ANÁLISIS 11S > Afganistán > Estados Unidos

MILLONES Y MILLONES

11S y el millonario negocio de la Seguridad Nacional

El 11S provocó un complejo industrial de seguridad nacional que perdura en USA y que precisa mantener su facturación.

Los Señores de la Guerra se multiplicaron en Estados Unidos luego del 11S, no fueron de mucha utilidad si se evalúa la derrota en Afganistán pero lograron enorme rentabilidad a expensas de los contribuyentes estadounidenses, y condicionan la política interior y exterior porque sus intereses tienen influencias y necesidades.

Ting Shen realizó una interesante investigación para el diario The Wall Street Journal acerca de la herencia que dejó George W. Bush, que no fue sólo el desastre económico de 2008 sino lo que se conoce como "una de las mayores borracheras de gasto público en la historia del gobierno federal", emergente del 11S (11/09/2001).

Es interesante que la cobertura la publique el WSJ porque esto le quita la sospecha de que puede ser idea de la 'prensa progresista' o 'liberal' estadounidense. La investigación es contable a partir de los recursos recibidos por 2 ministerios:

  • el Departamento de Defensa y
  • el Departamento de Seguridad Nacional.
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11S: Idea del soldado del siglo 21.

11S: Idea del soldado del siglo 21.

Los números

USA inició el 11S,

  • 2 guerras convencionales (Afganistán e Irak, en ninguna logró sus objetivos), y
  • una cantidad de operaciones no convencionales a escala global contra pequeñas redes de terroristas,
  • además de un rígido control doméstico.

Entonces, USA, que luego de confirmarse como potencia hegemónica al caer la exURSS había iniciado un recorte de su gasto militar, con el 11S lo multiplicó y aún así perdió su rol de potencia hegemónica: un desastre completo.

Cuando ocurrió el 11S, el gasto militar como porcentaje del PIB se había reducido a menos de 33% de su tamaño durante el apogeo de la guerra de Vietnam y menos del 50% de los años de Ronald Reagan, la etapa final de la Guerra Fría.

En la década posterior a los ataques terroristas, el gasto militar se duplicó en términos absolutos a US$ 700.000 millones, 20% del gasto total del gobierno.

En 2011, el gasto militar estadounidense alcanzó a 19,6% de los desembolsos federales totales, 4,6% del PIB.

Donald Trump, que logró la retirada de Irak e inició la salida de Afganistán, pese a sus ínfulas de gran poder militar se marchó con el gasto militar equivalente a 11% del gasto federal total, 3,5% del PIB.

Esta desaceleración alentó a Joe Biden a mantener el rumbo porque USA precisa reorientar sus recursos.

Virginia

La gran pregunta es si podrá mantenerlo porque esa enorme e influyente industria de la seguridad nacional tiene su propia agenda.

Y hasta reivindican el gasto, en boca de Hawk Carlisle, general retirado de la Fuerza Aérea, presidente y director ejecutivo de la Asociación Industrial de Defensa Nacional:

Esos dólares se destinaron a una innovación increíble y una capacidad increíble, en un entorno diferente: el entorno antiterrorista, para el entorno del Medio Oriente. Esos dólares se destinaron a una innovación increíble y una capacidad increíble, en un entorno diferente: el entorno antiterrorista, para el entorno del Medio Oriente.

Gran parte del dinero fluyó hacia empresas privadas en forma de nuevos y enormes contratos.

  • En 2001, el Departamento de Defensa tenía US$ 181.000 millones en obligaciones contractuales con 46.000 contratistas, según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.
  • En 2011, el Departamento de Defensa tenía obligaciones por US$ 375.000 millones con más de 110.000 empresas.

Crecieron empresas menos conflictivas que la gran contratista de logística y recursos humanos para la guerra, Halliburton, poco conocidas para el público pero muy rentables. Por ejemplo, Beacon Interactive Systems, que antes del 11S era una pequeña empresa de software boutique que proporcionaba soluciones tecnológicas personalizadas a empresas como MetLife Inc. e International Business Machines Corp. (IBM), y que luego surgió como un contratista militar que desarrolla software especializado para la Armada y la Fuerza Aérea.

Si bien la cadena de suministro para la base industrial de defensa estadounidense se extiende por todo el país y el mundo, el eje se encuentra en el norte de Virginia, cerca del Pentágono pero a tiro del Capitolio y la Casa Blanca, donde la radicación de contratistas provocó un boom inmobiliario.

Es interesante este dato:

  • 15% promedio anual creció la contratación federal con empresas privadas en Virginia entre 2001 y 2011, pero
  • 1,5% anual creció la nómina de la fuerza laboral federal en la región.

El lobby es una cosa y la producción es otra.

Otro caso: CACI International Inc., menciona el WSJ, integraba la organización sin fines de lucro Rand Corp., pero inició su propio camino en la década de 1960 financiada con fondos federales para comercializar un lenguaje de programación de computadoras. Cuando abrió su capital en Bolsa en 1968, trasladó su sede de California a Arlington, Virginia, en la década de 1970.

Hasta el 11S, CACI tenía contratos federales por US$ 230 millones anuales. En 2021, CACI International es una multinacional de US$ 6.000 millones en contratos, de los cuales US$ 3.000 millones son directamente con el gobierno federal para tecnología de la información, capacidades cibernéticas y vigilancia.

Desde el 11S, CACI compró más de 36 empresas en las industrias de defensa, inteligencia y tecnología informática.

Los drones Predator o Reaper caen como moscas.
Drones, nuevas herramientas, herencias del 11S.

Drones, nuevas herramientas, herencias del 11S.

La tecnología

La "Guerra contra el Terrorismo" fue muy rentable para algunos que lograron desarrollar enormes bases de datos nuevas y poderosas herramientas de recopilación de inteligencia para extraer patrones que ayudaran a identificar a 'los peligrosos' que podían atentar contra la infraestructura crítica.

Y de todos modos, recientes ataques informáticos demuestran que no lo han conseguido, precisándose una nueva ola de inversiones que está por comenzar.

En el interín, el Departamento de Defensa buscó adquirir nuevas capacidades, como drones, nuevas demandas de logística, servicios de apoyo, seguridad de la base y otras empresas que fueron en gran parte a los contratistas.

Surgieron nuevas tecnologías, como los escáneres de ondas milimétricas y los programas de inspección de carga aérea.

WSJ:

Y en secreto, las autoridades de inteligencia de Estados Unidos se ampliaron para obtener acceso a los registros de comunicación de los estadounidenses y el poder de escuchar sus llamadas sin orden judicial en circunstancias limitadas. Y en secreto, las autoridades de inteligencia de Estados Unidos se ampliaron para obtener acceso a los registros de comunicación de los estadounidenses y el poder de escuchar sus llamadas sin orden judicial en circunstancias limitadas.

Alan Butler, director ejecutivo del Centro de Información de Privacidad Electrónica, que aboga por libertades civiles y protecciones de privacidad más sólidas:

Hubo una expansión masiva en los programas de análisis y datos de inteligencia después del 11 de septiembre. Una gran tendencia fue un cambio de la vigilancia dirigida de individuos específicos hacia la vigilancia masiva destinada a recopilar información de datos de toda la población. Hubo una expansión masiva en los programas de análisis y datos de inteligencia después del 11 de septiembre. Una gran tendencia fue un cambio de la vigilancia dirigida de individuos específicos hacia la vigilancia masiva destinada a recopilar información de datos de toda la población.

Muchos de los programas de inteligencia más invasivos que involucran a estadounidenses han sido cancelados después de años de protestas públicas. Pero la recopilación general de datos del gobierno con fines de seguridad nacional sigue creciendo. Y después se quejan de China o Rusia....

FUENTE: Urgente24

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