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AMISTOSO FIFA

Messi cumplió con Adidas pero Argentina fue un horror ante Venezuela

Sab, 23/03/2019 - 9:18pm
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Por Urgente24

Argentina, con el forzado regreso de Lionel Messi, cayó este viernes (22/03) ante Venezuela 1-3 en el estadio Wanda Metropolitano del Atlético de Madrid con goles convertidos en el primer tiempo por Salomón Rondón, a los 5’ (Venezuela) y Jhon Murillo, a los 44’ (Venezuela) y en la segunda mitad, anotaron Lautaro Martínez, a los 13’ (Argentina) y Josef Martínez, de penal, a los 30’ (Venezuela) por el partido que correspondió a la primera fecha de los amistosos FIFA 2019. En el plano futbolístico, el equipo comandado por Lionel Scaloni cometió groseros errores en el fondo que le costaron muy caro y hasta tuvo problemas en el armado de las jugadas de ataque. Este resultado no sorprende en nada porque el seleccionado de la “Vinotinto”, que dirige Rafael Dudamel, mostró una evolución extraordinaria con la inclusión de jugadores rápidos y seguros en el ataque. Sin embargo, Lionel Messi no volvió “por amor a la camiseta” como suelen decir los periodistas de TyC Sports y Fox Sports fanáticos enfermos de “La Pulga”. Eso responde a algo muy personal de ellos. La realidad es que Messi volvió porque tenía que presentar la nueva casaca argentina fabricada por la marca deportiva alemana Adidas. Lo cierto es que con la presencia de Lionel Messi, la firma germana se asegura un buen caudal de ventas.

Con la vuelta de Lionel Messi, Argentina perdió este viernes (22/03) 1-3 frente a Venezuela por el partido que correspondió a la primera fecha de los amistosos FIFA 2019.
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En la fría noche del estadio Wanda Metropolitano del Atlético de Madrid, Argentina, con el forzado regreso de Lionel Messi, cayó este viernes (22/03) ante Venezuela 1-3 por el partido que correspondió a la primera fecha de los amistosos FIFA 2019. Por otra parte, la albiceleste volvió a jugar en el mismo escenario donde fue goleada 6 a 1 por España el 27 de marzo de 2018.

 

El retorno de Messi minimizó cualquier otro episodio que se registrara en el entorno del equipo argentino en esta “fecha FIFA”. El crack rosarino vistió la casaca argentina por 129na. ocasión y no lo hizo desde la eliminación en los 8vos. de final del mundial de Rusia 2018 en la caída 4-3 ante Francia, el 30 de junio último.

 

En el plano futbolístico, el equipo comandado por Lionel Scaloni cometió groseros errores en el fondo que le costaron muy caro y hasta tuvo problemas en el armado de las jugadas de ataque. Este resultado no sorprende para nada porque el seleccionado de la “Vinotinto”, que dirige Rafael Dudamel, mostró una evolución extraordinaria con la inclusión de jugadores rápidos y seguros en la ofensiva.

 

Para este compromiso, Dudamel contó con un plantel, que en su mayoría, juegan en el exterior y presentó a varios jugadores que fueron subcampeones del mundo Sub-20 en el Mundial 2017 de Corea del Sur.

 

Sin embargo, Lionel Messi no volvió “por amor a la camiseta” como suelen decir los periodistas de TyC Sports y Fox Sports fanáticos enfermos de “La Pulga”. Eso responde a algo muy personal de ellos.

 

La realidad es que Messi volvió porque tenía que presentar la nueva casaca argentina fabricada por la marca deportiva alemana Adidas. Lo cierto es que con la presencia de Messi, la firma germana se asegura un buen caudal de ventas. 

 

Al margen de este negocio, el director de Selecciones Nacionales, César Luis Menotti, no estaba para nada equivocado cuando dijo que tenía “miedo” de que Lionel Messi juegue los próximos amistosos antes porque lo nota “muy cansado” debido a sus compromisos con Barcelona y el seleccionado.

 

“Me da miedo que Messi juegue. Lo veo con una fatiga emocional importante entre la Champions y la Selección. Lo veo muy cansado. Si él tiene ganas de jugar con Argentina, mejor”, manifestó Menotti este martes (19/03) en diálogo con el programa “Jogo Bonito” de FM 94.7.

 

Menotti indicó que Barcelona “no juega bien”, a pesar de su condición de líder en la liga española y la clasificación a los cuartos de final de la Liga de Campeones de Europa, y Lionel Messi se puso “el equipo al hombro” en la temporada.

 

“Tiene muchas obligaciones y carga emocional; mucha responsabilidad en sus espaldas”, expresó el “Flaco”.

 

Al ex entrenador campeón del mundo con Argentina en 1978 le gustaría tener una charla con Messi. “Hasta ahora, nunca lo pude hacer”, aseveró Menotti quien elogió al crack rosarino: “Messi ya no me sorprende. Todos los lunes digo 'otra vez este pibe me dejó helado'. Siempre tiene un milagro para sorprender. Se cruza con un ciego y lo hace ver”

 

En esta nueva etapa, Messi ya no tiene a su denominado “Club de Amigos” que integró con Javier Mascherano y Sergio “Kun” Agüero, de la albiceleste en el que siempre se sospechaba que eran convocados sin importar su nivel y le ‘armaban las listas’ al entrenador de turno.

 

El denominado ‘club de amigos’ surgió durante la dirección técnica de Alfio “Coco” Basile luego de que la Argentina perdiera a manos de Brasil la final de la Copa América de Venezuela 2007.

 

Este certamen, pese a su frustrante final ante la ‘Verdeamarelha’ que asistió a la cita venezolana sin la totalidad de sus habituales titulares, entre ellos el propio Ronaldinho, fue un mojón para la historia del seleccionado argentino, porque allí se firmó el acta de nacimiento de esta Generación Lio, que comenzó su recorrido de diez años ininterrumpidos con solamente dos de los integrantes que se mantuvieron vigentes en el equipo nacional hasta fines de 2017, y ellos son nada menos que sus líderes, Messi y Mascherano.

 

Las eliminatorias para Sudáfrica 2010 marcaron un camino que en el arranque Basile no imaginaba resultaría tan pero tan azaroso que le impediría concretar su sueño de volver a una Copa del Mundo con el seleccionado de su país.

 

Al cabo de diez partidos obtuvieron 16 puntos, que dejaron a Argentina en el tercer lugar de las eliminatorias, por detrás de Brasil y Paraguay. Esa cosecha dejó a Basile sin su puesto al frente del seleccionado nacional y sin revancha.

 

Por lo tanto, el preparador físico de Basile, Carlos Dibos, había denunciado que “el club de amigos de Messi” había conspirado en contra del cuerpo técnico para que sea echado.

De ahí, Dibos había acusado a éste grupo en que “nosotros por eso nos tuvimos que ir. Y tener que irte por cosas externas al fútbol te hace sufrir”.

 

En ese entonces, Carlos Dibos había disparado que “hay siete u ocho jugadores que cumplieron un ciclo y no pueden sostener el peso de venir”, señalando principalmente a Mascherano de ser “el que entrega las planillas para asociarte al club de amigos”.

 

“No me parece mal que un jugador tenga diálogo con el técnico en cuanto a quién prefiere o elige para tener al lado de él, pero ese jugador tiene que tener personalidad, coraje, valentía, ponerse el equipo al hombro. Ese era Diego Armando Maradona, había chicaneó.

 

La erupción de un volcán de rumores respecto de un complot orquestado por esos bisoños primeros integrantes de la Generación Lio, a los que ya se había incorporado Sergio Agüero –para facilitar el acceso al cargo de Diego Maradona, curiosamente mentor del anterior paso de Basile por Boca Juniors, empezó a erosionar con su lava la credibilidad de estos jóvenes jugadores, y simultáneamente a alimentar ante la opinión pública la leyenda sobre el “club de amigos de Messi” liderado ideológicamente por Mascherano, que se iría devorando, uno a uno, a todos los sucesores del Coco a lo largo de una década, empezando por él mismo, según una nota publicada en el Diario Perfil.

 

“Messi ni hablaba. Lo único que hacía era jugar. En ese momento tenía 20 años, pero ojo que no era que no hablaba porque era el más chico del grupo solamente, sino que no lo hacía porque directamente no quería. Era el más callado de todos. Tenía mucho respeto por los demás muchachos. Demasiado, diría yo. La verdad es que no me lo imagino imponiendo nada a nadie, como se dice cuando se habla de que la Selección se forma con su ‘club de amigos’. Y yo, que lo conozco bien a Martino, tampoco puedo creer que le impusiera nada. Justo al Tata le va a hacer algo así”, había descrito el Coco cuando había llegado el momento de referirse a Messi.

 

“También se menciona a Mascherano como el cerebro de ese club de amigos, pero así como digo que Messi es un buen pibe, de Masche debo decir que es un chico que juega más por su inteligencia que por sus condiciones. Eso sí, a partir de la cabeza que tiene es que llegó a convertirse en un gran jugador, porque es un tipo ganador mil por mil”, había aclarado.

 

“Lo que pasó con Messi cuando estuvo conmigo fue que hacía todo bien, pero de tan crack que era. Ahora, tácticamente no sabía nada. Le decías algo, le dabas alguna instrucción, y te hacía todo al revés. Por ejemplo, al principio, yo le decía que se parara detrás del cinco rival y que encarara mano a mano al marcador central de ellos. Pero no había caso. Al ratito de indicarle eso, lo veías parado en la punta, como wing derecho, pero de golpe le caía una pelota, se limpiaba a tres en velocidad y te ganaba el partido solo. Entonces, ¿qué le ibas a reprochar? No podías decirle nada. Solamente aplaudirlo”, había reconocido el Coco con un dejo de devoción futbolera. Y había finalizado: “Por eso, yo, cada vez que tengo que definir a Messi, digo que es un extraterrestre. Aunque la mejor definición que le cabe a ese pibe es que como futbolista es un hijo de puta. Un hijo de puta”.

 

En el historial jugaron en 23 ocasiones, con 20 victorias de Argentina, dos empates y dos caídas, el 12 de octubre de 2011 en las eliminatorias para Brasil 2014, 1 a 0 en Puerto La Cruz con gol de Fernando Amorebieta.

 

En la primera mitad, de manera efímera, la albiceleste estuvo bien plantada dentro del campo de juego con los toques característicos de Lionel Messi y el manejo del medio campo de Juan Foyth, Giovanni Lo Celso y Gabriel Mercado. En esos pocos minutos de dominio, Argentina rodeó a Venezuela con toque y recuperación de pelota de Nicolás Tagliafico, de Leandro Parades

 

No obstante, la “Vinotinto”, tomó el control de la pelota permitiéndole adelantarse al área contraria por parte John Murillo, Yangel Herrera y Salomón Rondón y ordenarse dentro de la cancha. Con el ataque venezolano, el conjunto argentino mostró graves desacoples en la defensa ante un rival que jugó simple y directo. De ahí, a los 5’, apareció Rondón y descargó un tremendo tiro cruzado desde la izquierda luego de un pase de Yordan Osorio que resultó inatajable para el arquero Franco Armani que puso el 0-1 para Venezuela. 

 

A raíz de la desventaja, Messi desperdició una clara posibilidad de igualar el marcador con un fuerte tiro libre que pegó en la barrera. A pesar de hacer méritos para igualar, la elenco comandado por Scaloni se mostró vulnerable porque el equipo de Dudamel atacaba de manera continúa y seguía presionando al arco de Armani.

 

Si bien era abrumador el dominio venezolano, Argentina pudo hacerse del control de la pelota y generó peligro pero carecía de profundidad en los últimos metros. En esos instantes, Lisandro López estuvo cerca de convertir el empate con un débil remate que desvió Mikel Villanueva.

 

Mientras los minutos corrían, el partido se tornó intenso con jugadas de peligro de un área a la otra; aunque Gonzalo Montiel desaprovechó una oportunidad de igualar el tanteador con un fuerte remate que quedó en las manos del guardavalla Wuilker Faríñez.

 

Por otro lado, Venezuela fue muy preciso cuando atacaba porque Argentina le cedía demasiado terreno a causa de que no tenía ideas claras para golpear.

 

A los 30’, Messi se mostró “endemoniado” ya que gambeteó a varios jugadores de la “Vinotinto” y, en dos ocasiones, asistió a Lautaro Martínez pero Faríñez mostró seguridad debajo de los tres palos. 

 

Por otra parte, Franco Armani le detuvo un mano a mano a Darwin Machís con su campo completamente vacío. En otra jugada “endemoniada”, Lionel Messi le cedió un gran pase a Gonzalo “Pity” Martínez que lanzó un “venenoso” disparo que forzó la intervención de Faríñez.

 

En el cierre, de la nada misma y sin proponérselo, John Murillo convirtió un verdadero golazo y puso el 0-2 para Venezuela.

 

Ni bien se puso en marcha la segunda mitad, Lionel Scaloni hizo mover el banco de suplentes para intentar dar vuelta la historia. Desde el primer minuto, Venezuela empezó a jugar mucho con el nerviosismo de Argentina que de manera desesperada presionó para revertir el adverso panorama. Por eso, a los 13’, gracias a un contragolpe que dirigió Messi, Tagliafico le envió un pase a Lautaro Martínez que anotó el 1-2.

 

Con el descuento, la albiceleste daba algunos indicios de mejoría con el empuje de Messi, Matías Suárez, de gran partido, y de Lautaro Martínez.

 

Pese a las buenas intensiones, el equipo de Scaloni, de a poco se fue desdibujando ya que se encontró perdido y falto de creatividad que terminó de pagarlo muy caro. En un contraataque venezolano, Yosef Martínez simuló una infracción dentro del área de Juan Foyth por lo que el árbitro español José Sánchez Martínez sancionó el penal para la “Vinotinto” que el mismo Martínez, a los 30’, cambió por gol y asestó el 1-3 para los de Dudamel.

 

Con la abultada caída, Argentina quedó completamente desarticulada y no sirvieron de nada las situaciones que generaron Messi y el ingresado Darío Benedetto.

 

Finalmente, Venezuela fue más equipo que la Argentina que volvió a fallar en la defensa y en el medio. Por consiguiente, Scaloni deberá replantear cuestiones por lo visto en Madrid ante un combinado que, con poco, le pasó por encima con tres goles.

Argentina se enfrentará a Marruecos, en Tanger, el martes próximo, a las 16, sin la presencia de Messi, que regresará al Barcelona.