Las predicciones negativas para la industria automotriz argentina en el 2024 se están cumpliendo, encauzando el ejercicio anual rumbo a una retracción considerable con la crisis de consumo como factor central. Con una retracción interanual de ventas mes a mes, las fábricas se han visto forzadas a diversas medidas.
CONSUMO
Industria: Automotrices avanzan con el freno de mano puesto
Multicausal crisis en la industria automotor. Tres fábricas frenaron en mayo y las ventas caen en comparación con el 2023.
Entre ellas, destaca la apertura de los retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas en casi todas las marcas, como así también en las autopartistas que les proveen. Por otro lado, también proliferaron las suspensiones de turnos y jornadas, algo que también sucedió en 2023 aunque por impulso de la crisis de las importaciones y la falta de reservas.
A pesar del nuevo escenario para el comercio exterior, las automotrices no lograron recuperar volumen productivo sino perderlo. En ese sentido, abril fue un ejemplo de la retracción con un 22% menos de ventas que el mismo periodo del 2023.
Para mayo, el escenario no sería diferente. Durante el mes al que todavía le resta una semana, la industria cerraría en torno a las 35 mil unidades patentadas, 4 mil menos que el mismo periodo del 2023 y coincidiendo con las expectativas de todas las fábricas, que se reducen costos para el invierno económico.
Industria, dólares e inundaciones
Más allá de la caída del poder adquisitivo, recientemente los fabricantes se encontraron con otro factor que reduce sus esperanzas. Ese es el precio del dólar, que galopó muy por debajo de la inflación y provocó que el costo en dólares de los vehículos quede elevado si se los compara con la oferta internacional.
A ello también se añadió la trágica inundación de Río Grande do Sul, en Brasil. En ese estado, varias compañías tienen terminales clave para la industria automotriz argentina, desde donde llegan buena parte de los componentes.
Al respecto, al menos tres plantas debieron frenar su producción por la calamidad brasileña. Se trata de Fiat, Peugeot y General Motors.
Bajo ese escenario, algunas automotrices analizan más medidas para paliar la sequía de ventas. Algunas incluso se volcaron al mercado de los usados, donde se han registrado leves repuntes en las ventas y transferencias.












