La Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado de la Nación es presidida por Cristina E. Fernández de Kirchner, quien representa al PJ de Santa Cruz, esposa del presidente de la Nación, Néstor Kirchner. ¿Es ético que, siendo el Ejecutivo Nacional en general, y el presidente Kirchner en particular, quien impulsa el juicio político contra Julio Nazareno, presidente de la Corte Suprema de la Nación, la mujer de Kirchner presida la comisión que juzga? ¿Será esta cuestión parte del planteo general que hizo hoy el secretario de Estado de USA, Colin Powell, en el sentido de que toda reacción del Ejecutivo contra el Poder Judicial debe considerarse en el marco del derecho constitucional? Alguien podría sostener que no hay restricción constitucional alguna a que, quien, según los medios de comunicación, participa del grupo íntimo de decisiones políticas del Presidente y ocupa, por las tardes, un despacho cercano dentro de la sede del Ejecutivo Nacional, lidere en el Legislativo la comisión que juzgaría al Poder Judicial. Pero muchos podrían sostener que la transparencia del procedimiento quedaría afectada. Esto quiere decir que la senadora nacional Cristina Fernández de Kirchner debería renunciar o pedir licencia como presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, mientras transcurra el juicio político a cualquier integrante de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, ya que su propio marido -en discurso por radio y televisión- declaró la oportunidad de la embestida contra la Corte en general, y Nazareno en particular. No es serio que un Ejecutivo Nacional impulse un juicio político contra la Corte Suprema, contando con una presidente de la Comisión de Juicio Político que duerme todas las noches con la cabeza del Ejecutivo Nacional, participa de sus estrategias políticas -que hoy día pasan por la remoción de la Corte Suprema, o de buena parte de ella- e inspira muchas de las iniciativas -¿por qué no especular conque la animadversión del Presidente contra el presidente de la Corte Suprema no fue incentivada por comentarios de un integrante del Legislativo que debe juzgar precisamente al Poder Judicial?-. El peligro de jueza y parte recorre la República, y en lo posible la Nación debería obviar el descaro y la vergüenza conque este tema se resolvió en el caso del Procurador General en la provincia de Santa Cruz (sin ignorar que un Procurador General es menos que un ministro de la Corte Suprema, en el republicano esquema de los tres poderes independientes). # Jueza y parte Cristina Fernández de Kirchner nació el 19 de febrero de 1956, en la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires. Es madre de dos hijos nacidos de su matrimonio con Néstor Kirchner: Máximo, de 26 años; y Florencia, de 13. Abogada, graduada en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata, en 1979, se mudó a Río Gallegos, provincia de Santa Cruz, donde acompañó a su marido en el ingreso a la política electoral, en el año 1983, aunque recién fue diputada provincial en 1989. En los '90, Cristina ingresó al Congreso Nacional, recordándose que fue expulsada del bloque justicialista en el Senado por negarse a votar la Ley del Consejo de la Magistratura. También se opuso al acuerdo por los Hielos Continentales entre la Argentina y Chile. En 1997 pasó del Senado a la Cámara de Diputados de la Nación, donde creó la Corriente Progresista, junto a los legisladores Lidia Mondelo, Rita Drisaldi, Sergio Acevedo y Juan Domingo Zacarías, quien más tarde se mudó al ARI. Se negó a votar a Alberto Pierri como presidente reelegido de la Cámara de Diputados, y puso en jaque la estrategia del PJ y su acuerdo con la Alianza, que se expresaba en la abstención de la UCR y el Frepaso para que ganara Pierri pero si ella votaba en contra, obligaba a la Alianza a romper su abstención. Ya por entonces sus críticas a la Corte Suprema de Justicia de la Nación eran públicas, reiteradas y durísimas En 1998 llegó la 1ra. alianza entre Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner, y ella ingresó al Subloque Federal, imaginado para acompañar a Duhalde si ganaba los comicios de 1999. No faltaron quienes impulsaron su precandidatura a vicepresidente, aunque Duhalde terminó eligiendo -en un oscuro acuerdo- a Ramón Bautista Ortega. Pero Cristina fue la coordinadora general de los equipos de trabajo que aportaron ideas para la campaña, núcleo llamado El Calafate, que debatía cómo sería el justicialismo pos-Menem, y tramaba la decapitación de Julio César Aráoz, quien ingresó, por el lado de Ortega, con similar responsabilidad que Cristina. Su última actuación como diputada nacional fue integrar la Comisión Especial Investigadora del Lavado de Dinero. En el año 2001, regresó al Senado, donde desde el año 2002 se ha dedicado casi exclusivamente a la Comisión de Asuntos Constitucionales y, luego, a la campaña proselitista de su marido. La mencionada Comisión es integrada por los siguientes senadores nacionales: CRISTINA E. FERNANDEZ de KIRCHNER: PRESIDENTE VACANTE EL CARGO: VICEPRESIDENTE JORGE RAÚL YOMA: VOCAL JORGE ALFREDO AGUNDEZ: VOCAL EDUARDO MENEM: VOCAL MARCELO ALEJANDRO HORACIO GUINLE: VOCAL MABEL HILDA MULLER: VOCAL GUILLERMO RAÚL JENEFES: VOCAL LILIANA TERESITA NEGRE de ALONSO: VOCAL MALVINA MARÍA SEGUI: VOCAL PABLO HÉCTOR WALTER: VOCAL RAÚL EDUARDO BAGLINI: VOCAL EDUARDO ANÍBAL MORO: VOCAL CARLOS ALFONSO PRADES: VOCAL SONIA MARGARITA ESCUDERO: VOCAL VILMA LIDIA IBARRA: VOCAL
ARCHIVO >
¿Debe renunciar Cristina Kirchner a la presidencia de la Comisión de Asuntos Constitucionales, que juzgará a Nazareno por iniciativa de su esposo, el Presidente?
Entre quienes siguen atentamente el intento de enjuciamiento de Julio Nazareno que lleva adelante el presidente Néstor Kirchner, afirman que no puede ser que su mujer, Cristina de Kirchner, sea quien presida la Comisión de Asuntos Constitucionales, porque esto atenta contra la ecuanimidad del jurado.
10 de junio de 2003 - 08:32







