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HABÍAN PUBLICADO QUE EL VIRUS SE ESTABA DEBILITANDO

"¡Nuestro estudio no concluye eso! ¡Es una tergiversación completa de nuestro trabajo!"

Mie, 06/05/2020 - 12:24pm
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Por Urgente24

Uno de los autores de un paper citado por varios medios como concluyente de que el SARS-CoV-2 se está debilitando, desmintió totalmente esa información. Transitamos la era de la epidemiología mediática y en Twitter ya se está dando una aguda discusión sobre el tema.

El New York Post y otros, habían publicado que el virus se está debilitando, en base a un estudio de la Universidad de Arizona. Sus autores desmienten esa conclusión. /@Medical Xpress/DailyMail.co.uk
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El mundo vive una situación inédita, al menos en nuestros tiempos: un virus aparentemente insignificante puso en jaque a la humanidad. La actividad periodística, tachada por muchos como innecesaria en un mundo donde cualquiera puede tuitear al instante, ha resultado nuevamente reivindicada. ¿Cómo separar lo que es verdad de lo que es mentira, cuando proliferan las "fake news", la información distorsionada parcial o totalmente, ya sea de manera accidental o a propósito? Los medios se vuelven así esenciales para el chequeo informativo. Y en este contexto, claro está, debemos ser más claros que nunca.

Pero la situación de pandemia también añade otra novedad: se aceleró mucho la publicación de trabajos científicos sin haber sido revisados por los pares mediante los procediminetos habituales. Entonces los resultados, que ni siquiera han sido todavía reconocidos por la comunidad científica, pueden llegar a los medios y ser transmitidos al público como un hecho consumado. Es importante tener cuidado con esto. Sin embargo, no transmitir esta información en absoluto, sería privar al público de algo que podría resultar elemental en un momento como este.

En las cuentas de Twitter de algunos de los epidemiólgoos y virólogos que están estudiando el coronavirus, se generó una discusión al respecto.

"La cobertura mediática no siempre refleja lo que los científicos de hecho dicen", tuiteó Bill Hanage, de la Escuela T. H. Chan de Salud Pública, de la Universidad de Harvard.

"No creo que los periodistas responsables deberían estar informando sobre hallazgos que todavía no han sido impresos", tuiteó otro usuario en su cuenta.

Hanage opinó distinto al respecto: "Creo que depende un poco del periodista y su conocimiento sobre el tema. Pero si estás reportando sobre un preimpreso en este tipo de tema, tenés que buscar comentarios de gente como yo."

En el contexto de esta discusión, fueron muy cuestionados los resultados de un paper que tuvo difusión mediática, que hablaba de una uneva cepa del virus, más peligrosa que la que surgió de Wuhan. En ese caso fueron los autores del estudio, investigadores del Laboratorio Nacional de Los Alamos, en Nueva México, quienes recibieron críticas por parte de sus colegas.

Pero otro caso que apareció es el de un científico que cuestiona la representación mediática de sus hallazgos. Es el caso de Matthew Scotch y el New York Post.

El diario neoyorquino había titulado lo siguiente: "Nueva mutación del coronavirus refleja los cambios de debilitamiento del virus SARS en 2003."

El texto indicaba que según un paper de científicos de la Universidad de Arizona, publicado en el Journal de Virología, el SARS-CoV-2 mostraba signos de estar debilitándose.

Scotch, del Centro de Biodiseño para la Ingeniería de la Salud Ambiental de la Universidad del Estado de Arizona y uno de los autores del paper que cita el artículo, desmintió el título por completo:

"¡No, NYPOST, nuestro estudio no concluyó esto! ¡Esta es una tergiversación completa de nuestro trabajo!"

Otros diarios, como el Daily Mail, también habían interpretado lo mismo a partir del estudio. En ese caso, el título fue: "Científicos hallan la misma mutación en el COVID-19 que antecedió al fin del SARS."

Según Scotch, el hallazgo de la investigación, que estudió 382 muestras nasales de pacientes con coronavirus, fue haber encontrado que en una de ellas, un pedazo significativo del genoma del virus estaba ausente.

Es la primera vez que aparece una supresión de este tipo en casi 16.000 secuencias de genoma del coronavirus que han sido estudiadas hasta ahora. Si bien el trabajo mencionaba que la supresión que apareció en una de las muestras "refleja una gran supresión que apareció durante el brote de SARS en 2003", esto no es suficiente para concluir que el SARS-CoV-2 se está debilitando, advierten los autores.

Para Sotch, "la conclusión es que un virus tuvo una gran supresión, lo cual demuestra que es posible que el virus sea transmitido sin tener porciones completas de su material genético. Esto fue el caso de un virus y no sugerimos que esto signifique un 'deblitamiento' de ningún tipo."