La empresa de alfajores y postres Balcarce presentó un procedimiento preventivo de crisis por la caída del consumo. Los puestos de más de 100 empleados, quienes ya vienen sufriendo el atraso de sus salarios, están en peligro.
A $9 BRILLA EN PLENA CRISIS
Los que ganan: El secreto del éxito y expansión de Guaymallen (para Alfajores Balcarce y otros)
La reconocida fábrica de alfajores marplatense Balcarce había estado al borde de la quiebra en 2001, la rescataron en 2003 y volvió a caer en la era Macri. La recesión y fuerte caída del consumo es una de las razones que golpean a esa industria, y que llevó a Balcarce a la presentación del concurso preventivo de crisis y la idea de suspender a los 100 empledos que están en estado de alerta. Sin embargo, otra conocida fábrica atraviesa en estos momentos una fuerte demanda: se trata de Guaymallen, cuyo dueño dice no dar a basto con su producción y cuenta el secreto del éxito de este alfajor que no es nuevo, pero en épocas de crisis y de bolsillos más austeros, es el más elegido.
Martín Navarro, trabajador en la fábrica Balcarce y vocal del sindicato de los Pasteleros, explicó que la empresa viene pagando el sueldo en cuotas desde hace un año, adeudan el salario actual, el aguinaldo de junio, el bono previsto para el sector el fin de año pasado y los aumentos paritarios.
"En el procedimiento de crisis, la empresa pide la suspensión de ocho días por mes de los trabajadores de la fábrica, pero nosotros reclamamos que se reduzca a la menor cantidad posible. Nuestra prioridad es mantener los puestos de trabajo", contó Navarro.
Miguel Guglielmotti, secretario general de la CGT Regional Mar del Plata, dijo al medio marplatense '0223' que "esto no escapa a la realidad crítica que se está viviendo. Hoy, las empresas van cayendo una a una y esto después se traduce en las pérdidas de fuentes de empleo".
Balcarce estuvo al borde de la quiebra en 2001, pero fue rescatada en 2003. Y ahora volvió a tambalear por la fuerte caída del consumo que se siente con más fuerza en el sector golosinas.
Este miércoles la empresa y los sindicatos volverán a encontrarse en una conciliación para poder definir un acuerdo en tanto a los días de suspensión para la fábrica y la reducción de horas de trabajo en los locales comerciales.
Balcarce no es la única, la fábrica de alfajores Estancia El Rosario llegó a producir 8,5 millones de alfajores. Hoy está cerrada y hace casi tres años que tiene deudas, atrasos en el pago de salarios y ya despidió a casi todos sus empleados. Hace varios meses que frenó su producción, adeuda salarios y hasta aguinaldos.
La empresa La Nirva, dueña del histórico alfajor Grandote, tampoco salió airosa de la caída del consumo. En concurso preventivo, atraviesa una difícil situación.
Y no sólo el sector de alfajores está en crisis, también los kiosqueros alertaron por la gran cantidad de cierres de los últimos años.
Veredas opuestas
Sin embargo, hay una que va a contramano: la fábrica Guaymallen, que a diferencia del resto, avanza con sus planes de expansión.
Su dueño afirma, incluso, que no da abasto con los pedidos: Produce y vende dos millones de alfajores al día, sin embargo, tiene 30 días de atraso en la entrega de pedidos. Invirtió US$ 2 millones y en marzo del año que viene, inaugura una nueva planta para la que contratará 100 trabajadores más, que se suman a los 200 empleados que ya tiene.
El secreto de Hugo Bacilotta, dueño de Guaymallen, es, según dice, muy simple: "Mi política es mucho volumen y baja rentabilidad. Logramos una fórmula de precio y calidad que nos permite vender cada alfajor a $9 al público. Siempre aumentamos menos de lo que tenemos que aumentar. Hoy un alfajor es el desayuno, el almuerzo y la cena de muchos", le dijo al diario 'BAE Negocios'.
Con precios imbatibles, logra posicionarse muy bien en un mercado disputado. "Respeto de la política de precios de todos, pero yo le compro a los mismos proveedores a los que les compra el resto de las marcas que venden a $50 y $60 cada alfajor. El dulce de leche que usamos es Vacalín, por ejemplo. La diferencia es nuestra rentabilidad, que ronda entre el 5 o 7%. Cada uno maneja su empresa como quiere", sostuvo Bacilotta.
La empresa tiene 74 años de historia, cuenta con dos plantas en Mataderos donde trabajan 200 empleados. Pero el aluvión de ventas lo obliga a crecer. "Estamos terminando de hacer una planta nueva en la localidad de Carlos Spegazzini, compramos 50.000 metros cuadrados en el polo industrial y ya construimos un galpón de 5.000 metros cuadrados. Están llegando las máquinas del exterior. Todo con fondos genuinos, no nos gustan los créditos. Todo lo reinvertimos", señaló el alma mater de Guaymallen.
La marca fue creada por el suegro de Hugo Bacilotta y la presidenta es su mujer, Cristina Fernández. Trabajan sus cuatro hijos y hasta un nieto. "Somos una pyme grande, el alfajor es conocido y la marca es muy querible. Se que hay muchas pymes a las que les va muy mal, que me vaya bien a mí, no quiere decir que me ponga contento. Nuestro secreto es trabajar de 10 a 12 horas por día", continuó.
El éxito de este alfajor no es nuevo, pero en épocas de crisis y de bolsillos más austeros, es el más elegido. "El país no la está pasando bien, hay muchas pymes que cerraron y casos muy difíciles. Tratamos de mantenernos al margen y no nadar contra la corriente. No queremos pedir créditos. Siempre tuvimos un atraso en las ventas, pero la demanda nos superó con creces la producción de dos millones de alfajores por día", señaló.










