COMPETENCIA

Soldados tendrían que brindar la seguridad en los JJ.OO

La empresa de seguridad G4S que no cumplió con su promesa de tener más de 10.000 guardias de seguridad para los Juegos Olímpicos anunció que su contrato fallido le puede llegar a costar hasta U$S 78 millones, luego de anunciar que no podrá hacerse cargo de la seguridad del evento mundial que comienza el próximo 27 de julio.

LONDRES Los organizadores de los Juegos Olímpicos de Londres lidiaban ahora con las consecuencias del anuncio de que 3.500 soldados británicos, algunos que acaban de regresar de Afganistán, tendrán que ayudar a vigilar las instalaciones de la justa, debido al incumplimiento de G4S.

Para tener una idea del por qué de la sorpresa por ese despliegue, basta hacer una comparación. Durante la cita londinense estarán en actividad 17.000 militares, mientras que 9.500 es el número de soldados que sirven actualmente en Afganistán.

En un comunicado difundido ayer por la noche, la compañía dijo que había encontrado recientemente “importantes dificultades para procesar las solicitudes en las cantidades necesarias para la investigación, entrenamiento y acreditación de todos los solicitantes”.

DURO GOLPE

A dos semanas de la inauguración de los Juegos, la noticia fue un balde de agua fría para los organizadores. El líder del comité organizador, Sebastian Coe, tuvo que explicar por qué el único proveedor de seguridad de los Juegos provocó semejante lío.

Te das cuenta de algunas cosas que hay que resolver cuando todo se pone en marcha”, dijo Coe ayer. “Cuando todo se puso en marcha y vimos parte del reclutamiento (de guardias)... tomamos una decisión muy rápida y decisiva y prudente y juiciosa de hacer lo que hicimos”.

Los problemas empezaron a surgir hace apenas unas semanas. G4S no suministró suficientes guardias cuando el estadio y el centro acuático fueron “clausurados”, un proceso en el que se implementaron las más estrictas medidas de seguridad antes de los Juegos. El gobierno empezó a hacer preguntas y hasta el miércoles, G4S decía que podría cumplir con sus promesas.

DEBACLE

El jueves, la ministra del Interior, Theresa May, tuvo que enfrentar a los legisladores por la debacle y la decisión de utilizar más tropas, para elevar a 17.000 la cantidad de militares involucrados en la seguridad del evento.

La seguridad es uno de los puntos más importantes de los Juegos Olímpicos desde que 11 atletas y entrenadores israelíes murieron en un atentado terrorista en la justa de 1972 en Munich. Las autoridades británicas estarán en alerta máxima durante los Juegos de Londres.

Londres también ha sido blanco del terrorismo, cuando cuatro suicidas mataron a 52 personas el 7 de julio de 2005 en el sistema de transportación pública de la ciudad, un día después que Londres recibió la sede de los Juegos.

Además, la amplia presencia de prensa internacional convierte a las olimpiadas en un blanco ideal para cualquier grupos terrorista que quiera llamar la atención del planeta. Algunos expertos en seguridad insinuaron que quizás sería mejor que los Juegos sean protegidos por militares en vez de guardias privados con adiestramiento insuficiente.

CRITICOS

Mientras el problema de los guardias se concentra en vigilar las instalaciones deportivas, algunos críticos se preguntan si cambiará el ambiente general de la seguridad. El coordinador de seguridad para los Olímpicos, Chris Allison, quiere que la seguridad sea hecha por policías en vez de militares