En una jornada clave, primero el Tesoro, y ahora el mercado, ya se convalidan tasas del 52% en Lecaps para tratar de frenar la presión cambiaria, con rendimientos efectivos mensuales que ya superan el 4%. A pesar de esto, el dólar sigue escalando: el blue supera los $1.300 y el MEP se acerca a esta misma cifra, confirmando que el incentivo en pesos no alcanza para evitar la dolarización.
PANORAMA COMPLICADO
Tesoro y BCRA: Suben la tasa, compran a $1.250 y el dólar no frena
El Tesoro convalida compras a $1.250 y el blue ya supera los $1.300. El intento por reforzar la estabilidad cambiaria a fuerza de tasas más altas se complica.
La paradoja es evidente dado que se ofrecen tasas reales altísimas, pero la cobertura cambiaria sigue siendo el refugio preferido del mercado. El cortocircuito entre las expectativas de devaluación y los instrumentos en pesos se acentúa día a día.
Los futuros del billete convalidan la tendencia alcista
El Tesoro interviene y no el piso de la banda
Bloomberg Línea reveló que el Tesoro volvió a intervenir en el mercado de cambios, con una compra de US$500 millones, como ya había hecho en ocasiones anteriores. Lo llamativo no es la operación en sí, sino el precio convalidado: $1.250 por dólar, apenas por debajo del nivel actual del oficial.
Lejos de actuar como “ancla cambiaria”, esta decisión sugiere que el Gobierno avaló un nuevo escalón del tipo de cambio oficial, alimentando así la idea de que el dólar tiene margen para seguir subiendo. En la práctica, esto valida el precio que el mercado viene anticipando.
Tal como informó Urgente24 en: El Tesoro salió a comprar entre bandas y las reservas del BCRA aumentaron
Esta compra de US$ 491 millones se realizó para robustecer reservas internacionales, en una semana con tensión cambiaria, y el mismo día en el que el Ministerio de economía logró quitar del mercado $4,7 billones mediante una licitación extraordinaria de letras y bonos (Lecap y Boncap), para quitarle presión a la escalada del dólar. Por ellos, pagó una tasa efectiva mensual de entre 2,9% y 3,31%, que equivaldrían a tasas nominales anuales de alrededor de 35,5% y 39,3%.
El excedente de pesos de los últimos días, sumado a la consecuente baja en la tasa de interés presionaban el dólar al alza. Luego de la licitación, el dólar oficial cerró en $1.275, una baja del 0,4% en el día, luego de alcanzar los $1.300 en los últimos días.
De esta manera, el gobierno compró reservas dentro de la banda de flotación, lo cual era una posibilidad, y ya lo había realizado en dos oportunidades desde la salida del cepo, según Bloomberg Línea: una a fines de junio y otra a inicios de julio. A lo que agrega que el gobierno planea seguir comprando divisas dentro de la banda siempre que no sea "disruptivo".
Tasa y dólar
Los analistas lo advierten hace semanas: a mayor tasa, más presión sobre la deuda en pesos. La emisión para sostener el sistema se retroalimenta con los intereses. La compra de reservas a niveles elevados de tipo de cambio suma otro ingrediente peligroso: refuerza las expectativas devaluatorias, que ya están desbordando los anclajes oficiales.
Incluso con las últimas medidas, la intervención en futuros del dólar, los pases al 36% y las tasas al 52%, no alcanzan para frenar la inercia. El tipo de cambio oficial está siendo contenido a fuerza de intervenciones cada vez más costosas y menos efectivas.
¿Acumulación genuina
La compra del Tesoro eleva las reservas brutas del BCRA, pero no representa una entrada de divisas genuina. Se trata de un pase interno de pesos a dólares, que suma poder de fuego nominal pero no mejora la posición neta del Central.
De hecho, al adquirir dólares a un tipo de cambio de $1.250, el Tesoro está absorbiendo pesos al precio que el mercado ya considera “caro”, lo que reduce el incentivo para quedarse en moneda local y refuerza la huida hacia activos dolarizados.
Se pisa la tasa y se valida el tipo de cambio (más alto)
El intento del Gobierno por anclar expectativas a través de tasas más altas y compras de dólares no logra el efecto buscado. Por el contrario, las señales contradictorias —como aceptar un dólar a $1.250 mientras el mercado informal roza los $1.300— terminan profundizando la desconfianza.
Mientras tanto, los vencimientos de Lecaps se multiplican, el stock de deuda en pesos escala a niveles récord, y las tasas necesarias para contener el desarme ya son fiscalmente insostenibles.
Con un mercado que no convalida el nuevo modelo monetario y un BCRA cada vez más dependiente de intervenciones tácticas, la estabilidad parece cada día más una ilusión. El dólar no espera. La tasa, tampoco.
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