SANTA FE. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) expone la compleja realidad socioeconómica que atravesó la Provincia desde noviembre 2023. Los datos revelan un escenario de fragilidad estructural persistente, caracterizado principalmente por una contracción sostenida del empleo asalariado formal, el debilitamiento de su entramado fabril y un consecuente incremento en las tensiones y disputas del ámbito laboral.
Pérdida del empleo formal
El indicador más alarmante que arroja el relevamiento es la pérdida neta de puestos de trabajo en el sector formal. En noviembre de 2023, Santa Fe contaba con un universo de 632.761 trabajadores registrados en el ámbito privado, cifra que descendió a 614.366 para febrero de 2026. Esta diferencia representa la desaparición de 18.395 empleos con plenos derechos y aportes en el territorio provincial.
Este fenómeno local no es aislado, sino que se inserta en una dinámica de ajuste a escala nacional.
Desde la asunción de la administración de Javier Milei, el mercado de trabajo formal en toda la Argentina sufrió una reducción de 327.813 puestos, contrayéndose desde un techo cercano a los 9,86 millones de asalariados hasta situarse en poco más de 9,52 millones.
A raíz de ello, para los analistas del CEPA, la gravedad en Santa Fe radica en que el impacto ha golpeado de lleno a los sectores tradicionales que históricamente dinamizan y sostienen la economía de la región.
Complejo panorama de la actividad industrial
La industria manufacturera se mantiene como el motor y principal empleador del sector privado en territorio santafesino, concentrando el 21,2% del empleo registrado provincial, un porcentaje que supera a otras actividades clave como el comercio (18%) y la enseñanza (9,9%). A pesar de este rol central, el sector fabril opera en un contexto sumamente adverso.
Según los indicadores de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), el Índice de Producción Industrial de la Provincia (en marzo de este año) se ubicó un 2,7% por debajo del nivel de partida de noviembre de 2023. La trayectoria de la actividad fabril muestra tres etapas claras:
* Fase de contracción: Una caída profunda y pronunciada durante la mayor parte del 2024.
* Fase de alivio: Una reactivación paulatina y gradual a lo largo de 2025.
* Fase de estancamiento: Una nueva desaceleración hacia el cierre de 2025 y los primeros meses de 2026, lo que impidió consolidar los valores previos al plan de ajuste nacional.
Esta irregularidad productiva tuvo un impacto directo y severo sobre los puestos de trabajo del sector: el empleo industrial santafesino cayó de 137.850 operarios en noviembre de 2023 a 130.505 en febrero de 2026. Esto se traduce en la pérdida de 6.252 empleos calificados (una baja del 4,6%), un dato crítico dada la capacidad de la industria para generar valor agregado y salarios estables.
Geografía de la conflictividad laboral
Como consecuencia directa de la recesión y las reestructuraciones corporativas, el documento identifica un mapa de alta tensión social con un total de 88 conflictos laborales activos en Santa Fe. Estas disputas están directamente ligadas a despidos, suspensiones de personal, ceses definitivos de actividades (cierres), concursos preventivos de acreedores, quiebras y situaciones críticas que ponen en riesgo la viabilidad de las operaciones.
La crisis exhibe una notable dispersión geográfica y sectorial, afectando tanto al cordón industrial del Gran Rosario como a las localidades del centro y norte santafesino.
En ese sentido, el texto destaca que el fenómeno alcanza a firmas emblemáticas y de gran peso en las cadenas agroindustrial, metalúrgica y alimenticia, entre las que se mencionan: Vicentin, SanCor, Verónica, Acindar, Vassalli, Electrolux, Cargill, ADM y Swift.
La economía sigue sin dar buenas señales
El análisis de los datos históricos y de coyuntura permite concluir que la economía de Santa Fe se encuentra atrapada en un ciclo de profunda incertidumbre. Si bien el año 2025 mostró signos de alivio y una recuperación parcial en ciertos despachos y niveles de producción, estos márgenes de mejora resultaron insuficientes para sanear el mercado de trabajo o restituir el stock de empleo existente antes del cambio de signo político a fines de 2023.
La persistencia y multiplicación de los focos de conflicto laboral en el territorio demuestran que los repuntes temporales de la actividad no han logrado derramar hacia una recomposición laboral firme. De este modo, la pérdida del empleo registrado —particularmente en el eslabón industrial— se consolida como el principal desafío estructural para una provincia cuya estabilidad e ingresos dependen de manera directa de la fortaleza de sus fábricas y del valor generado por sus cadenas agroproductivas.
Más contenidos en Urgente24:
Shock por la decisión de Scaloni con Mac Allister: Nadie lo esperó
Adiós Roberto García, enorme periodista, mejor persona
Se peleó con la dirigencia, Coudet lo tachó y se va de River: "Vendido"
Bomba: Revelaron qué fue lo que más molestó a Jorge Messi (y no es Flor Peña)
Con Karina furiosa, Patricia Bullrich quiere deshacer lo firmado














