SOCIEDAD

MUERTE DE MARADONA

Para los fiscales, el control médico en el country fue "totalmente deficiente"

Se intenta determinar si hubo una mala praxis, una negligencia o impericia médica que haya llevado a la muerte de Diego Armando Maradona. Antes de tomar cualquier decisión, los fiscales aguardarían por el resultado de la pericia toxicológica.

La investigación por la muerte de Diego Armando Maradona sigue avanzando y en horas de la tarde de este lunes 30/11 los fiscales que están detrás del caso concluyeron que el control médico del astro argentino en el country de Tigre, donde falleció el 25 de noviembre, era "totalmente deficiente", al tiempo que consideraron la situación como "de un descontrol total y absoluto".

La investigación del equipo fiscal liderado por el fiscal general de San Isidro, John Broyad, e integrado por sus adjuntos Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, y por la fiscal Laura Capra, busca determinar si hubo una mala praxis, una negligencia o impericia médica que podría configurar un homicidio culposo. En otras palabras, determinar si la muerte del Diez pudo haberse evitado.

"Tras los primeros cinco días de investigación, por lo que vemos, la conducta era absolutamente negligente. Era una internación domiciliaria totalmente deficiente. Era un descontrol total y absoluto", señaló a la agencia de noticias Télam uno de los investigadores judiciales.

En la mira de los fiscales están tanto el médico Leopoldo Luque como la psiquiatra Agustina Cosachov. El primero se presentó esta mañana en la sede de la Fiscalía General de San Isidro, en la calle Acassuso 476, de ese partido del norte del conurbano, junto a uno de sus abogados, Julio Rivas, con intenciones de declarar de manera espontánea.

Sin embargo, no se le tomó declaración. Los fiscales informaron a la defensa del neurocirujano que el expediente no estaba en condiciones para proceder de esa manera y que en todo caso, hagan una presentación por escrito.

Si se acredita a través de los resultados de los informes médicos, de los peritajes solicitados y de las declaraciones de testigos que existió algún tipo de mala praxis, a Luque se lo llamará a una indagatoria”, precisó la fuente consultada.

Por lo pronto, una de las abogadas que representa a Luque explicó esta mañana que su defendido "no está imputado" y que aún no pudieron "ver el expediente entero".

Lo cierto es que el profesional de la salud no está acusado formalmente de un delito en específico, aunque durante los allanamientos se le notificaron los derechos y garantías que tiene un imputado en un proceso penal (artículos 60 y 162 del Código Procesal Penal bonaerense) como poner un defensor, que no está obligado a declarar en contra de sí mismo y que puede presentarse a realizar una declaración espontánea.

Incluso, este domingo, al dar los allanamientos, el juez de Garantías de San Isidro que controla el expediente, Orlando Díaz, la tipificó en forma provisoria como "homicidio culposo", más allá de otra calificación que pueda surgir con el devenir la causa.

Más temprano, en la puerta de la casa del médico, en la localidad bonaerense de Adrogué, donde el domingo se hizo uno de los allanamientos, el abogado Rivas explicó que la idea era presentarse a la fiscalía para “ponerse a disposición”, hacer una “declaración espontánea” y “contestar todas las preguntas".

Sobre el rol de Luque respecto a la salud del exfutbolista, el letrado aclaró: "Era amigo de Maradona, circunstancialmente era médico y Diego por una cuestión de su amistad, confiaba en él. Los que estaban alrededor de Maradona saben lo que pasó y cuál fue la actividad de Luque: lo operó de una neurocirugía y salió perfecto".

Rivas aclaró que Luque no dirigía ningún equipo médico ni decidió la internación en la casa de Tigre y al respecto comentó: "Maradona era una persona que era consciente de lo que hacía y dejaba de hacer. Podía decidir lo que quería él".

"El corazón de Maradona desde hace 20 años está mal. Están buscando algo porque es Maradona, en otra causa no pasa", concluyó.