La última licitación de deuda pública dejó un resultado financiero contundente, pero también abrió un interrogante. La Secretaría de Finanzas consiguió un rollover del 144%, logró colocar deuda en pesos por unos $4 billones por encima de los vencimientos que debía refinanciar. Sin embargo, esos fondos no terminaron en la cuenta del Tesoro en el Banco Central (BCRA).
MISTERIO EN EL CENTRAL
Luis Caputo y el manejo de $4 billones: no fueron al BCRA, sino a bancos
La licitación de deuda pública por $4 billones no terminó en el BCRA, sino en bancos comerciales, en una estrategia para evitar la absorción de pesos, dijeron.
El rol del Banco Nación
La particularidad fue detectada luego de la liquidación de la operación. Según los datos oficiales del BCRA, los depósitos del Tesoro ascendían a $8,5 billones al jueves 30 de julio. Al día siguiente, tras la liquidación de la licitación, en lugar de aumentar por el ingreso de los nuevos fondos, cayeron a $8,3 billones. De esta manera, el ingreso esperado de aproximadamente $4 billones no se reflejó en la cuenta del Tesoro en la autoridad monetaria.
El presidente del BCRA, Santiago Bausili, fue consultado sobre el destino de esos recursos y respondió que se trataba de una cuestión que debía responder el Tesoro. “No creo que hayan desaparecido”, señaló, y sostuvo que los fondos debían estar depositados en algún lugar.
¿Qué pasó con el dinero en cuestión?
La explicación del Ministerio de Economía apunta a una decisión deliberada de manejo de liquidez. Fuentes de la cartera que conduce Luis Caputo señalaron que el objetivo de la licitación no era absorber pesos del sistema, sino extender la duration de la deuda al menor costo financiero posible. Por eso, buena parte de los fondos obtenidos no fue enviada al BCRA, sino que quedó en bancos comerciales, según informó Infobae.
“En esta licitación Finanzas priorizó el objetivo de extender duration a la menor tasa posible, pero al mismo tiempo se intentó no generar un impacto negativo en la liquidez del sistema”, explicaron desde Economía.
La decisión cobra relevancia porque los depósitos del Tesoro en el BCRA permanecen a rendimiento cero y, mientras están allí, no forman parte de la oferta monetaria. En un contexto de liquidez ajustada, trasladar esos recursos al Banco Central habría implicado una mayor absorción de pesos y podía presionar al alza las tasas de interés.
El rol del Banco Nación
La consultora Eco Go calculó que los depósitos del Tesoro en el BCRA deberían haber aumentado $3,8 billones tras la licitación, pero en cambio registraron una caída de $0,3 billones. La diferencia estimada alcanza $4,1 billones.
Según la consultora, una hipótesis es que el Tesoro haya transferido esos pesos a su cuenta en el Banco Nación para financiar gasto público y/o mejorar el fondeo de la entidad. El antecedente es que en junio la deuda flotante había aumentado $2,2 billones.
Eco Go también señaló que, al último dato disponible de mayo, los depósitos del Tesoro en el sistema financiero alcanzaban $14 billones. Sin embargo, no todo ese dinero es líquido y está disponible para financiar gasto, sino que constituye en buena medida un fondeo de mayor duración para el Banco Nación.
El movimiento podría tener dos efectos. En el plano fiscal, una eventual cancelación de deuda flotante implicaría un aumento del gasto público base caja, con impacto potencial sobre sectores como la construcción, la industria y el comercio. En el frente crediticio, un mayor fondeo del Banco Nación podría ampliar su capacidad para ofrecer refinanciamiento o préstamos subsidiados al consumo.
Alejandro Giacoia, economista de EconViews, coincidió en que mantener los fondos en el Banco Nación permite evitar una reducción adicional de la liquidez. Si el dinero hubiera sido depositado en el BCRA, sostuvo, podría haber aumentado la presión sobre las tasas de interés.
La estrategia, sin embargo, genera cuestionamientos entre operadores. Una fuente del mercado planteó que existe una aparente contradicción en pagar una tasa para captar $4 billones y luego devolverlos al sistema financiero. La crítica apunta a que el Gobierno podría haber retirado liquidez en exceso durante la licitación, con el riesgo de provocar una suba más fuerte de las tasas.
Desde Economía, en cambio, sostienen que ambos objetivos deben analizarse por separado: Finanzas busca administrar los vencimientos y extender plazos al menor costo, mientras que el BCRA determina el manejo de la liquidez. Si las condiciones monetarias cambian y la tensión disminuye, los $4 billones podrían volver a la cuenta del Tesoro en el Banco Central.
Más contenido en Urgente24
Conmoción por lo que se escuchó al aire de Otro Día Perdido: "Tengo cáncer"
Escándalo por lo que se vio al aire de TN: "Quedó como lo que es, una zurda maleducada"
Bronca total con TN en el velorio de Jorge Messi: "No somos bien recibidos acá"
Aeroparque cierra por dos días en agosto y desvía todos sus vuelos
La miniserie de Netflix que nadie puede dejar por la mitad







