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Será la Venezuela... perdón, la Argentina que quieren los K

Mientras los productores siguen en las rutas a la espera de medidas (razonables) para decidir si levantan los cortes o continúan, el Gobierno de Cristina de Kirchner se prepara para anunciar, a las 18 horas, algunos ítems tendientes a beneficiar a los pequeños productores con la intención de solucionar el paro de 19 días y el desabastecimiento. Sin embargo, el futuro cercano es más que predecible porque las medidas no conformarán. Otra vez, no hay nada novedoso, ni imaginativo. Menos aún, será mencionado el tema retenciones.

A las 18.00 horas, el Gobierno volverá a pronunciarse para anunciar medidas tendientes a beneficiar a pequeños productores agropecuarios y dispondría el desbloqueo de las rutas para solucionar el paro de 19 días que realizan entidades ruralistas y el desabastecimiento que afecta a grandes centros urbanos. Según informa la agencia ' DyN' de fuentes gubernamentales, el ministro de Economía, Martín Lousteau, tiene previsto formalizar el anuncio, y para ello se convocó a todos los gobernadores. La idea es brindar una imagen de fuerte respaldo político al anuncio, luego de que anoche las entidades del campo mostraran señales de distención y anunciaran su intención de volver al diálogo. Es que paralelamente se les reiteró a gobernadores e intendentes que no intervenganen el conflicto: sólo el gobierno nacional es el que negocia o dictamina los pasos a seguir.  De esta manera, la decisión unilateral de Cristina de que persista el clima de tensión, deberá ser afrontado por todos. Por ello, el gobierno nacional citó para hoy a "todos los gobernadores", que verán la disconfirmadad del agro ante las medidas que el gobierno anunciará y que, según se dejó trascender, serían las siguientes, según la agencia de noticias: > Compensaciones e incentivos para pequeños y medianos productores. > Acciones tendientes a garantizar el abastecimiento de productos alimenticios. > Apoyo para las provincias que afronten problemas con el sostenimiento de la cadena pagos. > Ayuda a las industrias que suspendieron actividades como consecuencia de los cortes. Según 'Ambito Financiero', la idea sería: "remover registros a exportaciones, otorgar reintegros a productores y abaratar los fletes con una medicina oficial clásica como los subsidios". El tema retenciones no será mencionado y desde el gobierno sostienen que se mantendrán firmes en su posición de defender el nuevo esquema móvil que cuestionan los ruralistas y que elevó la imposición para la soja de 35% a 44%. En tanto, los presidentes del sector también insisten con que se lleven a la práctica una serie de medidas que tampoco serán mencionadas hoy: créditos a los ganaderos para aumentar el stock vacuno, la no intervención del gobierno en los mercados de trigo para que el productor recibael precio pleno del cereal, nuevos lineamientos para la política lechera y ayuda a las economías regionales (pequeños productores). Los voceros indicaron que, tras los anuncios de Lousteau, la presidenta tiene previsto solicitar el levantamiento total de cortes y el abastecimiento de los centro urbanos por parte de los productores. Pero puede anticiparse ya que las medidas no conformarán: no son nada novedosas, menos imaginativas, y giran en lo que ya es un precepto básico del gobierno: cobro el impuesto y elijo cuánto y a quién se lo devuelvo.  La segunda reunión con los ruralistas, luego del intento fallido del viernes, estaba previsto para hoy a la tarde en Casa Rosada. # Muchas semejanzas entre Venezuela y Argentina El analista de 'Nueva Mayoría', Rosendo Fraga, realizó la semana pasada una interesante comparación entre la Argentina del gobierno K y la Venezuela de su socio Hugo Chávez. Inflación, precios de los alimentos, controles de precios, e impuestos a las exportaciones del agro... recordemos la nota: " Ambos países tienen la inflación más alta de América Latina y los dos están hoy entre la media docena de naciones que sufren la más alta del mundo. Venezuela tiene 22% de inflación anual y en Argentina, la inflación real oscila entre 20 y 25%, más allá de los índices oficiales manipulados que la mantienen por debajo del 10%. En los dos países se está aplicando el control de precios a los alimentos y ello ha comenzado a generar desabastecimiento. En los dos casos, se ha recurrido a subsidiar determinados productos para evitar el encarecimiento del costo de vida en los sectores populares, pero tanto en Argentina cono en Venezuela, el aumento del precio de los alimentos está aumentado el nivel de pobreza y, en particular, de la indigencia y pobreza extrema, dada la significación que tiene este gasto en los que reciben los ingresos más bajos. Esta situación se da cuando Venezuela tiene el precio más alto del petróleo en décadas y Argentina el más alto de la soja en el mismo período. En el caso venezolano, la popularidad de Chávez -que dos años atrás era del 60%, inmediatamente después de haber sido reelecto-, en los últimos meses del año pasado, cuando es derrotado en el referéndum para aprobar la reelección indefinida, había caído al 38%. Ahora está en sólo 34%, y si las elecciones municipales de noviembre fueran hoy, el oficialismo sería derrotado. Si doce meses atrás, cuando el petróleo estaba a 60 dólares, se hubiera planteado qué sucedería hoy con Chávez en el caso de que llegara a 100, como entonces él lo anunciaba y en general no se le creía, la respuesta lógica era que estaría más fuerte y no más débil en términos políticos. Pero no ha sido así. Es que la historia muestra, ya desde los tiempos de Grecia y Roma, que la inflación en los alimentos genera graves costos políticos para quienes gobiernan. En la Argentina parece darse el mismo proceso, aunque con algunos meses de demora. Si hace doce meses se hubiera preguntado qué pasaría hoy políticamente con el actual precio de la soja, la respuesta era que la administración Kirchner estaría más fuerte y no más débil en términos políticos que en ese momento. Pero pese al alto precio de la soja, la imagen de Cristina Kirchner ha caído 7 puntos en la primera quincena de marzo en el sondeo de la empresa Poliarquía, el índice de confianza del consumidor de la Universidad Di Tella acaba de mostrar la mayor caída en cinco años, el agro realiza un paro que ya lleva dos semanas y que se prolonga indefinidamente, y el discurso de Cristina Kirchner confrontando con dicho sector, ha producido la mayor protesta de los sectores medios urbanos desde que los Kirchner llegaron al poder cinco años atrás. Los sectores medios son el eje de la oposición a Chávez y lo mismo está sucediendo en la Argentina, como lo mostraron los recientes cacerolazos. Inflación, precios de los alimentos, controles de precios, e impuestos a las exportaciones del agro, han jugado un rol importante en las dificultades políticas que está enfrentando el gobierno de Cristina Kirchner. Argentina parece encaminarse por la misma dirección, por cual la Venezuela de Chávez está entrando en crisis y comienza a sufrir los mismos efectos. Cristina Kirchner todavía está a tiempo de un viraje que reoriente el modelo argentino en dirección de las políticas que hoy se desarrollan en Chile, Brasil y Uruguay. Pero hasta ahora no parece dispuesta a utilizar este tiempo, que cada vez es menor."