SOCIEDAD

Con vida apareció Alfonso Severo

Enrique Alfonso Severo, el testigo en el juicio por el asesinato de Mariano Ferreyra, apareció con vida a las 22:00 del jueves 04/10, en la localidad bonaerense de Gerli, partido de Avellaneda, muy cerca de su domicilio, con evidencias de haber sido golpeado y maniatado. Se dirigió hasta una remisería de Gerli a pedir ayuda. Había desaparecido el miércoles 03/10 a la anoche, cuando iba a ver a su nieto. Fue atendido en el Hospital Finochietto, de Avellaneda. "Está muy shockeado", reveló su hijo.

 

3 horas después de su aparición, en diálogo con los medios, el ex ferroviario Enrique Alfonso Severo, quien debía declarar en el juicio por el crimen de Mariano Ferreyra, dijo: "¿Me querían muerto? Alguien tiene que hacer algo. Si me tengo que ir del país me voy, dejo de joder". Y siguió: "Los delincuentes siguen actuando"
 
Severo fue hallado cerca de las 22:00, con sus manos atadas con precintos, descalzo y con signos de haber sido golpeado por sus captores.
 
Un vecino del barrio de Gerli informó que había encontrado al ex ferroviario, que le cortó los precintos y llamó al 911. "Me pudo contar que le cruzaron una moto y lo bajaron del auto a punta de pistola", dijo el vecino del barrio, que además señaló que Severo estaba muy nervioso y le faltaba el aire. "Estaba totalmente shockeado, lloraba continuamente", contó.
 
“Está muy golpeado y shockeado”, relató su hijo Gastón desde el centro médico. Intervienen los fiscales Elvio Laborde y Alejandro Rojas.
 
"Es un mensaje para la Presidenta, no para mí. Hace tres años que no nos dan bola y las bandas siguen actuando", señaló.
 
Severo aseguró: "Los únicos que me apoyaron en todo esto fue la policía". Y continuó: "¿Y ahora qué?¿Cuánto más", preguntó, y con la voz quebrada reclamó: "Alguien tiene que hacer algo".
 
El hombre, de 54 años, era intensamente buscado por la policía bonaerense, en medio de la gran repercusión que había causado su desaparición el miércoles 03/10 por la noche, cuando se dirigía a visitar a su nieto.
 
Silvia Núñez, la esposa del hombre, radicó a las 3:20 de la madrugada del jueves 04/10 una denuncia por la suerte que habría sufrido su marido, que recayó en la Unidad Funcional de Instrucción número 13, de Avellaneda.
 
Aparentemente, Severo habría sido interceptado por una moto, con 2 personas armadas cuando se disponía a bajar de su auto.
 
El testimonio de Severo, quien trabaja en la empresa Ferrobaires, se considera clave para avanzar en la investigación por el crimen de Ferreyra, asesinado hace 2 años.
 
Consultado sobre qué tenía para decir en el juicio, Gastón sostuvo que "él conoce desde el primero al último (de los ferroviarios) que aparecen en los videos en la estación Avellaneda cuando fue el crimen de Mariano Ferreyra", y comentó: "Sabe qué clase de personas son".
 
"Cuando fue el crimen él salió a hablar, dio un par de notas, colaboró para hacer un libro, y a nosotros nos tirotearon la casa, tuvimos amenazas y tuvimos seis meses un móvil en la puerta de mi casa", recordó.
 
Desde que había recibido la citación del Tribunal Oral Criminal 21 para declarar, recibieron "tres días de llamadas telefónicas con amenazas". "Él nunca tuvo miedo de nada y estaba súper entusiasmado porque su vida es el ferrocarril y empezó a pasar todo esto (...), nos echaron, nos tirotearon, nos golpearon, hay muchas cosas atrás", se lamentó, y declaró que "por ayudar termina siendo dañado uno mismo".
 
"Alguien lo secuestró" y "se lo llevaron", había dicho el jueves 04/10 a la esta mañana su hijo, Gastón Severo, al tiempo que precisó que "salió de casa, en Sarandí, a eso de las once y media de la noche, iba a diez cuadras, a la casa de la madre de mi hijo. Llamó y dijo 'estoy yendo', pero nunca llegó".
 
Minutos después de esas declaraciones, la Policía Bonaerense informó que había encontrado el vehículo Renault Clío cinco puertas, color negro, con patente HSA137, en el que Severo se desplazaba al salir de su casa. 
 
Los investigadores encontraron 4 huellas dactilares; un documento personal de Severo; dinero y un medicamento. Además advirtieron que la llave del coche estaba puesta. 
 
Familiares, amigos, testigos y militantes del Partido Obrero marcharon a Plaza de Mayo para reclamar por la aparición de Severo.
 
El Ministerio de Justicia y Seguridad bonaerense informó en una nota que instruyó "acciones de búsqueda" del empleado de Ferrobaires a la Dirección de Personas Desaparecidas de la Subsecretaría de Justicia y a las Superintendencias de Investigaciones y Delitos Complejos.
 
El ministro de Justicia nacional, Julio Alak, aseguró que Severo no estaba incluido en el Programa de Protección Especial porque para ello la ley exige una solicitud expresa del testigo o del Poder Judicial, algo que no había sido solicitado, remarcó.