Sirve de poco: Final que sólo debería evitar afiches y 'cargadas'
Boca y River empataron 1-1 y a ninguno le sirve de mucho este resultado. River 'pegó' de entrada antes del minuto con el gol de cabeza de Manuel Lanzini, pero Boca pudo empatarlo con Santiago Silva a los 38'. El complemento fue para el olvido debido a las innumerables interrupciones de todo tipo. Guillermo Burdisso fue expulsado en Boca a minutos del final y por eso el conjunto de Carlos Bianchi terminó el partido con un jugador menos.
05 de mayo de 2013 - 18:52
por FABIO MARIO TALARICO
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Obviedades de lado, Boca y River necesitaban sumar de a 3 puntos por varios motivos. Boca para cortar una racha de 10 juegos sin triunfos y salir de la malaria, y River para seguir prendido en la lucha además de volver a las 'mieles' del éxito en la Bombonera luego de 9 años.
Ninguno de los dos se pudo dar el lujo de conseguirlo y deberán conformarse con un empate que no sale del molde. Será un Superclásico más que no marcará la historia, salvo decir que fue la primera vez que River pisó la Bombonera tras el regreso a la máxima categoría.
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El juego fue de más a menos, aunque terminó en un espectacúlo que no estuvo a la altura de las circunstancias. El complemento fue muy cortado y desvirtuó el juego en todos los aspectos.
Aunque en el primer tiempo, hubo un partido en donde el 'molde' quedó roto antes de los 50 segundos con el buen gol de Manuel Lanzini, tras mejor centro del uruguayo Carlos Sánchez desde la derecha en el primer ataque que tuvo el encuentro. Cuando apelemos a las estadísticas ya veremos si se trata del gol más rápido en convertirse en la historia de los Superclásicos.
Este gol fue un duro impacto para Boca que no esperaba semejante inicio, pensando en la idea de poder aprovechar para el futuro el resultado positivo que tuvo con el Corinthians en la semana por Copa Libertadores.
Boca, herido, fue con más ganas que fútbol a buscar el empate pero no encontró los caminos ante un rival que se paró bien en defensa y la paso bastante tranquilo hasta los 38', instante en el que Santiago Silva le dio la paridad a Boca con un derechazo preciso y oportuno.
River manejó mejor la pelota de la mano de un Manuel Lanzini muy inteligente que se asoció con el 'Lobo' Ledesma para darle salida prolija al juego de River. A estos dos futbolistas habrá que sumarle la velocidad de Juan Iturbe que fue un gran dolor de cabeza para Boca cada vez que el joven jugador encaró con pelota dominada al pie mientras estuvo en cancha.
Boca mucho fervor, por momentos desordenado. Carlos Sánchez tuvo la ocasión de 'meter la cabeza de Boca bajo el agua' pero perdonó y como lo indican los libros, cuando uno perdona lo termina pagando.
En el instante que mejor estaba River, y más cerca estaba de marcar el segundo gol, un jugada 'preciosa' de Walter Erviti y una gran definición bien de goleador de Silva, le regalaron a Boca un empate que levantó el ánimo de la Bombonera.
Paradojas: los 'denostados' por haber sido jugadores traídos por Julio Falcioni, volvían a 'salvar' a Boca en un clásico. En el caso de Erviti al menos un reconocimiento del público luego de este tanto, cuando la cancha coreó su nombre. ¡Por fin!.
Los minutos finales de la parte fueron abolutamente de Boca porque el empate de Silva golpeó el ánimo de los muchachos de Ramón. Algo lógico porque fue inesperado.
Boca se fue al descanso con un resultado en tablas cuando había sido superado en la mayor parte del juego por un rival que hizo una buena primera parte en general.
Realmente, lo que entregó el segundo tiempo fue para el rápido olvido. A pesar de que los primeros minutos invitaron al entusiasmo, de a poco todo se desvirtuando. Tanto dentro como fuera del campo. El miedo a perder conspiró contra el juego y rescatar 3 pases seguidos se hizo complicado.
Cuando esto sucede, el nivel del juego decrece y el espectáculo se torna monótono. Sí, hubieron muchos roces por la fricción que entregaron las acciones en cada pelota dividida.
Lo que queda por destacar del segundo tiempo y hablando de interrupciones, fue la expulsión de Ramón Díaz y como se sucedieron los hechos cuando el riojano abandonó el campo. Decimos esto porque el desenlace merece un comentario o una reflexión. Como más le guste. Y esto deben analizarlo los hinchas de River que, si alguno molestó, le damos la derecha en el caso.
El verborrágico entrenador fue despedido del campo al grito de "Vos sos de la B", de parte de la hinchada de Boca. A lo que claramente se vio responder el "yo, no", haciendo gestos claros que acompañaron sus dichos.
Lógicamente, es verdad lo que dijo Ramón Díaz aunque no quedó como un gesto solidario para con la hinchada de River que sufrió y deberá cargar con el peso de un Descenso para el resto de su historia. ¿No le parece que fue un acto en el que el ego lo superó?.
En fin. Él sabrá. Lo otro para destacar del complemento fue la interrupción por parte del árbitro por más de 10', debido las bengalas, petardos e hinchas de Boca colgados en el alambrado donde se ubica la Doce.
La verdad, la cancha en general se acopló a ese momento que pareció preparado para mofarse de su rival y de su pasado reciente, que escribió la página más negra de su rica historia.
Después el árbitro reanudó el juego y lo volvió a parar porque los petardos no se detuvieron detrás del arco defendido por el arquero de River, Marcelo Barobero. Pareció que el árbitro iba a suspender pero tras hablar con los capitanes decidió seguir hasta la finalización. Imagina que en este contexto es imposible jugar un partido semejante.
El empate fue imposible de modificar y sólo podrán evitar cargadas excesivas, respecto de este juego. Ahora si se quieren tirar con el folklore por la cabeza, están en derecho de hacerlo.
Este resultado a River no le sirve porque Lanús se le escapó 2 puntos y habrá que ver si pasa lo mismo con Newell's, que jugará en Sarandí con Arsenal. ¡Ah!. Y sigue sin ganar en la Bombonera, cuando lleva 9 años.
Del lado de Boca, bastante parecido. La sequía de triunfos en Torneo local llega a 11 juegos, lo que significa entrar en la historia adversa en este sentido. A decir verdad, ya lo había hecho la otra vez aunque hoy la siguió estirando.
Perder un Superclasico, no es bueno y todos los sabemos. Al menos, esto es sólo lo que han podido evitar luego de este empate que podrá ser archivado lo más pronto posible, respecto de la historia que tienen estos enfrentamientos cuando se habla de choques destacados.










