FÚTBOL

Un resultado 'rompe-prode' puso a River en problemas

La derrota de River ante Atlanta (15°), equipo que está en Promoción gracias a esta victoria porque de lo contrario estaría en descenso directo, enciende la alarma en Núñez en un momento clave para el campeonato.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) River sabe a lo que se sometió. Si bien en el Fútbol perder un partido suele ser lo más normal en los tiempos de paridad que corren, el Nacional B obliga a su historia. No es tolerable para el hincha quye River pierda partidos de este tipo cuando ya se soportó el escarnio del descenso.

Hecha cicatriz, con esto, porque la vida sigue y hay que mirar para adelante porque la obligación es salir lo antes posible de esto, River no se puede dar el lujo de perder porque genera más conflicto de lo normal.

Algo adelantamos ayer respecto de lo que queremos dejar sentado. River se ha sostenido en lo más alto de la tabla porque siempre le ganó a los equipos de mitad de tabla para abajo, por eso no puede despegar de los que pelean.

Ahora, si comienza a dejar puntos con estos rivales, ya entrará en mayores inconvenientes y la presión comenzará a jugarle en su contra.

Llamó también la atención que entre tantos jugadores con trayectoria y espaldas anchas no surgiera alguno con un mínimo atisbo de liderazgo. Lo único contagioso en River fueron la impotencia y el nerviosismo.

Demasiado avanzado está el campeonato y mayores son las responsabilidades a estas alturas como para que River se permita un patinazo como el de ayer. Si bien en su tránsito por la categoría es un equipo que en muy pocas ocasiones ofrece plenas garantías, la derrota contra un estupendo Atlanta transmitió las peores señales posibles.

Ya no le caben las excusas de la adaptación a un torneo que desconocía ni la motivación potenciada del rival de turno. Este River sigue sin ponerse los pantalones largos.

La derrota de River ante Atlanta podrá quedar en la estadística como la cuarta en lo que va de la inédita experiencia millonaria en el Nacional B.

Sin embargo, es mucho más que eso. Porque es la primera en 2012, y se da en un momento donde el campeonato entra en su etapa decisiva, de cara a la soñada vuelta a primera división. Cuando los planteles terminan de afianzarse, River sufre este golpe a su estabilidad.