CIUDAD DE BUENOS AIRES (
Jorge Asís Digital) Entre los desastres seriales del gobierno trivial figura, en primer plano de indeseable privilegio, el desastroso tratamiento de la cuestión energética.
La problemática induce a sostener que, en la materia, Kirchner supo adoptar la ética del despilfarro irresponsable. Brillantemente personificada por aquel legendario Isidorito Cañones. # Ciclo Combinado La licitación, para la construcción de dos usinas generadoras de Ciclo Combinado, se abre nomás el próximo viernes, 18 de agosto. Ayer lo volvió a anunciar el supernominado ministro De Vido, entre la mansedumbre celebratoria del show organizado por Infobae, en el Alvear. Trátase de la construcción de dos usinas de 800 Mw cada una. El propósito, bastante loable, consiste en enriquecer "la oferta energética", con sustanciales 1600 Mw. El costo, esta vez, curiosamente no coloca la expresividad del sobreprecio en la vitrina. Como con las líneas de transmisión, traficadas por el Club de los 500. Es un presupuesto, para algunas fuentes, bastante alto. Aunque está racionalmente ajustado. 800 millones de dólares. Acaso convencido, De Vido promete que los benditos megas podrán estar disponibles en el 2007. Al menos la mitad de ellas, alrededor de 800. Depende de la eficacia operativa del estrafalario FONINVEMEM. Pero a no apresurarse.
Con suerte excesiva, según nuestras fuentes, lo más probable es que las centrales puedan encontrarse operativas, en plenitud, recién, en el 2009. El optimismo del ministro De Vido resulta, a pesar de todo, enternecedor.
Sobre todo cuando sostiene, con la audacia impune de no saberse refutado, que el gobierno supera la "crisis de inversión profunda". La que existía "al hacerse cargo, en el 2003". Al contrario, y sin intenciones apocalípticas. La crisis energética profundiza su intensidad a partir de mayo del 2003. Se consolida la debacle iniciada, para el sector, en enero del 2002, con las catastróficas consecuencias de la pesificadora Ley de Emergencia Pública. La 25561. Declinación que se mantiene, inalterable, desde que se inicia el Proceso de Santacrucificación Nacional. Con su severa versatilidad para las carencias, Kirchner encara una irresponsable política energética, la que justifica, en todo caso, que decida no presentarse, por ejemplo, a la marcada reelección. Porque es una política pensada, precisamente, para que le estallen los conflictos al gobierno infortunado que lo suceda. En caso, altamente probable, de recurrir al racionamiento energético en el 2007, podrá zafar. Con manoteos de cortes selectivos. Con el pretexto anticipado de culpabilizar, aún más, a los empresarios insensibles, por la falta de inversión. Y continuar, en tanto mantenga cierta credibilidad, la faena de denostación de sus antecesores. # Historietas La ética de Isidorito Cañones, inmortalizada en aquellas historietas de Patoruzú, consiste en dilapidar la herencia de las inversiones anteriormente acumuladas. Sin tomar en cuenta, siquiera, la necesidad de invertir. Al menos para mantener el ritmo dispendioso de la juerga permanente. Se asiste a la receta de un cóctel vigorosamente suicidario. Energía al limite. Crecimiento económico. Aumento del consumo de la energía barata. Más que un absurdo previsible, la borrachera del descontrol parece ser el objetivo. Ocurre que, en la historieta argentina, no se registran inversiones, en materia de generación de energía, desde 1998. La última, la del 98, fue para una central, AES-Paraná. Fue inaugurada en el 2001. En adelante sólo transcurre el festival emotivo de los pretextos. Desde el 2003, irrumpe, con Kirchner, la estética del maltrato políticamente redituable. Tiempos triviales en los que el Presidente se dedicaba a "construir poder". Entonces Isidorito trepaba en las encuestas. Mientras, como un matón protegido de bailanta, agraviaba a las asustadas empresas privatizadas.
Por el pecado, imperdonable en el capitalismo, de haber ganado ya mucho dinero. El discurso resultaba atractivo para el amplio mercado de "la gilada". Aunque fuera perjudicial para los inversores eventuales. Los que se manejan, en cambio, con distinta numerología. Sin embargo Isidorito construía, con desparpajo, su poder. Santacrucificaba la nación. Mientras tanto, la energía barata se consumía, sin posibilidades de renovación oral. # Cesación Menos que por el frío, por la carencia de previsión, hacia finales de julio se estuvo al borde de la cesación, aún manejable. Fue entre la noche del lunes 31 de julio y del martes 1º de agosto. Se bordeó el límite de las reservas, al agotarse 17.395 Mw, de los 17.400 disponibles. Sólo quedaban cinco formidables megas, para cocinar un puchero. Debieron contratarse, en adelante, 300 Mw disponibles de Brasil. Y otros 200, del Uruguay. Y había que asumir el desplante de violar, o por lo menos no cumplir, los compromisos con Chile.
# Caja de Empleados Sin embargo, para el saludable optimismo del nominado De Vido, la "mayor demanda no obedece a una cuestión de mercado". Se debe, a su criterio, a la incorporación de Chubut y Río Negro, para la magia del Sistema Interconectado. A partir de la implementación de la línea del Club. De Choele-Choel a Puerto Madryn. Se refiere el ministro, por supuesto, a uno de los tantos estremecedores pilares del Sistema Recaudatorio de Acumulación. Aparte, si es que concientemente no miente, por lo menos De Vido falta a la verdad. Porque, según indica el sitio digital del consorcio fiscalizador, CAMMESA, en general sucede lo contrario. Es la energía del sur, que no se consume, la que proporciona las tibiezas hacia la capital. Conste que se habla de las Líneas de Transmisión de 500 kv. Aquellas que suele despachar uno de los baluartes del elitista Club de los 500. Para clientes que no piden queso fiado en el almacén, como la IECSA, de Macri y Calcaterra, o el dúo del Aldo y del Alemán, la Austral del Resucitado, Litsa de Cartellone y tantos prohombres de la patria. Quien despacha en el Club es el empresario cordobés, que no es don Aldo.
Es facturado políticamente a Zannini, aunque el hombre reporta a De Vido, y haya tenido sus relaciones de decenas de escuelas con De la Sota. O, en Corrientes, con el irascible Mestre, que en paz descanse. Y se haya formado en los setenta, entre las huestes violentamente esperanzadas de Santucho y Gorriarán. De sorprendente evolución, Gerardo Ferreira, de él se trata, supo convertirse en el hombre fuerte del Club de los 500. Porque condujo, a veces con su socio Acosta, a la pujante Electro Ingeniería, hacia el pináculo de la grandeza empresarial, desde donde nunca podrá caer.
Y sin que las revistas del corazón se ocupen, hasta ahora, de Ferreira. Para felicitarlo. El precio internacional, en general, de estas líneas de alta tensión, oscila entre 160 y 180 mil dólares el kilómetro. Con racional ritornello comprendido. Como obsequio de la casa. Sin embargo, el trabajo en la Argentina mantiene detalles de terminación exquisitamente sofisticados, que se deben pagar. Cuesta, al final, más de 300 mil dólares el kilómetro. Y ayer, el ministro De Vido, ante el auditorio inofensivo de medialuneros que aplaudían en el Alvear, se jactó del programa de tender 4.750 kilómetros.
Hagan cuentas, señores. Caja de empleados. Aunque se prescinda de los inexistentes papeles para proporcionarle a Luisito Majul. Puede asegurarse la persistencia, del ritornello marroquinero, del 4 por ciento.
Un cuaterno vaporoso que asciende, desde el Ministerio de Planificación, hacia las alturas celestiales de la incandescencia poética. Y por supuesto, queda también el 1 y medio por ciento. Digamos que de propina. Caja de Empleados. A distribuirse entre la perrada que se amontona, de manera artesanalmente federal, en el ámbito institucional de la Energía. # Adalides Aunque los deteste, el ministro De Vido ya no tiene otra alternativa que continuar atado a las instrumentaciones del señor Cameron. Secretario de Energía, cristinista. Es el Titán del Río Turbio. De los pocos emblemáticos que aún soporta la señora Cristina. Aparte, De Vido debe sujetarse a los dibujos, particularmente embrollones, del copiloto. Efectivo resolvedor de problemas que ocasiona. Trátase de Bautista Marcheschi, el imprescindible Doctor en Integración Latinoamericana. Es un significativo Héroe de la Central Piedrabuena. La voraz amante rusa de la Siberia que dejó su recuerdo imborrable en el tesoro vaciado del Banco Provincia. A propósito, la catástrofe financiera del banco agudizó el desbarajuste pesificador que se llevó puesta a la República. Hasta provocar la decisiva Ley de Emergencia Pública. La 25561, que inicia esta despreciable parábola. Sobre el lomo instrumental del prestigioso integrador latinoamericano, Marcheschi, y del Titán de Río Turbio, Cameron, pesa la arquitectura de la recuperación energética. Complementados, ambos adalides, por Los Arrua Boys. La colección de próceres amontonados en el Consejo Federal de Energía. # FONINVEMEM Para evitar el colapso irremediable, los adalides arrastran, al gobierno de Isidorito, a aventurarse entre las bondades financieras del FONINVEMEM. La retórica, destinada al elitismo del sector, expresamente aleja, por su innecesaria complejidad, a los investigadores que pretendan desmenuzar las claves de semejantes artificios. En un alarde de concisión, la sigla FONINVEMEM significa: "Fondo Para Inversiones Necesarias que Permitan Incrementar la Oferta de Energía Eléctrica en el Mercado Eléctrico Mayorista". Con el artificio fiduciario del FONINVEMEM, tema de un próximo despacho, se llama, a licitación, el 18. Una central para Campana, Buenos Aires. Otra para Timbues, Santa Fe.
Por pudoroso decoro, vacílase en clarificar acerca de ciertos detalles pintorescos que circulan. Derivaciones de la compra de tierras. En los bordes ribereños de Campana. Conste que el valor de las hectáreas podría fomentar, acaso, el entusiasmo inmobiliario de los adictos a la perplejidad. Para terminar la inocencia del despacho, y pese a los esfuerzos de los abnegados adalides institucionales, es improbable que el racionamiento pueda evitarse en el 2007. Los cortes, que le dicen, en arameo moderno. Manoteos de ahorro forzoso.
Aunque ya no se divulguen, vaya a saberse por qué, los calificados Informes de Riesgo, del consorcio CAMMESA. Acontece que el 2007 es un año signado, por la omnipotencia de la reelección. Aunque se haya encarado una política ideal para que estalle al sucesor. Como un mosaico contra un espejo. Habrá que suplicar entonces que el verano se venga templadito. Que se atenúe la pasión por el aire acondicionado. Que resulte menos intensa que la necesidad de entibiarse en los cinco duros días del invierno. En todo caso, Isidorito tendrá que consultar, para elegir, a Artemiópolis.
Cortarle al usuario, que es el que vota. O rebanar a la industria, que apenas produce. Con seguridad, con los relevantes números en la mano, perderá, con Isidorito, la industria.
Jorge Asís Digital) Entre los desastres seriales del gobierno trivial figura, en primer plano de indeseable privilegio, el desastroso tratamiento de la cuestión energética.La problemática induce a sostener que, en la materia, Kirchner supo adoptar la ética del despilfarro irresponsable. Brillantemente personificada por aquel legendario Isidorito Cañones. # Ciclo Combinado La licitación, para la construcción de dos usinas generadoras de Ciclo Combinado, se abre nomás el próximo viernes, 18 de agosto. Ayer lo volvió a anunciar el supernominado ministro De Vido, entre la mansedumbre celebratoria del show organizado por Infobae, en el Alvear. Trátase de la construcción de dos usinas de 800 Mw cada una. El propósito, bastante loable, consiste en enriquecer "la oferta energética", con sustanciales 1600 Mw. El costo, esta vez, curiosamente no coloca la expresividad del sobreprecio en la vitrina. Como con las líneas de transmisión, traficadas por el Club de los 500. Es un presupuesto, para algunas fuentes, bastante alto. Aunque está racionalmente ajustado. 800 millones de dólares. Acaso convencido, De Vido promete que los benditos megas podrán estar disponibles en el 2007. Al menos la mitad de ellas, alrededor de 800. Depende de la eficacia operativa del estrafalario FONINVEMEM. Pero a no apresurarse.
Con suerte excesiva, según nuestras fuentes, lo más probable es que las centrales puedan encontrarse operativas, en plenitud, recién, en el 2009. El optimismo del ministro De Vido resulta, a pesar de todo, enternecedor.
Sobre todo cuando sostiene, con la audacia impune de no saberse refutado, que el gobierno supera la "crisis de inversión profunda". La que existía "al hacerse cargo, en el 2003". Al contrario, y sin intenciones apocalípticas. La crisis energética profundiza su intensidad a partir de mayo del 2003. Se consolida la debacle iniciada, para el sector, en enero del 2002, con las catastróficas consecuencias de la pesificadora Ley de Emergencia Pública. La 25561. Declinación que se mantiene, inalterable, desde que se inicia el Proceso de Santacrucificación Nacional. Con su severa versatilidad para las carencias, Kirchner encara una irresponsable política energética, la que justifica, en todo caso, que decida no presentarse, por ejemplo, a la marcada reelección. Porque es una política pensada, precisamente, para que le estallen los conflictos al gobierno infortunado que lo suceda. En caso, altamente probable, de recurrir al racionamiento energético en el 2007, podrá zafar. Con manoteos de cortes selectivos. Con el pretexto anticipado de culpabilizar, aún más, a los empresarios insensibles, por la falta de inversión. Y continuar, en tanto mantenga cierta credibilidad, la faena de denostación de sus antecesores. # Historietas La ética de Isidorito Cañones, inmortalizada en aquellas historietas de Patoruzú, consiste en dilapidar la herencia de las inversiones anteriormente acumuladas. Sin tomar en cuenta, siquiera, la necesidad de invertir. Al menos para mantener el ritmo dispendioso de la juerga permanente. Se asiste a la receta de un cóctel vigorosamente suicidario. Energía al limite. Crecimiento económico. Aumento del consumo de la energía barata. Más que un absurdo previsible, la borrachera del descontrol parece ser el objetivo. Ocurre que, en la historieta argentina, no se registran inversiones, en materia de generación de energía, desde 1998. La última, la del 98, fue para una central, AES-Paraná. Fue inaugurada en el 2001. En adelante sólo transcurre el festival emotivo de los pretextos. Desde el 2003, irrumpe, con Kirchner, la estética del maltrato políticamente redituable. Tiempos triviales en los que el Presidente se dedicaba a "construir poder". Entonces Isidorito trepaba en las encuestas. Mientras, como un matón protegido de bailanta, agraviaba a las asustadas empresas privatizadas.
Por el pecado, imperdonable en el capitalismo, de haber ganado ya mucho dinero. El discurso resultaba atractivo para el amplio mercado de "la gilada". Aunque fuera perjudicial para los inversores eventuales. Los que se manejan, en cambio, con distinta numerología. Sin embargo Isidorito construía, con desparpajo, su poder. Santacrucificaba la nación. Mientras tanto, la energía barata se consumía, sin posibilidades de renovación oral. # Cesación Menos que por el frío, por la carencia de previsión, hacia finales de julio se estuvo al borde de la cesación, aún manejable. Fue entre la noche del lunes 31 de julio y del martes 1º de agosto. Se bordeó el límite de las reservas, al agotarse 17.395 Mw, de los 17.400 disponibles. Sólo quedaban cinco formidables megas, para cocinar un puchero. Debieron contratarse, en adelante, 300 Mw disponibles de Brasil. Y otros 200, del Uruguay. Y había que asumir el desplante de violar, o por lo menos no cumplir, los compromisos con Chile.
# Caja de Empleados Sin embargo, para el saludable optimismo del nominado De Vido, la "mayor demanda no obedece a una cuestión de mercado". Se debe, a su criterio, a la incorporación de Chubut y Río Negro, para la magia del Sistema Interconectado. A partir de la implementación de la línea del Club. De Choele-Choel a Puerto Madryn. Se refiere el ministro, por supuesto, a uno de los tantos estremecedores pilares del Sistema Recaudatorio de Acumulación. Aparte, si es que concientemente no miente, por lo menos De Vido falta a la verdad. Porque, según indica el sitio digital del consorcio fiscalizador, CAMMESA, en general sucede lo contrario. Es la energía del sur, que no se consume, la que proporciona las tibiezas hacia la capital. Conste que se habla de las Líneas de Transmisión de 500 kv. Aquellas que suele despachar uno de los baluartes del elitista Club de los 500. Para clientes que no piden queso fiado en el almacén, como la IECSA, de Macri y Calcaterra, o el dúo del Aldo y del Alemán, la Austral del Resucitado, Litsa de Cartellone y tantos prohombres de la patria. Quien despacha en el Club es el empresario cordobés, que no es don Aldo.
Es facturado políticamente a Zannini, aunque el hombre reporta a De Vido, y haya tenido sus relaciones de decenas de escuelas con De la Sota. O, en Corrientes, con el irascible Mestre, que en paz descanse. Y se haya formado en los setenta, entre las huestes violentamente esperanzadas de Santucho y Gorriarán. De sorprendente evolución, Gerardo Ferreira, de él se trata, supo convertirse en el hombre fuerte del Club de los 500. Porque condujo, a veces con su socio Acosta, a la pujante Electro Ingeniería, hacia el pináculo de la grandeza empresarial, desde donde nunca podrá caer.
Y sin que las revistas del corazón se ocupen, hasta ahora, de Ferreira. Para felicitarlo. El precio internacional, en general, de estas líneas de alta tensión, oscila entre 160 y 180 mil dólares el kilómetro. Con racional ritornello comprendido. Como obsequio de la casa. Sin embargo, el trabajo en la Argentina mantiene detalles de terminación exquisitamente sofisticados, que se deben pagar. Cuesta, al final, más de 300 mil dólares el kilómetro. Y ayer, el ministro De Vido, ante el auditorio inofensivo de medialuneros que aplaudían en el Alvear, se jactó del programa de tender 4.750 kilómetros.
Hagan cuentas, señores. Caja de empleados. Aunque se prescinda de los inexistentes papeles para proporcionarle a Luisito Majul. Puede asegurarse la persistencia, del ritornello marroquinero, del 4 por ciento.
Un cuaterno vaporoso que asciende, desde el Ministerio de Planificación, hacia las alturas celestiales de la incandescencia poética. Y por supuesto, queda también el 1 y medio por ciento. Digamos que de propina. Caja de Empleados. A distribuirse entre la perrada que se amontona, de manera artesanalmente federal, en el ámbito institucional de la Energía. # Adalides Aunque los deteste, el ministro De Vido ya no tiene otra alternativa que continuar atado a las instrumentaciones del señor Cameron. Secretario de Energía, cristinista. Es el Titán del Río Turbio. De los pocos emblemáticos que aún soporta la señora Cristina. Aparte, De Vido debe sujetarse a los dibujos, particularmente embrollones, del copiloto. Efectivo resolvedor de problemas que ocasiona. Trátase de Bautista Marcheschi, el imprescindible Doctor en Integración Latinoamericana. Es un significativo Héroe de la Central Piedrabuena. La voraz amante rusa de la Siberia que dejó su recuerdo imborrable en el tesoro vaciado del Banco Provincia. A propósito, la catástrofe financiera del banco agudizó el desbarajuste pesificador que se llevó puesta a la República. Hasta provocar la decisiva Ley de Emergencia Pública. La 25561, que inicia esta despreciable parábola. Sobre el lomo instrumental del prestigioso integrador latinoamericano, Marcheschi, y del Titán de Río Turbio, Cameron, pesa la arquitectura de la recuperación energética. Complementados, ambos adalides, por Los Arrua Boys. La colección de próceres amontonados en el Consejo Federal de Energía. # FONINVEMEM Para evitar el colapso irremediable, los adalides arrastran, al gobierno de Isidorito, a aventurarse entre las bondades financieras del FONINVEMEM. La retórica, destinada al elitismo del sector, expresamente aleja, por su innecesaria complejidad, a los investigadores que pretendan desmenuzar las claves de semejantes artificios. En un alarde de concisión, la sigla FONINVEMEM significa: "Fondo Para Inversiones Necesarias que Permitan Incrementar la Oferta de Energía Eléctrica en el Mercado Eléctrico Mayorista". Con el artificio fiduciario del FONINVEMEM, tema de un próximo despacho, se llama, a licitación, el 18. Una central para Campana, Buenos Aires. Otra para Timbues, Santa Fe.
Por pudoroso decoro, vacílase en clarificar acerca de ciertos detalles pintorescos que circulan. Derivaciones de la compra de tierras. En los bordes ribereños de Campana. Conste que el valor de las hectáreas podría fomentar, acaso, el entusiasmo inmobiliario de los adictos a la perplejidad. Para terminar la inocencia del despacho, y pese a los esfuerzos de los abnegados adalides institucionales, es improbable que el racionamiento pueda evitarse en el 2007. Los cortes, que le dicen, en arameo moderno. Manoteos de ahorro forzoso.
Aunque ya no se divulguen, vaya a saberse por qué, los calificados Informes de Riesgo, del consorcio CAMMESA. Acontece que el 2007 es un año signado, por la omnipotencia de la reelección. Aunque se haya encarado una política ideal para que estalle al sucesor. Como un mosaico contra un espejo. Habrá que suplicar entonces que el verano se venga templadito. Que se atenúe la pasión por el aire acondicionado. Que resulte menos intensa que la necesidad de entibiarse en los cinco duros días del invierno. En todo caso, Isidorito tendrá que consultar, para elegir, a Artemiópolis.
Cortarle al usuario, que es el que vota. O rebanar a la industria, que apenas produce. Con seguridad, con los relevantes números en la mano, perderá, con Isidorito, la industria.







