Para ser completos necesitamos de los Ruggeri, los Simeone, los Maradona...
Da la impresión que van transcurriendo los ciclos, los entrenadores, los partidos, y seguimos pasando por los mismos estados de ánimo. El seleccionado posee a los mejores jugadores que hay en plaza pero a veces tiene actuaciones preocupantes y ya conocemos lo que sucede en un Mundial por más que contemos con estos futbolistas catalogados como 'cracks'.
Por FABIO MARIO TALARICO
Hoy se habla de una manera, y los otros días después de Paraguay el discurso era otro. ¿Tanto se puede cambiar en sólo 3 días?.
La pasión hace cometer locuras y todos proponen a los jugadores de sus equipos para dar solución a lo que fue un partido malo. Aunque esto de malo sería el mal menor porque así es el fútbol y tal como me dijo alguna vez Don Adolfo Pedernera, maestro de maestros. "Al fútbol se juega cuando se puede, no cuando se quiere".
Nadie discute la calidad desde lo individual de algunos futbolistas del seleccionado argentino. Habría que ser necio por otra parte.
Pero la verdad es que el tiempo transcurre y no podemos solucionar problemas, tales como los de anoche ante rivales que meten, juegan y le imprimen gran dinámica a la propuesta de juego.
Desde la época de Basile que se viene insistiendo con que el seleccionado necesita solucionar la faz defensiva porque adelante contamos con los recursos necesarios para generar el desequilibrio. El ejemplo es el partido de anoche en el que todo era adverso, se jugaba mal y en una sóla jugada Argentina 'salvó la ropa'.
A medida que pasan los partidos, y uno ya lo sabe, se presentan choques en los que hay que meter mucho más de lo que hay que jugar. Y nadie dice con esto que el equipo resigne técnica, fútbol del que vale o brillo en su juego. Pero en partidos como el de anoche, si no aparece la 'garra', todo lo bueno que tenemos puede quedar tapado por el ímpetu de los rivales.
Juegos como los de anoche evocan jugadores de la talla de Ruggeri, Passarella, Maradona o el mismo 'Cholo' Simeone. Más allá de los gustos futbolísticos hablamos de temperamento para plantarse ante la adversidad y acomodar las cosas en ese plano, para que después resurja el potencial argentino.
El problema es que esta clase de jugadores 'temperamentales' no se ven en plaza. De hecho, si el seleccionado algo transmite en el público sólo lo es por Messi. De lo contrario, 'ni fu ni fa'.
Argentina es 'endeble' desde lo emocional. Y con los Messi y compañía no bastará y no hace falta seguir acumulando experiencias de este tipo. Ya está. Para muestra basta un botón.
Jugaremos algún partido bien, golearemos, Messi la 'romperá' y soñaremos con que es factible lograr el título Mundial en el 2014. Pero también tendremos lo de anoche que hace que la ilusión sufra un freno como trompada en el pecho.
Y en esto andamos los argentinos con el tema del seleccionado. El fútbol actual amerita esfuerzo físico, garra, corazón y juego. Esto último es lo más complicado de conseguir y Argentina lo tiene, aunque no por contar con esto todo lo tendrá asegurado.
El problema es que lo de la personalidad no se trabaja. Se nace con esto y parece que esta camada de jugadores es frágil en esta faceta.
No se trata de jugar mal, bien, regular. De ganar o perder. El problema es la forma en como se encaran los partidos desde lo temperamental.
Anoche, lo de equipo fue preocupante en este sentido y esto es y será crucial en los Mundiales. Especialmente en partidos 'chivos'. Alemania, Brasil, Uruguay, Italia, España. Quien sea el oponente en estos rangos.
Perú es un equipo limitado y su actualidad en la tabla lo refleja todo. También perdimos con Venezuela, fíjese que fue otro partido de visitante en el que el rival jugó a morir y donde se necesitaba también del carácter, además del buen juego.
Al seleccionado lo superan desde lo anímico y no se la 'aguanta' de visitante si le meten en partidos por los porotos. Claro que podrá ganar o empatar como el caso de anoche sólo por una repentización de sus jugadores distinguidos.
¿Pero que vamos a esperar?. ¿Seguir llamando jugadores para probar y probar?. ¿No se dan cuenta que el problema pasa por lo que planteamos en la nota?. Claro, no es de fácil solución. Lo de anoche hizo que revolotearan los 'próceres' del pasado. ¿No le parece que lo que falta es algo de esto?.









