CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - El martes por la tarde, aproximadamente a las 17 hs, el servicio de la línea San Martín de trenes (gestionada por el Estado a través de UGOFE) se vió nuevamente interrumpido por una protesta en José C. Paz por parte de choferes de la línea 182. Miles de trabajadores que regresaban a sus casas se vieron gravemente afectados por la suspensión del servicio, que se prolongó hasta cerca de las 21 hs.
No es golpismo, Cristina: Colapso de transporte e inseguridad
Argentinos y argentinas contra argentinos y argentinas: una protesta por un hecho de inseguridad en José C Paz dejó a miles de pasajeros en el anden por horas en la tarde del martes. La ya de por sí colapsada línea San Martín (gerenciada por el gobierno) suspendió su servicio a raíz de la protesta durante una hora complicada. El transporte y la seguridad son dos temas que el gobierno ladriprogresista de los K olvida con facilidad: en la Secretaría de Transporte gastaron 2,5 millones de pesos en refacciones de oficinas...
12 de septiembre de 2012 - 12:53
El servicio de la línea San Martín resulta tan nefasto como cuando era gestionado por capitales privados, muy a pesar de los altavoces oficiales en todas las estaciones anunciando mejoras en los coches (invisibles) y recuperación de cientos de kilómetros de vías, el servicio sigue sufriendo las mismas demoras de siempre, los mismos accidentes de siempre y muestra el mismo colapso, por más que las estaciones hayan sido pintadas con los más brillantes colores.
De hecho, el choque de dos trenes en San Miguel en febrero del año pasado, que causó la muerte de 4 personas y más de 100 heridos, fue consecuencia de ese estado calamitoso en el que se encuentra la línea gestionada por el kirchnerismo casi desde los primeros días de Néstor en Casa Rosada.
Ese accidente preanunció la tragedia de Once, pero en el gobierno nadie hizo nada y los derechos de los trabajadores y de los menos favorecidos, algo que el gobierno usa como bandera para cargar contra cualquiera que se le oponga, fueron nuevamente vulnerados. Sin importar si el tren es gestionado por el Estado o por empresarios amigos del gobierno, el servicio empeora día a día.
Y lo curioso es que en este caso en particular, el conflicto lleva nuevamente a los argentinos a estar enfrentados unos con otros aún cuando en cierta medida los manifestantes tienen razón: la protesta de los choferes de la línea 182 de ayer tenía que ver con un reclamo por mayor seguridad.
Alrededor de las 6:00 del martes en la intersección de las calles Ugarteche y Laprida, del barrio Frino, de José C. Paz. Tres ladrones abordaron un colectivo de la línea 741 (de la misma empresa que el 182) y robaron las pertenencias de 12 de los usuarios y del conductor, quien sufrió una crisis nerviosa.
El chofer sufrió heridas leves en su cabeza como producto de un culatazo con una de las armas que portaban los sujetos.
Por este hecho, los colectiveros de esa línea y de la 182, realizaron durante la mañana y la tarde un paro para reclamar mayores medidas de seguridad.
La medida de fuerza se levantó al mediodía, luego de que en el lugar se presentaran autoridades policiales, de la empresa y de la Unión Tranviaria Automotor (UTA) para brindarles protección mientras se desempeñen en sus funciones.
En tanto, los tres delincuentes, de unos 25 años, permanecían prófugos, así que la protesta se reiteró en horas de la tarde, durante el horario de mayor actividad.
El problema de la inseguridad en el conurbano es de larga data y aún hoy el gobierno no ha logrado paliar la situación. El problema del transporte tampoco. Es más, mientras el sistema está claramente colapsado, en la Secretaría de Transporte no parecen percatarse...
Un artículo del diario La Nación da cuenta de gastos multimillonarios que nada tienen que ver con las reformas y mejoras que se anuncian en los altavoces de las estaciones de toda la línea San Martín.
Una funcionaria de la secretaría de Transporte de la Nación le otorgó a su hermana refacciones en una oficina por 2,5 millones de pesos.
Fue durante la gestión de Juan Pablo Schiavi que se compraron sillas de diseño por 8000 pesos y se pagaron los muebles 15 veces más caros sobre los precios de mercado.
Según se desprende de una investigación del diario La Nación, en dependencias de Julio Argentino Roca 636, se pueden observar sillas con estilo italiano, muebles de diseño y un ambiente decorado en distintos tonos verdes.
Las refacciones y las compras fueron realizadas para Planificación del Transporte Urbano en el Área Metropolitana (Platamba), una dependencia de la Secretaría de Transporte donde el Estado gastó más de 2,5 millones de pesos en su remodelación.
Pero lo más escandaloso que se desprende del artículo que se publica hoy en La Nación, es que Nora Turco, coordinadora de Platamba, le dio la obra a su hermana, eligiendo empresas amigas para las refacciones.
Leonor Turco estuvo a cargo de los trabajos en representación de Tecno SA y Zanotta Sudamericana SA, grupo empresario con aceitados contactos con el kirchnerismo. Estos empresarios ganaron cuatro concursos en seis meses para realizar las reformas, todos con el financiamiento del Banco Mundial.
La secretaría de Transporte –que hoy conduce Alejandro Ramos -gastó casi $500.000 por 72 unidades del modelo Qualis en este área dedicada a realizar estudios para mejorar el transporte en la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano.
Las sillas más económicas cotizaron $ 4500, según consta en el expediente; y para la sala de reuniones se compraron diez sillones de cuero por $ 65.000. Pero para el despacho de Presidencia adquirieron modelos de cuero que cotizaron $ 8000 cada uno.
En total, se realizaron cuatro concursos de precios por invitación. Bajo esta modalidad, sólo pueden participar del proceso las firmas que hayan sido convocadas por el Estado. Dos firmas se quedaron con los concursos: Centro Productivo de Diseño SA (Tecno es su nombre comercial) y Zanotta Sudamericana SA, a cargo del mismo grupo empresario.
En total, la secretaría de Transporte gastó casi un millón de pesos en el mobiliario, según desnuda la investigación.
El chofer sufrió heridas leves en su cabeza como producto de un culatazo con una de las armas que portaban los sujetos.
Por este hecho, los colectiveros de esa línea y de la 182, realizaron durante la mañana y la tarde un paro para reclamar mayores medidas de seguridad.
La medida de fuerza se levantó al mediodía, luego de que en el lugar se presentaran autoridades policiales, de la empresa y de la Unión Tranviaria Automotor (UTA) para brindarles protección mientras se desempeñen en sus funciones.
En tanto, los tres delincuentes, de unos 25 años, permanecían prófugos, así que la protesta se reiteró en horas de la tarde, durante el horario de mayor actividad.
El problema de la inseguridad en el conurbano es de larga data y aún hoy el gobierno no ha logrado paliar la situación. El problema del transporte tampoco. Es más, mientras el sistema está claramente colapsado, en la Secretaría de Transporte no parecen percatarse...
Un artículo del diario La Nación da cuenta de gastos multimillonarios que nada tienen que ver con las reformas y mejoras que se anuncian en los altavoces de las estaciones de toda la línea San Martín.
Una funcionaria de la secretaría de Transporte de la Nación le otorgó a su hermana refacciones en una oficina por 2,5 millones de pesos.
Fue durante la gestión de Juan Pablo Schiavi que se compraron sillas de diseño por 8000 pesos y se pagaron los muebles 15 veces más caros sobre los precios de mercado.
Según se desprende de una investigación del diario La Nación, en dependencias de Julio Argentino Roca 636, se pueden observar sillas con estilo italiano, muebles de diseño y un ambiente decorado en distintos tonos verdes.
Las refacciones y las compras fueron realizadas para Planificación del Transporte Urbano en el Área Metropolitana (Platamba), una dependencia de la Secretaría de Transporte donde el Estado gastó más de 2,5 millones de pesos en su remodelación.
Pero lo más escandaloso que se desprende del artículo que se publica hoy en La Nación, es que Nora Turco, coordinadora de Platamba, le dio la obra a su hermana, eligiendo empresas amigas para las refacciones.
Leonor Turco estuvo a cargo de los trabajos en representación de Tecno SA y Zanotta Sudamericana SA, grupo empresario con aceitados contactos con el kirchnerismo. Estos empresarios ganaron cuatro concursos en seis meses para realizar las reformas, todos con el financiamiento del Banco Mundial.
La secretaría de Transporte –que hoy conduce Alejandro Ramos -gastó casi $500.000 por 72 unidades del modelo Qualis en este área dedicada a realizar estudios para mejorar el transporte en la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano.
Las sillas más económicas cotizaron $ 4500, según consta en el expediente; y para la sala de reuniones se compraron diez sillones de cuero por $ 65.000. Pero para el despacho de Presidencia adquirieron modelos de cuero que cotizaron $ 8000 cada uno.
En total, se realizaron cuatro concursos de precios por invitación. Bajo esta modalidad, sólo pueden participar del proceso las firmas que hayan sido convocadas por el Estado. Dos firmas se quedaron con los concursos: Centro Productivo de Diseño SA (Tecno es su nombre comercial) y Zanotta Sudamericana SA, a cargo del mismo grupo empresario.
En total, la secretaría de Transporte gastó casi un millón de pesos en el mobiliario, según desnuda la investigación.










