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LIGA ESPAÑOLA 2019/2020

El clásico Barsa-Real Madrid estuvo marcado por los incidentes entre los independentistas y la Policía

Mie, 18/12/2019 - 10:18pm
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Por Urgente24

La plataforma independentista Tsunami Democratic convocó este miércoles (18/12) a una manifestación en los alrededores del estadio Camp Nou mientras se disputaba el clásico del fútbol español entre el Barcelona y el Real Madrid que terminó con el marcador empatado 0-0. Sin embargo, el clásico estuvo salpicado con el lamentable protagonismo de los vándalos, que provocaron varios incidentes durante el transcurso del partido. Al menos 46 personas resultaron heridas y 9 fueron detenidas. Desde primera hora de la tarde española, el foco del partido estaba muy lejos de lo deportivo, mientras miles de personas se concentraban en los aledaños del estadio azulgrana al grito de “llibertat”. El dispositivo especial desarrollado por los denominados Mossos D’Esquadra en ese país, la Policía Nacional, la Guardia Urbana y la Guardia Civil, además de seguridad privada, puso en la calle a 3.000 efectivos para velar por la seguridad y el correcto desarrollo del evento. Los cortes de calles previstos se iniciaron a primera hora de la tarde española, para evitar el tráfico en la zona y facilitar tanto las protestas organizadas como su desempeño sin incidentes.

Imágenes de los incidentes que se produjeron en los alrededores del estadio Camp Nou entre grupos independentistas y la Policía durante la disputa del clásico español Barcelona-Real Madrid.
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La previa del clásico español que animaron Barcelona y Real Madrid quedó marcado por la violencia en las afueras del estadio Camp Nou debido a las protestas organizadas por la agrupación Tsunami Democràtic para reivindicar la independencia de Cataluña, que terminaron con 21 heridos leves y al menos cinco detenidos. Desde primera hora de la tarde española, el foco del partido estaba muy lejos de lo deportivo, mientras miles de personas se concentraban en los aledaños del estadio azulgrana al grito de “llibertat”.

El dispositivo especial desarrollado por los denominados Mossos D’Esquadra en ese país, la Policía Nacional, la Guardia Urbana y la Guardia Civil, además de seguridad privada, puso en la calle a 3.000 efectivos para velar por la seguridad y el correcto desarrollo del evento. Los cortes de calles previstos se iniciaron a primera hora de la tarde española, para evitar el tráfico en la zona y facilitar tanto las protestas organizadas como su desempeño sin incidentes, según una nota publicada en el diario español 20 Minutos. 

A las 16.00, hora de España, estaban convocadas las movilizaciones organizadas por Tsunami en tres puntos estratégicos cercanos al Camp Nou. En total, unas 7.000 personas apoyaron la iniciativa, con el lugar de concentración más multitudinario situado en la Avenida de Juan xxiii, por donde debían pasar los micros de sendos equipos, alojados en el Hotel Sofía, a 400 metros del estadio. Durante las horas previas al partido apenas hubo incidentes: los ómnibus llegaron al campo sin ningún problema y los más enojados eran los espectadores, que tuvieron que pasar varios controles para llegar al coliseo azulgrana, según lo publicado por 20 Minutos.

Cuando los 22 jugadores saltaron al campo de juego se pudo apreciar un mosaico gigante que ocupaba la totalidad de la grada. La mitad reflejaba los colores del club y la otra mitad los de Cataluña: rojo y amarillo. Además, varios aficionados llevaron pancartas con el lema escrito en inglés “España siéntate y habla”, mientras los aficionados entonaban el himno del Barcelona. También se vieron banderas gigantes que decían, también en inglés, la palabra “Libertad”.

En el minuto 55 el partido se vio interrumpido por una nueva ola de protestas. En este caso fueron pelotas amarillas los que fueron arrojados al campo de juego en forma de protesta contra la represión llevada adelantar por la policía en diferentes manifestaciones independentistas. La transmisión oficial cambió la cámara para evitar mostrar el reclamo.

Fueron dos minutos sin acción en el terreno de juego, tiempo que necesitaron los asistentes de seguridad para retirar los balones. Además, en las gradas, los aficionados volvieron a levantar sus pancartas.

El clásico de este miércoles ya venía de una suspensión. El partido se disputó 53 días después de la fecha original debido a la fuerte tensión política que también se vivía a fines de octubre.

En su momento, la postergación respondió a las masivas protestas que se registraron en la ciudad y en toda la región catalana, en respuesta a la sentencia de la justicia española de condenar a 13 años de cárcel a los líderes del movimiento independentista catalán.