FÚTBOL

El Campeón tendrá un entrenador argentino: Bielsa o Simeone

Lo que no pudieron lograr Barcelona y Real Madrid en la Champions, sí lo consiguieron el Athletic Bilbao y Atlético Madrid en la Europa League. El equipo de Bielsa y el de Simeone se verán las caras en la final del 9 de Mayo que se disputará en Bucarest.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Otro gran partido del Athletic Bilbao en San Mamés, puso al equipo de Bielsa en la final. El equipo vasco remontó el 1-2 de la ida y derrotó al Sporting Lisboa 3-1 con un gol agónico del gran Llorente a minutos del final.

El conjunto portugués fue un duro rival para el equipo de Bielsa que se adjudicó de justa manera la eliminatoria.

En la otra semifinal, el equipo de Simeone, volvió a ganarle al Valencia, esta vez 1-0 en Mestalla. La ida había terminado 4-2 en favor del Atlético Madrid en el Vicente Calderón.

Pero lo fantástico es lo que ha conseguido el modesto Bilbao. Con un plantel acotado, Marcelo Bielsa está peleando un lugar en la Champions en la Liga, jugará la final de la Copa del rey, y acaba de conseguirlo con la Europa League.

Seguramente que para muchos sólo valdrá el trabajo de Bielsa y se lo reconocerá,  si gana. En caso de que no lo logre, muchos detractores lo estarán esperando con el hacha. Aquellos que no quieren al rosarino por no haber incluído a Riquelme en sus seleccionados y por haber fracasado en el Mundial 2002, lo maltratarán en caso de derrota.

Pero lo concreto es que la realidad, y no la leyenda, decía que el Sporting nunca había ganado en España. También decía que los portugueses eran duros, correosos, y que no se dejarían seducir con facilidad por los cantos de sirena de Bielsa. No cedieron.

Pero el Athletic tampoco, y cuando la prórroga parecía inevitable, Ibai, que había entrado en el once por el sancionado De Marcos, hizo bueno el pasaje del Quijote: "Llaneza, Sancho, que toda afectación es vana".

Así fue: en el minuto 88 se plantó en el polvorín luso, levantó la cabeza, dribló y simplemente vio el pase a Llorente. No fue extravagante, fue simple, pero épico y enormemente bello de narrar.

No nos olvidamos del Sporting de Portugal, porque para que una contienda adquiera tintes heroicos el rival tiene que ser digno. Los de Sa Pinto lo fueron: sufridores, batalladores, profesionales hasta la médula y ansiosos también por viajar a Bucarest para disputar la final.

Sin embargo, el electrónico de San Mamés devolvía a los presentes a la machacante realidad. El rojo del marcador goteaba sangre cada vez que se movía un número y se acercaba la prórroga. Pero no, Ibai Gómez paró el partido.

Casi literalmente, porque puso la calma necesaria dentro del área para levantar la cabeza y ver a Fernando Llorente, que lanzó sus 194 centímetros para rematar con lo que alcanzara. Y vaya si lo hizo, marcó y concretó la gesta. El Athletic jugará su segunda final europea 35 años después de la mano de Marcelo Bielsa.