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CRISIS COVID-19

La 'pandemia occidental', 70% sobre 12%, el acuerdo que rompe Biden y la Argentina sin agenda

Mie, 18/11/2020 - 2:30pm
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Hay que leer con atención pero la siguiente nota tiene algunos detalles muy pero muy interesantes. Para obtener algunas conclusiones de la pandemia del covid-19 que nos puedan ayudar en caso de nuevas futuras crisis sanitaria se deberá despolitizar y desmediatizar el debate, aportando enfoques diferenciales que muy pocas veces se comunican. Por ejemplo, la construcción de una agenda pública reñida con la realidad.

El número de casos por día es alarmante.
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La pandemia tiene consecuencias políticas que sí amenazan con cambiar mucho de la pospandemia. Por ejemplo, sin Donald Trump el petróleo tiene enormes problemas por delante. Una posibilidad es que realice alguna acción dramática para persistir un poco más. Otra posibilidad es que lleguen nuevos protagonistas en el juego de la energía global pero eso es transferencia de riqueza y poder.
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Si bien nuestra memoria histórica nos lleva, vagamente, a la referencia de los años 1930, cuando el Imperio Británico, por entonces líder de Occidente gracias a su poderosa Armada, había conquistado más del 40% del territorio global con casi 40 millones de km2 y más del 50% de la población total: Nigeria en África, Egipto en Asia, en Asia controlaban India, Pakistán y Bangladesh sin olvidar Hong Kong y Malasia/Singapur; en Oceanía tanto Australia como Nueva Zelandia, y en América desde Canadá a las islas caribeñas y Belice. 

Casi 100 años más tarde, ya con USA como líder de Occidente, sumándole a Europa y el resto de América no se llega al 12% de la población mundial.

Aún así, con el 12% de la población global, resulta que ya tiene más del 70% de fallecidos por el covid-19.

Por lo tanto, no sería equivocado bautizar a esta catástrofe como la 'pandemia occidental'.

Ha quedado demostrado que el covid-119 no se produce en olas, tal como se la trata de etiquetar -los gobiernos no quieren hacerse cargo de las consecuencias de su frivolidad conque autorizó la visita a las playas del Hemisferio Norte-, y que hasta entonces la clave del éxito fueron las muy controladas concentraciones de personas en otoño y primavera 2020. 

En definitiva: el crecimiento de la pandemia es directamente proporcional a los aglomeraciones, que crecen en invierno.

Los países han decidido dos enfoques diferentes tanto acerca del encierro como de la apertura.

En ningún caso se trata de ideología política sino de tejido social: desde la cantidad de suicidios, drogadicción y alcoholismo hasta la venta de anti depresivos en cada sociedad. Información que la OMS provee a sus miembros y con la cual los gobiernos definen sus políticas posibles.

No hay duda alguna que la densidad demográfica es la clave en la velocidad de contagio, tal como lo demuestra la actualización del cuadro que publicamos meses atrás tomando 3 metrópolis argentinas y un país cercano con similar cantidad poblacional a la Ciudad de Buenos aires, con 3 millones de habitantes:

Ciudad de Buenos Aires... Fallecidos 7.000
Santa Fe........................... Fallecidos 1.800
Córdoba............................ Fallecidos 1.600
Uruguay.............................Fallecidos   65

Una conclusión

La diferencia en los resultados no depende tanto de la calidad de la política sanitaria o la capacidad de gobernanza sino de la estructura de densidad. Importante considerar que en la Argentina no pueden cerrarse demasiado sus ciudades a causa de problemas sociales preexistentes que limitan esa posibilidad.  

Otro contraste notable es el bajo impacto del covid-19 en sociedades asiáticas con animales transmitiendo el coronavirus a humanos en ambientes de alta contaminación a causa, por ejemplo, del uso del carbón como insumo energético; y el alto contagio y mortandad en sociedades occidentales que castigan o consideran 'sacrificables' a sus adultos mayores, al punto que más del 40% del total de fallecidos son adultos mayores alojados en geriátricos, asilos y otros lugares de residencia. Nadie ha considerado el impacto macroeconómico de haber aceptado convertir a los adultos mayores en variable de ajuste fiscal.

En marzo 2021 llegarán las primeras estadísticas acerca del impacto en en el PBI de Occidente respecto de Asia, con la consecuencia de China muy cerca de quitarle el liderazgo a USA como economía N°1.

Conclusión: economia y pandemia son inseparables.

Enorme cambio en marcha

Parecería que el mundo político global ha optado, junto a los medios de comunicación convertidos en corporaciones multicorporativas, por el cambio para que nada cambie. Ahora bien, cuidado: el negacionismo no se cura con la formula Biden Pfizer o cualquier otra metodología.

Hay un tema de fondo en todo esto del que no se está hablando y es el impacto de la pandemia en el corazón del Orden Económico vigente.

Está en ejecución un cambio de una profundidad enorme y con consecuencias verificables en un plazo relativamente breve. 

La secuencia es la siguiente: la pandemia impide la reelección de Donald Trump o sea que la pandemia lleva al gobierno a Joe Biden, y llega Biden con un compromiso público que destaca porque durante su campaña, el Presidente electo casi no anticipó medidas a tomar en su futuro gobierno.

Pero en el acuerdo ambiental de Paris, que Biden se comprometió a re-suscribir, marcará la lenta agonía que sufrirá la producción de petróleo, hidrocarburo que dominó el poder global y le permitió a la aviación conseguir para USA el rol que los buques le otorgaba al Reino Unido hasta el final de la 1ra. Guerra Mundial. 

Los hidrocarburos permitieron no sólo la derrota de Alemania en la 2da. Guerra Mundial sino el ascenso de USA y Rusia en la escena global, inclusive cuando todavía no se había declarado la Guerra Fría.

En el tiempo presente, el vínculo fue más complejo porque Rusia consiguió explotar su crudo a costos relativamente bajos pero USA logró el autoabastecimiento apelando al contaminante fracking, de precio más elevado.

Esto es lo que explica la abierta simpatía por Trump de los medios de comunicación rusos durante toda la campaña. El precio del crudo que precisaba Trump para que fuese rentable el fracking le permitía a Vladímir Putin una bonanza presupuestaria, eje de su larga permanencia en el poder de la Federación Rusa y su expansión hacia diferentes latitudes.

El petróleo explica, por ejemplo, la presencia de Rusia en Venezuela, no es la ideología. Y el petróleo explica la relación entre Donald Trump y Mauricio Macri por Vaca Muerta, no hubo otro misterio.

Ahora, el modelo está en crisis, ¿se entiende?

Los medios

Uno de los problemas centrales que habrá en el nuevo escenario es la resistencia de la sociedad global a subsidiar con sus tarifas domiciliarias la explotación de fracking, que precisa un precio de más de US$ 50 el barril y más de US$ 3 el millón de BTU para el gas.

Esta resistencia fue el disparador de la protesta de los 'chalecos amarillos' en Francia, y mal que le pese a Neuquén puede ser parte de un malestar con costo electoral 2021 para el Frente de Todos argentino, tal como el costo excesivo impacto a Mauricio Macri en 2019.

La salida del índice Dow Jones, del New York Stock Exchange, a causa de una profunda caída en la cotización de sus acciones, consecuencia de malos resultados de EXXON Mobile, sucesora -junto a su hermana Chevron del monopolio de Standard Oil-, es una fuerte señal del final del ciclo petrolero que perduró por más de 100 años.

Otra vez: muy difícil que la sociedad, y en especial con sus ingresos mermados, tal como sucedió en 2008/2009, financie a un sector considerado millonario tal como es el petrolero. En la Argentina, YPF debería contemplar seriamente esta situación por su impacto electoral negativo.

Todo esto es real. Una posibilidad es interpretarlo y definir una acción; otra posibilidad es negarlo.

Si la dirigencia global niega esta realidad quedará como responsable de situaciones extremas venideras, incluyendo los fallecidos en la pandemia. En la crisis de las economías, los medios de comunicación registran, en muchos casos, una merma de ingresos, en especial a manos de los grandes ganadores de la pandemia, el comercio online, y entonces se convierten en forma creciente en clientes de la publicidad gubernamental como mecanismo compensatorio.

Cuidado porque la pérdida de objetividad histórica puede deteriorar, también, su gran activo clave que es un intangible, la credibilidad.

Esto no sucede en todas partes, incluyendo la Argentina.

En este marco, la construcción de la agenda pública de la política y los medios parece reñida con la realidad. 

A la opinión pública lo que más le interesa del Poder Judicial es la definición de los millones de demandas de jubilados que avanzan en cámara lenta, la situación de los juicios por accidentes de trabajo y hasta los fallos pendientes por accidentes de tránsito o todo lo que está sucediendo con los administradores de consorcios en el marco de la pandemia -juicios ejecutivos por atraso en pagos de expensas-, pero la política y los medios (el Sistema no sólo el Gobierno) hablan de reforma de la Justicia Penal, el rol de la vicepresidente de la Nación, la designación de un nuevo procurador general y temas que ni siquiera ganan lectura en las mediciones de la tele ni las páginas webs.

Peronismo sin Perón

El punto es que el sistema ya no contiene ni por izquierda ni por derecha porque está destruyendo la clase media, el universo que permite armonizar la lucha de clases. Fue el gran descubrimiento de Juan Perón desde 1943, cuando era funcionario de un gobierno militar, y le permitió convertirse en líder político. Muy interesante esta realidad de peronistas que no estudian a Perón.

Mientras el gobierno habla de vulnerabilidad, la pandemia demostró que los más vulnerables no son los pobres inmigrantes de la patria grande sino los adultos mayores de la patria chica y otros nativos de este país.

La realidad se ha encargado de recordarle a la dirigencia argentina a aquellos que quisieron resolverlo todo encerrando a los adultos mayores en sus casas, que si eso hubiese ocurrido en USA, no hubiese sucedido una elección presidencial entre un candidato de 74 años y un ganador de 77 años.

Parece casi esquizofrénico considerar la conversión de infectólogos en habitantes de la política, en un intento de insinuar que la gestión de la pandemia fue un éxito cuando ya acumula más de 35.000 fallecidos, superando a los fallecidos por cáncer de pulmón a causa del tabaco, otra enorme responsabilidad de la mala praxis del Estado.