CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- A la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la Argentina (Cecha), que preside Oscar Díaz, se le terminó la paciencia con la gesta YPF y ante el cierre de más estaciones comenzaron a levantar la voz con fuerza comparando la gestión actual con la expropiada Repsol.
Las estaciones de servicio dicen que están igual que con Repsol
Termina el año de la expropiación de YPF y el balance de las estaciones de servicio agrupadas en Cecha es muy duro con la gestión Galuccio-Kicillof. Básicamente concluyen que “la actual gestión sigue manteniendo las prácticas comerciales impuestas por la gestión anterior” de Eskenazi-Repsol. Sin embargo desde YPF niegan los reclamos: “no apreciándose una situación generalizada como la por ustedes descripta".
Para los estacioneros “la paciencia duró hasta el 21 de septiembre, cuando la entidad (Cecha) elaboró una presentación escrita con destino al CEO” Miguel Galucció.
Ocurre que la cronología de hechos arranca mucho antes.
Desde la página oficial de Cecha se cita una cronología realizada por Surtidores.com sobre la base de las medidas adoptadas por la entidad donde relatan los hechos comenzando con una reunión realizada en febrero pasado: “dos meses antes de la expropiación de YPF, la Comisión Directiva de la Confederación que representa a las estaciones de servicio se reunió con el Ministro de Planificación Julio de Vido, el Secretario de Energía, Daniel Cameron, el Subsecretario de Planificacion Roberto Baratta y el Viceministro de Economía, Axel Kicillof, para exponerles los problemas de rentabilidad que sufren los empresarios del rubro, centrados en los que sufren la red de operadores de YPF.
Y prosigue “en aquella oportunidad, los funcionarios se mostraron en desacuerdo con las políticas que hasta hoy aplica la petrolera y se comprometieron a hacer de interlocutores para revertirlas de una vez por todas. Sin embargo, pasó el tiempo y los expendedores no tuvieron novedades, obligando a los dirigentes a continuar la lucha por las suyas, sin apoyo del Estado”.
“Tras la nacionalización, la entidad reiteró los reclamos ante el Gobierno Nacional, pero la petrolera estatal sólo ofreció algunos beneficios menores que no alcanzaron a revertir los problemas de rentabilidad de los estacioneros de la red. En ese momento, los dirigentes prefirieron darle tiempo a la nueva gestión para que pueda reacomodarse hasta analizar las alternativas que permitan mejorar la bonificación que perciben por la venta de combustibles”.
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Pero en setiembre la paciencia terminó y se exigió a Galuccio la revisión inmediata del pago anticipado del combustible y el reintegro del impuesto a los débitos y créditos bancarios.
También reclamaron a Kicillof, presidente de la Comisión de Planificación y Coordinación Estratégica del Plan Nacional de Inversiones Hidrocarburíferas.
Sin respuestas, Cecha lamentó que “la situación por la que atraviesan una buena parte de los expendedores de YPF es grave e insostenible. Los ingresos que perciben en concepto de comisión no alcanzan para cubrir los costos operativos e incluso en muchos casos ni siquiera para afrontar el pago de los salarios”.
Para Díaz, “en general el balance de este 2012 ha sido negativo para el sector de las estaciones de servicio” a pesar de la expropiación de las acciones de Repsol en YPF y la gestión estatal.
Como aspecto positivo reconoce que “el precio ha evolucionado siguiendo en líneas generales el índice inflacionario”, pero denuncia que “la actual gestión sigue manteniendo las prácticas comerciales impuestas por la gestión anterior”.
Recordando la reunión de febrero, Díaz añade que “todas estas prácticas fueron denunciadas por nuestra parte antes de la estatización de YPF y merecieron la reprobación de los funcionarios del Gobierno, pero hoy con la gestión estatal todo sigue igual”.
El diario La Nación cita este miércoles 12/12 que la última nota dirigida a la conducción de YPF tiene fecha del 30 de noviembre y está destinada a Axel Kicillof donde se reitera la dura acusación: "Con gran preocupación, vemos que a pesar de que el Estado se ha hecho cargo de la gestión de la empresa, a la fecha se siguen manteniendo muchas de las prácticas comerciales implementadas por la gestión anterior, que tan graves perjuicios han causado y siguen causando a los estacioneros operadores de la empresa".
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La nota tiene como fin explícito recordarle a Kicillof, que también preside la Comisión de Planificación y Coordinación Estratégica del Plan de Inversiones Hidrocarburíferas, que la entidad aún no obtuvo respuesta respecto del documento que le presentó el primer día de octubre.
En otra carta a Galuccio le detallan los puntos que cuestionan: "La actual gestión ha decidido: 1) sostener el sistema de comercialización utilizado por la gestión anterior; 2) mantener vigentes prácticas comerciales impuestas por la gestión anterior, y 3) no adecuar las condiciones comerciales para asegurar a los estacioneros operadores un nivel mínimo de ganancia".
El encargado de responder las cartas fue el director comercial de YPF, Andrés Scarone.
El 10 de octubre le recordó a Díaz que "se están realizando reuniones en las distintas provincias, tomando contacto personal y grupal con cada uno de ellos [los estacioneros], de modo de conocer con mayor profundidad la problemática particular y general del sector; no apreciándose una situación generalizada como la por ustedes descripta".
También recuerda que la gestión de Galuccio implementó "decisiones de impacto económico favorable a los operadores". Entre ellas, señala beneficios para las estaciones de GNC, el reconocimiento de una mayor comisión por pago electrónico, la aplicación de nuevos ajustes por mermas, entre otras cosas.
Todas esas medidas las reconoce Díaz, pero los estacioneros las consideran insuficientes y menores.
Díaz afirma que, sobre unas 1500 bocas de expendio, hay unas 500 estaciones que llevan la insignia de YPF que tienen su futuro económico comprometido.
Sus cálculos indican que una estación con una venta promedio de 200.000 litros mensuales de bandera YPF tiene ingresos por $ 73.704 y egresos por 123.379, de manera que registra una pérdida de casi $ 50.000 al mes.
Pero YPF insiste en que ésa no es la situación real del sector.












