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Las apariciones de Messi 'salvaron' al seleccionado de la crítica masiva

En un partido que tuvo como cierre a un Messi determinante, Argentina derrotó 3-1 a Suiza jugando discretamente. Suiza fue mucho mejor que el equipo nacional en el complemento, llegó a empatar y manejó las acciones del juego hasta que se equivocó. Messi no perdonó.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) No quedan dudas que la única ventaja y esperanza que tenemos a nivel seleccionado es Lionel Messi. Y lo bueno también es lo malo. Rogemos que nunca pase nada cone este chico porque el seleccionado se termina. La primera mitad la terminó ganando Argentina sólo porque Messi pudo armar una jugada con Agüero y la definió.

Suiza le hizo partido al equipo nacional porque se le plantó de igual a igual y lo fue a buscar. Claro que en sus filas no tiene jugadores tan desequilibrantes y por eso generar rupturas le costó más.

De todos modos, el juego estuvo interesante porque se vio un partido abierto. Suiza atacó, y por eso Argentina tuvo espacio para Messi y compañía recorrieran metros sin extremada presión.

Argentina se paró en la cancha con un clásico 4-4-2 con medios centrales (Mascherano-Braña) y dos carrileros abiertos (Maxi Rodríguez y José Sosa). Arriba Agüero y Messi, éste último tirado atrás para armar juego.

La defensa estuvo correcta aunque no tuvo demasiada exigencia. Argentina no mostró en la primera parte nada diferente a lo conocido. Messi es la bandera de este equipo y los demás acompañan desde muy atrás. El único que se le puede poner un poco a la par en algunas jugadas es Agüero, hoy bastante desconectado del juego en los primeros 45’.

Argentina sólo tuvo sus chances en los pies de Messi y Suiza generó algunas aproximaciones pero nunca tuvo una opción clara. El equipo europeo insinuó buenas intenciones desde el manejo y el orden táctico.

Decididamente en el segundo tiempo el equipo de Sabella decayó su discreto nivel y lo pudo ganar de nuevo gracias a Messi, que vale decir que no jugó un buen segundo tiempo.

Suiza había llegado al empate con un golazo de Shaquiri a los 4’ del complemento y después tuvo la iniciativa del juego. Perdió el partido porque cometió un error grosero en defensa que la picardía de Messi no perdonó. En el final, llegó el tercero con un penal que el rosarino convirtió en gol tras una jugada entre Agüero e Higuaín que ya había ingresado.