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PREOCUPACIÓN

Inflación, un enorme problema en la carrera electoral

¿Cuántos votos pierde el FdT cuando no logra bajar la inflación emitiendo dinero para ganar votos? ¿Cuánto impactará la inflación en las urnas 2021?

La inflación es el deterioro de la moneda propia. Los billetes que imprime la Casa de Moneda pierden valor en el trayecto que va desde el taller gráfico hasta el público, y es muy grave por la pobreza que provoca y la confusión en la estructura de los precios relativos.

La Administración Fernández había prometido reducir la velocidad de deterioro de la moneda, o sea bajar la inflación, pero cada mes hay un motivo que le impide concretar su objetivo.

Cabe preguntarse cuál es la responsabilidad de la Administración Fernández en el deterioro de la moneda. Luego, si todo lo que se emite para sostener la estructura de gasto público que podría garantizar una victoria electoral, no termina provocando una inflación que neutraliza el esfuerzo.

Acerca de la inflación fue otra vez más el informe semanal de la consultora Marangoni & Rodríguez.

Un dato que debería considerarse es que la presente inflación ocurre con el dólar oficial 'planchado' por el Banco Central y con las tarifas de servicios públicos inmovilizadas por el Ministerio de Economía. No es un dato menor.

https://twitter.com/MyR_Economia/status/1416148454053748737

Elecciones complicadas

5 párrafos del informe de M&R, que concluye intentando ofrecer un panorama esperanzador:

El 3,2% del IPC de junio (y el 50,2% anualizado) prácticamente detuvo la escalera descendente que se verificaba desde marzo. Se pudo pasar de meses de 4% (y de cuatro y pico) a meses que rondan el 3%, pero cuesta perforar este guarismo. Llevamos 9 meses consecutivos con inflación arriba del 3%. Muy probablemente julio se ubique apenas por debajo del 3%, con lo que los registros inflacionarios seguirán elevados respecto al los objetivos para el segundo semestre donde el Gobierno necesita mostrar varios meses que empiecen con un 2 (y bajo). El 3,2% del IPC de junio (y el 50,2% anualizado) prácticamente detuvo la escalera descendente que se verificaba desde marzo. Se pudo pasar de meses de 4% (y de cuatro y pico) a meses que rondan el 3%, pero cuesta perforar este guarismo. Llevamos 9 meses consecutivos con inflación arriba del 3%. Muy probablemente julio se ubique apenas por debajo del 3%, con lo que los registros inflacionarios seguirán elevados respecto al los objetivos para el segundo semestre donde el Gobierno necesita mostrar varios meses que empiecen con un 2 (y bajo).

El problema de esta media mitad de año es que no se puede hacer realidad por ahora la promesa de que “el salario le gane a la inflación”, algo muy nítido en los 3s períodos anteriores del kirchnerismo. El empuje necesario para el alicaído consumo requiere este 2do. semestre paritarias corriendo arriba de los precios. (..) La fórmula empleada hasta el momento para combatir la inflación no arroja los resultados esperados. Se pisa el tipo de cambio (que corre al 20% anual), tarifas y otros precios, que sufrirán atrasos considerables, junto a una recomposición salarial que hasta el momento corre de atrás a los precios. (...) De todas formas, como se dijo, este mini plan para encarar la etapa electoral, podrá mostrar algo más de resultados en las elecciones generales de noviembre. Para las PASO no parece haber el tiempo suficiente. La gente irá a votar en setiembre con el dato de julio (que se estima parecido a junio) pues el de agosto se divulgará luego de las primarias. En los planes de los jefes de campaña oficialistas las expectativas eran otras. Tendrán ahora que hacer campaña hablando de “tendencias a la baja” pero en niveles aún incómodos para el ciudadano-consumidor. No es una buena noticia para quienes se forjaron en la convicción política de que “la víscera más sensible, es el bolsillo”. El problema de esta media mitad de año es que no se puede hacer realidad por ahora la promesa de que “el salario le gane a la inflación”, algo muy nítido en los 3s períodos anteriores del kirchnerismo. El empuje necesario para el alicaído consumo requiere este 2do. semestre paritarias corriendo arriba de los precios. (..) La fórmula empleada hasta el momento para combatir la inflación no arroja los resultados esperados. Se pisa el tipo de cambio (que corre al 20% anual), tarifas y otros precios, que sufrirán atrasos considerables, junto a una recomposición salarial que hasta el momento corre de atrás a los precios. (...) De todas formas, como se dijo, este mini plan para encarar la etapa electoral, podrá mostrar algo más de resultados en las elecciones generales de noviembre. Para las PASO no parece haber el tiempo suficiente. La gente irá a votar en setiembre con el dato de julio (que se estima parecido a junio) pues el de agosto se divulgará luego de las primarias. En los planes de los jefes de campaña oficialistas las expectativas eran otras. Tendrán ahora que hacer campaña hablando de “tendencias a la baja” pero en niveles aún incómodos para el ciudadano-consumidor. No es una buena noticia para quienes se forjaron en la convicción política de que “la víscera más sensible, es el bolsillo”.

El jueves 15/07 el INDEC publicó el dato de inflación para el mes de junio, que arrojó un aumento del 3,2% para el nivel general de precios, muy similar a lo que había ocurrido durante el mes de mayo. Las expectativas siguen puestas en que el indicador pueda perforar el piso del 3% mensual, algo que no se logra hacer desde septiembre de 2020. De esta manera, acumuló un aumento del 25,3% en los primeros 6 meses del año desechando completamente la meta del Presupuesto 2021. Por otro lado, la inflación núcleo se ubicó en un 3,6% mensual, algunos escalones por encima del nivel general, algo que representa una preocupación al indicar el fuerte componente inercial de la suba de precios. El jueves 15/07 el INDEC publicó el dato de inflación para el mes de junio, que arrojó un aumento del 3,2% para el nivel general de precios, muy similar a lo que había ocurrido durante el mes de mayo. Las expectativas siguen puestas en que el indicador pueda perforar el piso del 3% mensual, algo que no se logra hacer desde septiembre de 2020. De esta manera, acumuló un aumento del 25,3% en los primeros 6 meses del año desechando completamente la meta del Presupuesto 2021. Por otro lado, la inflación núcleo se ubicó en un 3,6% mensual, algunos escalones por encima del nivel general, algo que representa una preocupación al indicar el fuerte componente inercial de la suba de precios.

Los alimentos y bebidas, durante los últimos meses se acoplaron muy de cerca al nivel general y fueron los que más pesan en el aporte al dato total. De esta manera se incrementaron un 3,2% en el mes, acumulando un avance del 26,4% a en lo transcurrido del año. Al cotejar la variación respecto a igual mes de 2020, se observa un avance del 53,2%, también por encima del nivel general. Los alimentos y bebidas, durante los últimos meses se acoplaron muy de cerca al nivel general y fueron los que más pesan en el aporte al dato total. De esta manera se incrementaron un 3,2% en el mes, acumulando un avance del 26,4% a en lo transcurrido del año. Al cotejar la variación respecto a igual mes de 2020, se observa un avance del 53,2%, también por encima del nivel general.

Una de las principales variables a las que hacemos seguimiento desde M&R, es la inflación trimestral anualizada, algo que muestra la temperatura de los precios de los últimos tres meses. En este contexto, el promedio del último trimestre logró quebrar el 4%, para llegar más precisamente al 3,5% trimestral. Al anualizarlo, ello nos arroja un nivel de casi un 52% anual, en caso de que dicha inflación se extienda a lo largo de 12 meses. Si bien es un número todavía considerablemente alto (muy difícil que salarios ganen en estos niveles de nominalidad), se comienza a observar que el indicador empieza a dar la vuelta desde los altísimos niveles que se observaron durante los primeros meses del año. Una de las principales variables a las que hacemos seguimiento desde M&R, es la inflación trimestral anualizada, algo que muestra la temperatura de los precios de los últimos tres meses. En este contexto, el promedio del último trimestre logró quebrar el 4%, para llegar más precisamente al 3,5% trimestral. Al anualizarlo, ello nos arroja un nivel de casi un 52% anual, en caso de que dicha inflación se extienda a lo largo de 12 meses. Si bien es un número todavía considerablemente alto (muy difícil que salarios ganen en estos niveles de nominalidad), se comienza a observar que el indicador empieza a dar la vuelta desde los altísimos niveles que se observaron durante los primeros meses del año.

FUENTE: Urgente24

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