A los Juegos les falta gente...
"Hay que reservar el 5% a 15% de los asientos para los equipos extranjeros, sus dirigentes [..] No ocupan los suficientes, así que vamos a usarlos para voluntarios, soldados y ponerlos a la venta", dijo el primer ministro británico David Cameron, decepcionado.
30 de julio de 2012 - 13:49
Sebastian Coe, presidente del comité organizador de Londres 2012 (Locog), había prometido estadios repletos para Londres 2012. Sin embargo, el organismo tuvo que admitir, en vísperas de la inauguración, que ha tenido que recortar los aforos de fútbol por la escasa venta de entradas y que aún quedaban localidades para varios deportes e incluso en la ceremonia inaugural.
Si bien para la ceremonia inaugural se terminaron colmando las instalaciones olímpicas, quedó la duda de cómo se consiguió el objetivo.
Luego, aparecieran sillas vacías en algunos de los deportes olímpicos más populares, como la gimnasia o la natación. También ocurrieron huecos en el voleibol y el tenis.
Según los organizadores, el problema ocurre por las zonas dedicadas a patrocinadores, al Comité Olímpico Internacional, a las federaciones, a los medios y a los deportistas.
Un 20% de las localidades están reservadas para esas categorías, aunque ese porcentaje alcanza el 50% en las sesiones con más demanda, tales como la ceremonia inaugural o la final de los 100 metros lisos.
El Locog ha abierto una investigación para averiguar por qué tantos acreditados no acuden a los estadios.
El problema es que esas localidades suelen estar en las mejores posiciones, y son las que enfoca la televisión. Los organizadores buscan fórmulas para llenarlos. Recurrir a los uniformados es una posibilidad.
Sería la 2da. ocasión en 1 semana: ya se recurrió al Ejército para la seguridad que no pudo cumplir la empresa privada contratada, G4S. Ahora sería para que sus muchachos llenen las butacas vacías... tal como sucede en la entrega de los premios Oscar, que entrega la Academia de Cine en Los Angeles, California, USA. En esa gala hay un grupo de extras encargados de ocupar siempre las butacas vacías.








