CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El presidente saliente de USA, George W. Bush, ha visto entrar y salir a más de un presidente argentino. El republicano que abandonará la Casa Blanca para cedérsela al demócrata Barack Obama el próximo 20 de enero, llegó al gobierno en 2000 cuando el mandato de Fernando de La Rúa era aún incipiente. Bush lo vio caer. El texano vio asumir a Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Saa, Eduardo Duhalde y a Néstor Kirchner. Y los vio salir. El próximo martes le tocará a Bush dejar el poder tras 8 años de gobierno en los que la relación con la Argentina no se vio reforzada. En el entorno del presidente de USA aseguraban que, dada las buenas relaciones que supieron cultivar George Bush padre y Carlos Menem, W. tiene tenía un afecto especial por la Argentina. A lo largo de los años, y sobre todo con la llegada de Kirchner al poder, ese afecto parece haber ido perdiéndose. Sin embargo, la relación Bush-Argentina no han tan buenas como las que logró entablar su padre. En 2001 Fernando De La Rúa y George W. Bush se vieron por primera vez las caras en Washington. El objetivo de esa visita era la de "caerse bien". "Argentina va a tener éxito y nosotros estamos listos para ayudar. A ese fin mi gobierno continuará apoyando a Argentina en la búsqueda de respuestas a las difíciles circunstancias económicas que está enfrentando", señaló Bush en una nota entregada poco después del encuentro a la Embajada argentina en Washington. El éxito pronosticado por USA no fue tal. La crisis de ese mismo año terminó anticipadamente con el gobierno de De La Rúa que fue dejado a su suerte por la administración estadounidense. Tras el estallido, George W. Bush, dejó trascender en boca de su vocero, Ari Fleischer, que estaba "monitoreando" la situación en la Argentina. Luego pasaría una galería de presidentes efímeros hasta la designación de Eduardo Duhalde. A pocos días de su Asunción, presidente estadounidense se comunicó con el ex gobernador bonaerense y le prometió el apoyo de USA si la Argentina presentaba un programa económico "sustentable" ante los organismos de crédito. En respuesta, Duhalde se comprometió a enviar antes de fin de mes a Washington a sus ministros para explicar los detalles del programa que está elaborando el equipo económico. Casi al final de su mandato, Eduardo Duhalde obtuvo un reconocimiento desde Washington. "El presidente Duhalde ha hecho un gran trabajo", dijo efusivo el presidente George Bush. "El hecho de que la economía Argentina esté creciendo no sólo es importante para la Argentina sino también para toda la región", agregó. De cara a las elecciones que consagraron a Néstor Kirchner en la presidencia, Bush prometió: "Le puedo asegurar que haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que el próximo presidente tenga éxito". Con la diplomacia correspondiente, George W. Bush, le dio la bienvenida a Kirchner al mundo de los Presidentes. "Hola, ¿cómo estás amigo?", dijo en un atildado castellano el presidente de USA. Kirchner comenzaba de la mejor manera una conversación con Bush, que duró casi 20 minutos. El acuerdo con el FMI fue el tema dominante y hubo hasta un tramo informal y distendido en el que el presidente de los Estados Unidos expresó su deseo de conocer el Sur, mencionó los Hielos Continentales y dijo que quería ir a pescar, y Kirchner lo invitó a su tierra. "Le aseguro que cuando pase un día en los Hielos va a recuperar 10 años de vida. No sabe lo qué es ese lugar", agregó. En un momento de la charla, el flamante Presidente recordó a Bush su condición de dirigente peronista y éste le habría contestado: "Recuerde usted que yo me llevo muy bien con los peronistas". La cordialidad no tardaría mucho tiempo en enfriarse. Las relaciones de Kirchner con el gobierno del venezolano Hugo Chávez condicionaron definitivamente los lazos entre la Argentina y USA. Algunos observadores apuntan a un hecho en particular como posible causa del enfriamiento de las relaciones entre Buenos Aires y Washington: la Cumbre de las Américas en Mar del Plata. En aquel momento, según muchos, el presidente Kirchner desairó a Bush. Siendo anfitrión, rechazó de plano -y en público- la posibilidad de concretar el ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) , como quería USA en aquel momento. Paralelamente, Mar del Plata fue el escenario de un multitudinario acto encabezado por Chávez, contra el ALCA y la política exterior estadounidense. Según algunos analistas el hecho fue traumático para Bush, porque sintió un gran rechazo popular. El mandatario 'yanqui' se habría ido muy ofendido de la Argentina por el recibimiento. Luego llegaría Cristina de Kirchner y las acusaciones sobre una "operación basura" que USA habría montado en torno al caso de la valija con los US$800 mil que Guido Antonini Wilson intentó ingresar al país, presuntamente para financiar la campaña de la flamante mandataria. El embajador estadounidense Earl Anthony Wayne aseguró que "las relaciones entre USA y Argentina son sólidas", y remarcó que "es nuestra intención seguir trabajando y mantener esos vínculos hoy más que nunca". Pero en la Casa Blanca ya miraban con recelo a la nueva/vieja administración argentina. Luego del cortocircuito, el único enviado de peso de USA que visitó el país fue el subsecretario de Asuntos Hemisféricos, Tom Shannon. Bush ya no vendría, ni siquiera hablaría por teléfono con la Presidente. Las relaciones están congeladas. Ahora será Obama quien deba recomponerlas. Porque a Bush ya no le queda tiempo.
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George W.Bush, el presidente de USA que vio entrar y salir a más de un mandatario argentino
El presidente saliente de USA abandonará la Casa Blanca para cedérsela al demócrata Barack Obama el próximo 20 de enero. Llegó al gobierno en 2000 cuando el mandato de Fernando de La Rúa era aún incipiente. Bush lo vio caer. El texano vio asumir a Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Saa, Eduardo Duhalde y a Néstor Kirchner. Y los vio salir.
15 de enero de 2009 - 02:03







