Dinamarca 'sorprende' a Holanda y Alemania 'tumba' a Portugal
En el inicio del Grupo B, Dinamarca dio la nota y derrotó a Holanda 1-0, mismo resultado con el que Alemania dio cuentas de Portugal gracias al gol de Mario Gómez.
El grupo B de la Eurocopa arrancó con una sorpresa: Dinamarca se impuso por 1-0 a Holanda y complicó el futuro del subcampeón mundial en la 'zona de la muerte', donde también están Alemania y Portugal.
Dinamarca, considerada a priori el rival más débil en el llamado grupo de la muerte, da un paso de gigante para tener más cerca una clasificación en la que muy pocos apostaron antes de disputarse el encuentro de este sábado. Un empate entre Alemania y Portugal en el siguiente partido, podría poner a la subcampeona del mundo entre las cuerdas.
Ambos técnicos recurrieron al esquema 4-2-3-1 para su estreno en la competición continental, pero con algunas variaciones en el caso de la selección 'Oranje'.
Como era de esperar, enseguida se hizo Holanda con el control del juego, triangulando bien en el centro del campo y creando peligro por medio de las bandas. De Jong y Van Persie fueron los primeros en avisar de que el gol estaba cerca, mientras que Dinamarca esperaba en su campo a verlas venir.
La subcampeona del mundo quería marcar cuanto antes para dejar el encuentro encarrilado, pero no conseguía finalizar ninguna jugada y las prisas comenzaron a pasar factura. Antes de cumplirse la primera mitad, el danés Michael Krohn-Dehli llevó la sorpresa a las gradas del Metalist Stadium con una gran jugada individual en la que dejó sentado al guardameta Stekelenburg para establecer el primer tanto del partido.
Con el resultado en contra, Holanda no supo cómo reaccionar y tan sólo un disparo a la madera de Robben inquietó a la defensa danesa.
Importante triunfo alemán:
Alemania sigue de moda en las competiciones de tronío. Por saber reinventarse, por mantener sus costumbres de raza y amor propio, y por apropiarse de algunos dones tan españoles que están de moda. Su debut no fue brillante pero da sensación de que hay materia prima. Uno de sus ciertos ha sido apropiarse de la paciencia ante los cerrojos.
Otro, nutrir a su centro del campo de más neuronas que caballos. Sólo le sobró el miedo con ventaja. Siempre pareció más que su adversario. Ganó a Portugal con más sufrimiento que justicia, ya que Pepe y Varela desaprovecharon dos ocasiones intermitentes de oro. Pudo pasar cualquier cosa y sucedió lo de últimamente. Que Mario mete más goles claves que Cristiano, ya pasó en la Champions, y que Neuer es más importante de lo que al astro madridista le gustaría.
El conjunto de Löw sobrevivió gracias a su mayor ambición, a su rocosa defensa y debido a sus diversas alternativas para solventar los problemas. Tras no encontrar el premio por la vía de la verticalidad a la que acostumbra, lo halló recurriendo al faro que siempre aparece para que jamás se marche el día: Mario Gómez.
Esta vez, un centro medido de Khedira desde la derecha, cuando mayor era el atasco, valió para que el espigado delantero del Bayern deshiciera un empate tedioso al que se abrazó Portugal durante demasiado tiempo. El gol, bonito por el pase y precioso por el remate, dejaba a esas horas el grupo B con tanto miedo como olor a muerte.











