FÚTBOL

Central logró un triunfo clave e ilusiona con ascenso directo

Rosario Central obtuvo una trascendente victoria ante Quilmes, un rival directo en la lucha por el ascenso, que lo pone en carrera para pelear no sólo por la promoción sino también para soñar con uno de los dos ascensos directos a primera división. Gonzalo Castillejos, a los 31' del primer tiempo de penal, marcó el único gol del partido.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Instituto 59, River 55, Rosario 53 y Quilmes 52. Estas son las posiciones que seguramente definirán los ascensos a Primera, contando las promociones. Cabe recordar que el campeón y el sub campeón ascenderán directamente y que tercero y cuarto jugarán la Promoción.

Para el equipo de Juan Antonio Pizzi, además, estos tres puntos representan un plus, no sólo por la importancia del rival, a quien superó en la tabla, sino por el envión anímico que representan para encarar el último tramo del torneo.

Un aspecto que además cobra más relevancia por el buen partido que colectivamente realizó el equipo, en el que, al margen de algún sobresalto, se pareció bastante al equipo compacto y sólido de partidos anteriores.

Un triunfo que mereció largamente por lo hecho a lo largo de todo el partido y que sólo estuvo en tela de juicio en algunos pasajes del segundo tiempo, cuando el nerviosismo y la desesperación de Quilmes intentaron meterlo en su arco.

Pero antes y después de eso, Central fue el mejor de los dos, tanto cuando fue más ambicioso y claro para buscar el triunfo, como cuando tuvo que ser inteligente para sostener el resultado y mantener al equipo quilmeno lo más lejos posible del arco de Manuel García. O como cuando debió meter para evitar que el local llegara al empate.

Es cierto que Quilmes tuvo alguna que otra chance para llegar a la inmerecida igualdad, pero también que tuvo chances como para sellar la victoria antes y no tener que sufrir hasta el pitazo final de Lousteau, en el que la gente y los jugadores dejaron salir ese grito contenido tras la merecida victoria.  

Una victoria tan merecida como trascendente por el rival, por el temple, aplomo e inteligencia que demostró y porque lo vuelve a poner en carrera no sólo para pelear por un lugar en la promoción sino también en el ascenso directo.