CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Este domingo (28/06) se juega una elección clave que marcará los próximos dos años de gestión de Cristina Kirchner y delineará el mapa para las próximas elecciones en 2001. Para quienes todavía se preguntan porqué resultan importantes estas elecciones,
vale recordar que en 1997 la Alianza ganó las legislativas y se instaló politicamente para en el 99 ganar las presidenciales. En esas legisltivas tuvo lugar la primer derrota electoral del Partido Justicialista desde 1987.
Así, este fin de semana votarán 27.789.273 ciudadanos de todo el país -14.238.528 millones de mujeres y 13.550.745 millones de hombres, en 80.913 mesas- y definirán en el cuarto oscuro la nueva conformación del Congreso desde el 10 de diciembre.
Se renovarán 127 diputados nacionales en todos los distritos (sobre un total de 257) y de 24 senadores nacionales (un tercio de la Cámara alta). Este último rubro se votará, en rigor, sólo en ocho provincias: Catamarca, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, La Pampa, Mendoza, Santa Fe y Tucumán.
Con los resultados puestos, el lunes muchos mandatarios se verán fortalecidos para encarar la segunda mitad de sus gobiernos e, incluso, algunos quedarán habilitados para batallar un lugar en la pelea por la sucesión de la actual jefa de Estado.
Otros, en cambio, de confirmarse los peores pronósticos deberán pilotear con menor respaldo político lo que les queda al frente de los Ejecutivos.
Todo esto sucede con una coyuntura complicada, sobre todo, para las provincias. Con el goteo de la coparticipación que no alcanza y las cuentas públicas que no cierran, las provincias están ahorcadas y esperan algo de oxígenos a partir de las elecciones.
Aquí, un detalle provincia por provincia que publicó
Ambito Financiero de cómo sigue el tablero político a partir de la semana que viene:
Mendoza representa un caso particular ya que, en paralelo a la votación de legisladores nacionales, se consultará a la ciudadanía si apoya o no una reforma de la Constitución para limitar la actual reelección indefinida de los intendentes.
En la provincia de Buenos Aires, la atención estará puesta sobre todo en la reñida batalla de la dupla Néstor Kirchner-Daniel Scioli (Frente Justicialista para la Victoria) con el disidente Francisco de Narváez (Unión-PRO), con coletazo directo sobre el futuro del peronismo y sobre la carrera hacia 2011.
En Santa Fe, en tanto, la puja de fondo será entre el peronista díscolo Carlos Reutemann (Santa Fe Federal) y Rubén Giustiniani (Frente Progresista y candidato del socialista gobernador Hermes Binner). Allí se dirimirán las aspiraciones presidenciales de Reutemann y Binner, y la pelea que el justicialismo disidente -con eje en la Región Centro- pretende darle a Néstor Kirchner.
En Mendoza, otro presidenciable se juega sus sueños en las urnas: es el rebelde vicepresidente radical Julio Cobos, quien postula (desde el acuerdo cobismo-UCR) a Ernesto Sanz y Ricardo Manzur. En la vereda del kirchnerista Frente para la Victoria, marchan en desventaja Adolfo Bermejo y Omar Félix.
En Córdoba, la contienda de peso será entre tres antikirchneristas: Luis Juez (Frente Cívico), Eduardo Mondino (Unión por Córdoba, con el aval del cuestionador mandatario justicialista Juan Schiaretti) y Ramón Mestre (UCR). Juez se juega un posicionamiento nacional en el armado opositor para 2011, mientras que Schiaretti busca hacerse fuerte dentro del peronismo crítico que lidera Reutemann.
Tras el conflicto por las retenciones móviles, en algunos distritos el campo pone a consideración de las urnas candidatos ruralistas, como Ricardo Buryaile (Formosa, Acuerdo Cívico); Pablo Orsolini (Chaco, Alianza Frente de Todos) y Ulises Forte (La Pampa, Frente Pampeano Cívico y Social).
La irrupción del peronismo disidente en el ámbito de las provincias chicas delineó justicialismos con oferta fragmentada de candidatos, como en Misiones (con Ramón Puerta), Salta (con Walter Wayar) y Entre Ríos (con Héctor Maya).
También hay entendimientos electorales con fecha de vencimiento (como el entrerriano, con el resto del PJ unido sólo para esta compulsa tras el gobernador K Sergio Urribarri y el ex mandatario -crítico-Jorge Busti), y pegoteos de ocasión que estallaron a último momento (como en Catamarca, donde a diferencia de los comicios del pasado 8 de marzo, habrá el domingo un frente K y una coalición liderada por Ramón Saadi, mientras que el combativo Luis Barrionuevo se quedó sin su candidatura por el PJ tras la reciente intervención partidaria ordenada por Kirchner).
En Chubut, el gobernador justicialista Mario Das Neves se plebiscita a través de sus candidatos, Marcelo Guinle y Mario Vargas (Frente por la Integración) para lanzarse hacia la Casa Rosada. Además, ayer le puso fecha a su lanzamiento presidencial: el domingo a las ocho y media de la noche plantará su candidatura en la pantalla de un canal porteño.
Aunque con los matices del caso, un escenario similar se vive en San Luis (con el mandatario Alberto Rodríguez Saá y su espada, Alberto Pérez) y en San Juan (con José Luis Gioja y su postulante, Daniel Tomas).
Varios de esos caciques ejecutivos ya anticiparon públicamente que los mandatarios que triunfen el domingo tendrán un pase para la inminente nueva "mesa de gobernadores" del PJ, desde donde quieren imponer miradas y figuras a Kirchner.
Corrientes configura otro caso especial: la elección legislativa del próximo domingo será la antesala a la del 13 de setiembre, en la que buscará su reelección el mandatario radical -ex K y hoy cobista-Arturo Colombi, frente al kirchnerista Fabián Ríos (Frente para la Victoria) y el ex mandatario Ricardo Colombi (Frente Encuentro por Corrientes, con el aval de la UCR de Gerardo Morales). Esta vez, la pelea de fondo -en el caso del Senado-será entre la oficialista Josefina Meabe de Mathó y los opositores Eugenio 'Nito' Artaza (de Ricardo Colombi), José Monti (de Ríos) y el histórico José Antonio Romero Feris (Partido Autonomista).
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Mapa sobre qué se juegan las provincias en las próximas elecciones
Con los resultados puestos, el lunes muchos mandatarios se verán fortalecidos para encarar la segunda mitad de sus gobiernos e, incluso, algunos quedarán habilitados para batallar un lugar en la pelea por la sucesión de la actual jefa de Estado. Otros, en cambio, de confirmarse los peores pronósticos deberán pilotear con menor respaldo político lo que les queda al frente de los Ejecutivos.
26 de junio de 2009 - 11:00







