CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Domingo 30/06. Flamante estadio Maracaná. La mejor selección del momento, España, contra la más laureada, la pentacampeona Brasil. La final esperada en esta Confederaciones 2013. Un objetivo de La Roja, que se repita el 'Maracanazo'. Una obsesión de Brasil, que no se repita aquella tragedia.
España sueña, y Brasil teme, un 'Maracanazo'
Maracanazo (en portugués Maracanaço) es el nombre con el que se conoce a la victoria de la selección de fútbol de Uruguay en el último partido de la Copa Mundial de Fútbol de 1950 frente a la selección de fútbol de Brasil. Se jugó el 16 de julio de 1950 en el estadio Maracaná, en Rio de Janeiro, Brasil, frente a 173.850 espectadores, la mayor cantidad de espectadores jamás reunida para presenciar un partido de fútbol. Contra todo pronóstico, Uruguay le ganó 1 a 2 a Brasil, y el término se ha generalizado para definir a aquella victoria de un equipo o deportista, preferentemente una final, en campo ajeno y teniendo todos los factores en contra. No es estrictamente el caso de España, la selección campeona del mundo en Sudáfrica 2010, pero también es cierto que Brasil no es sede de la Copa Confederaciones para presenciar la vuelta olímpica de sus visitantes...
28 de junio de 2013 - 22:48
España ha sido el enemigo desde el día 1 para los brasileños. En cada partido de esta Confecup los chiflidos han acompañado a la selección española.
El Brasil de Neymar tiene ganas de acabar con la dictadura española. Ya son 5 años de hegemonía de España, que ha jugado 4 de las 5 últimas finales de los torneos oficiales que disputó (2 Eurocopas, 1 Mundial y esta Confederaciones).
El brasilero del Paris Saint Germain, Thiago Silva, no duda en alabar la calidad del equipo de España, aunque confía en ganar: "España es un equipo con mucha técnica individual, con grandes jugadores y con un entrenador que está haciendo un gran trabajo, pero estoy convencido de que podemos ganarles este partido".
Neymar no ha dudado en calificar el partido como “histórico” y asegura que Brasil y España darán un gran espectáculo: “El domingo es un día histórico para el fútbol, es una final histórica para el fútbol por la calidad de las selecciones…”.
Una vez que ha llegado a la final, Neymar reconoce que siempre quiso enfrentarse a España: “Ahora sí lo puedo decir, es la final que todos queríamos. Aficionados, futbolistas… Todo el mundo quería un Brasil-España. España tiene muchos cracks, Brasil también tiene muchos crack, somos dos selecciones que queremos jugar bien al fútbol… Es el partido que sueñan con jugar todos los futbolistas”.
Neymar es consciente de que todas las miradas le apuntan a él de cara a la final, pero asegura que no tiene más presión por jugar esta final como jugador del Barcelona: “La presión es grande, siempre que se juega una final con Brasil es grande, no me siento más presionado por ser jugador del Barça. La presión es importante desde fuera hacia adentro, pero yo estoy muy tranquilo. Deseo que Brasil juegue bien y gane”. Preguntado por qué partido se imagina, contestó bromeando: “¿Imaginar? Lo que imagino son muchos goles de Brasil y ninguno de España, pero sé que será difícil, porque España es la mejor del mundo y creo que va a ser un partido muy disputado”.
El árbitro holandés Björn Kuipers fue designado para dirigir el domingo la final de la Copa Confederaciones entre Brasil y España en Río de Janeiro.
La elección del colegiado ha sorprendido ya que la FIFA no elige a un árbitro de las Confederaciones cuyos equipos juegan la final, en este caso la sudamericana y la europea.
Entre otros encuentros, Kuipers ha arbitrado esta temporada la final de la Europa League entre Chelsea y Benfica, la ida de semifinales de la Champions entre Dortmund y Real Madrid y la vuelta de los cuartos de final de la eliminatoria Barça-PSG.
Llama más la atención la reacción de Luiz Felipe Scolari, que antes de la final quiere resaltar que España llega a la gran cita con un partido menos, puesto que no cuenta el duelo ante Tahiti: "España es un equipo con una base montada desde hace mucho tiempo y que llega a la final con un partido menos que nosotros, porque ante Tahiti reservaron a todos sus jugadores. Siendo conscientes de su calidad, creo que llegamos en condiciones de ganar en la final".
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Scolari espera que Maracaná les impulse hacia la victoria: "Serán más de 70.000 brasileños gritando y animándonos para que conquistemos el título. Estoy seguro de que la afición de Río de Janeiro no nos va a fallar, como no lo han hecho las aficiones de Brasilia, Salvador, Fortaleza y Belo Horizonte".
Coincidió con Scolari, un importante referente español. Andrés Iniesta trató de quitarle presión a la selección española: "Ellos son favoritos por el hecho de que juegan en casa y porque tendrán a no sé cuantas miles de personas detrás. Ese factor nosotros debemos convertirlo en aliciente. No hay reto más grande que ganar a Brasil en su estadio".
"Brasil es un equipazo. Ha hecho un torneo espectacular y tiene jugadores buenísimos. Nosotros tenemos un equipo muy bueno, que da un nivel altísimo juegue quien juegue y no tenemos ningún reparo en decir que vamos a por el título", explicó.
Para el centrocampista, el triunfo en la Confederaciones tiene un significado especial por ser uno de los pocos títulos que le falta. "Es un momento para cerrar un círculo de torneos con esta selección".
Si España gana la Copa Confederaciones el domingo, conseguirá el trébol que completan la Copa del Mundo y la Eurocopa de forma simultánea. La hazaña ya la ha logrado dos veces Brasil, que fue campeona mundial en 1994 y luego ganó la Copa América y Confederaciones. Lo mismo pasó con el Mundial 2002, Copa América 2004 y Confederaciones 2005.
Francia es la otra selección que logró el trébol con el Mundial 1998, la Euro 2000 y la Confederaciones 2001. Ahora le toca cerrar el círculo a la selección. La Roja afronta el último desafío que le queda a esta generación: ganar en Maracaná a la pentacampeona Brasil.










