EXCLUSIVO 24

SALVADOR DISTÉFANO

“Los 6 enemigos del campo” en Argentina

Este miércoles (10/2) el presidente Alberto Fernández recibirá a la Mesa de Enlace del campo. Intentarán acercar posiciones ante la amenaza de una suba de retenciones que algunas figuras del Gobierno deslizaron en los últimos días. Los dirigentes agropecuarios también plantearán estímulos a la producción y la reducción de costos. En ese contexto, el analista económico Salvador Distéfano aportó un panorama muy ilustrativo de lo que ocurre con el negocio agropecuario y enumera a los 6 “enemigos” del sector.

El Gobierno y el campo entraron nuevamente en tensión en los últimos días debido a las declaraciones públicas de algunos funcionarios de la Administración Fernández que deslizaron la posibilidad de aumentar las retenciones o establecer algún cupo a las exportaciones en momentos en que el precio de la Soja ronda los 500 dólares la tonelada.

El Frente de Todos, cuyo componente kirchnerista sostiene una inquina con la dirigencia del campo desde el conflicto por la Resolución 125, reactivó el enfrentamiento verbal a raíz de la suba de los alimentos que suma presión inflacionaria y pone en peligro sus planes electorales.

En ese contexto, este miércoles (10/2) el presidente Alberto Fernández recibirá a la Mesa de Enlace con el fin de bajar las tensiones y acercar posiciones. Se espera que discutan sobre retenciones, cupos, reducción de costos y estímulos a la producción.

Con este cuadro de situación de fondo, el analista económico Salvador Distéfano aportó en varios mensajes que publicó este martes 9/2 en su cuenta oficial de Twitter, un panorama muy ilustrativo de lo que ocurre con el negocio agropecuario y detectó a los 6 “enemigos” del sector.

“En nuestro país, cuando se habla del campo, la mayoría de los ciudadanos creen que es una actividad altamente rentable, y que quienes trabajan en el sector están desbordados de dinero”, comenzó su hilo Distéfano que sigue así:

En el mundo, el campo vive de subsidios que les otorga el Estado a los productores, ya sea beneficios fiscales, subsidios y seguros ante problemas climáticos.

En Argentina la agricultura es un negocio capital intensivo y de largo plazo, esto hace que, dadas las condiciones macroeconómicas del país, el sector tenga varios enemigos, a saber:

1-El primer enemigo es la inflación. En una economía con alta inflación, aquellos que desarrollan negocios de ciclos largos se ven altamente perjudicados.

Para que el campo tenga mayor rentabilidad necesita un ambiente de negocios amigable, y eso se logra con menores tasas de inflación. En Argentina cada 2 años tenemos una tasa de inflación del 100%, por ende, es muy difícil ganar dinero con este tipo de negocios.

2- El segundo enemigo son los impuestos. El campo tiene una alta presión tributaria, la clase política les pone retenciones a los productos primarios, ya que argumentan que mayores precios internacionales implican que el país importa inflación.

Una verdadera locura, que no tiene en cuenta que las mayores inversiones en la cadena de valor, el aumento de productividad en el agregado de valor, deberían compensar largamente esos mayores costos de insumos.

El productor paga impuesto a las ganancias sin poder ajustar por inflación las partidas del balance, una verdadera expropiación.

3- El tercer enemigo es la falta de financiamiento. Argentina no puede pensar en el largo plazo con tasas de inflación del 50% anual, por ende, no hay proyecto que pueda tomar financiamiento a tasas por encima de la inflación, y, menos, proyectar ese financiamiento a largo plazo.

Argentina también carece de un mercado de capitales líquido que le posibilite financiarse o colocar acciones en el mercado para poder escalar los negocios.

4- El cuarto enemigo es la falta de beneficios fiscales. En la agricultura cuando más escala se toma, más inversión se realiza, se paga mayor cantidad de impuestos. No hay ningún incentivo a crecer para poder potenciar el negocio y lograr economías de escala.

Paga la misma cantidad de impuesto el que crece todos los años, que quien no reinvierte el capital. No hay beneficios para crecer.

5- El quinto enemigo es la logística. Tenemos una pésima logística en el país, faltan trenes, vías navegables que puedan transportar productos dentro del país a costos inferiores al viejo y conocido camión, que nos saca del apuro, pero que encarece los costos del productor.

En un mundo en donde todos los negocios son de logística, en Argentina se invierte menos del 1% del PBI en infraestructura.

6- El sexto enemigo es el tipo de cambio. Este se visualiza como el principal enemigo del sector, pero en verdad es el último de esta serie que analizamos, ya que la inflación destruye valor a mayor velocidad y nos sucumbe en las tinieblas de la descapitalización.

El tipo de cambio no es el adecuado, pero no porque su valor no sea elevado, el problema pasa por los elevados costos internos que hacen inviables la exportación cuando al producto primario le agregamos valor. El tipo de cambio es un problema más, no el principal problema.

El negocio agrícola en el mundo no brilla por sus altas rentabilidades, es un negocio muy fino en donde se gana y se pierde, solo algunos años se convierten en oasis en donde el negocio parece ser sensacional, pero el oasis desaparece con el correr del tiempo.

En la mayoría del mundo, el agricultor gana dinero gracias a subsidios que le brinda el Estado.Tanto en Estados Unidos, como en Europa, no habría agricultores si el Estado no interviene para que no se retiren de las tierras que ocupan y se muden en masa a las grandes ciudades.

En Argentina está el mito urbano de pensar que el agricultor gana mucho dinero, y que hay que aplicarle más impuestos para financiar el gasto público.

Se agrede al agricultor que ahorra sus granos, porque se lo juzga de especulador, ya que con su retención hace peligrar las finanzas del país, ya que no ingresan dólares a la economía.

Si un productor hace peligrar las finanzas del país, deberíamos pensar que dicho país está manejado por profesionales que no logran vertebrar un plan para sortear un mínimo problema de liquidez.

O bien pensar que la economía es tan campo dependiente, que solo sobrevive si hay una buena cosecha. Nadie en Argentina se pone a pensar cómo desarrollar otro sector económico para no vivir solo del campo.

La intención de la nota es mostrar el campo en el mundo, y lo que sucede en Argentina. La revista Time trata de héroe al agricultor. En Argentina se lo trata de malvado especulador.

Nosotros al hombre de campo lo tratamos como héroe, es un sobreviviente del gobierno nacional, la hostilidad del clima y la persistencia en el trabajo cotidiano.

En el mundo actual, ganar en 3 de cada 10 años te convierte en un hombre muy precavido, y si te persiguen los 6 enemigos que planteamos al principio de la nota, te hacen austero y conservador.

En Argentina el productor debe sumarle los 6 enemigos locales, así forma una conducta conservadora, lógica del contexto donde se mueve.

El campo a escala global es un negocio complejo, ganás en 3 años, para empatar o perder en 7 años. Los productores en el mundo viven de subsidios.

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