedios. Mientras tanto, esperaba que sus principales competidores – Patronato, Colón, Central Córdoba y Aldosivi – dejen puntos en el camino. Luego, empató en su debut ante Banfield por la Copa de la Superliga 2020.
De la mano de la cancelación de esta competición por la pandemia de coronavirus, se suspendió la pérdida de categoría que mantenía en vilo a toda Gimnasia de La Plata. Fue más ayuda para Maradona, que para el Lobo en sí. Es que Pelusa se había expresado por el tema previamente.
“Sanear la economía de los clubes tiene que ser la prioridad. Tenemos que sacar los descensos de esta temporada y de la siguiente, pero mantener los promedios. Y que todos sigamos armando planteles competitivos. Es crucial. Los clubes tenemos que salir de esta todos juntos”, comentó mediante sus redes sociales. En resumen, fue una extensión de la justificación que luego dio Tapia, al anunciar la decisión que respetó a rajatabla lo propuesto por el astro argentino.
A diferencia de 1986, en el 2020 no fue la mano de Dios, sino la palabra de Dios la que salvó a Gimnasia de perder la categoría. En aquella oportunidad, el Lobo fue Maradona y, como corresponde en estos mamíferos, la manada siguió al líder.
Un “producto” descuidado
En 2020, la desprolijidad en el manejo de la AFA para solucionar el tema del descenso y la clasificación a copas internacionales pasó más desapercibida de lo que debería. Es que, con la actividad totalmente parada y sin saber cuándo sería su regreso, parecía la forma más fácil y eficaz. Pero el error estuvo en la suspensión de la pérdida de categoría por tanto tiempo, más allá de la necesidad (o excusa) de “salir de la crisis” de los clubes.
Así llegamos a una desorganizada actualidad. La primera división del fútbol argentino cuenta con 28 equipos, un torneo y una copa nacional que se disputan a lo largo de la temporada regular, una tabla anual y otra de promedios. En resumen, un caos burocrático que nunca llega a resolverse por los constantes caprichos del Chiqui. Repasemos.
A fines del 2021, se aprobó un plan de reducción de clubes para llegar a 22 equipos en 2026. El mismo establecía que en 2023 habría cuatro descensos y dos ascensos. Pero ¿qué pasó en el medio? Los cambios desde la AFA siguieron y, a principios de este año, el ente regulador hizo oficial un nuevo sistema en el que busca llegar a 22 participantes recién en 2029.
En ese comunicado, se determinó que en la temporada 2023 habría tres clubes que perderían la máxima categoría: dos por promedios y uno por tabla general. Esta modalidad se mantuvo solamente durante la primera mitad del año. Es que, nuevamente, el desorden y albedrío de Tapia decidieron de forma insensata. El 22 de junio, una reunión entre dirigentes resolvió que se quitaría uno de los descensos por promedios, quedando uno solo por esa vía y otro por la tabla anual.

Finalmente, durante el mes pasado, se difundió un rumor que la AFA pretendía eliminar la pérdida de categoría por la tabla anual, en congruencia con el cambio repentino de reglamento en la Primera Nacional. Pero, por primera vez, primó la coherencia: se mantuvo el descenso por la totalidad de los puntos conseguidos en la temporada.
Esta vez, la AFA no salvó a Gimnasia, porque ya no le interesa o porque efectivamente no pudo. Gracias a la decisión de respetar el reglamento – que para algo existe –, el 25/11 se vivió una apasionante jornada por la pelea del fondo de la tabla anual.
Con cuatro partidos en simultáneo, Unión se salvó, gracias a su victoria ante Tigre. Mientras tanto, Colón y el Lobo no pudieron imponerse en condición de visitante y tendrán que enfrentarse en un partido de desempate. Increíble que, aún con la desprolijidad del “producto” de la AFA, siempre hay algo interesante en él. Al final, es como dijo el Chiqui: “no trates de entenderla, disfrutala”.












